Ramón Besonías se pregunta si se puede escribir Obras Literarias con IA. Su conclusión es sorprendente:
Sí, ¿y qué? ¿Acaso importa? ¿Es esa una pregunta relevante? Quizá estemos poniendo el foco en la pregunta incorrecta. ¿Qué me importa a mí cuando leo? ¿Qué busco, qué encuentro? ¿Dejé de leer? ¿Solo busco lectura de entretenimiento, para huir del estrés diario?
El debate nos devuelve el interrogante, es un espejo disruptivo, que nos interroga. La respuesta está en nosotros. La IA no nos hace mejores ni peores sin arbitrio de nuestra voluntad y disposición. La pelota está en tu tejado.
La excusa es echar balones fuera: ¡a dónde vamos a llegar! ¡La IA va a acabar con nosotros! ¡Ya nadie escribirá! ¡Se acabó la creatividad! ¿Es realmente constructiva esta actitud pasiva, quejicosa? Pobres mortales lamentándose de la crueldad de sus dioses. Prisioneros encadenados en la caverna platónica. Esa sí que es la muerte de la creatividad.
Via
Edumorfosis
"The eight elements provide a structure for this work: purpose, question at issue, information, interpretation and inference, concepts, assumptions, implications and consequences, and point of view."