Los cuatro estudios, publicados entre 2025-2026, apuntan todos en la misma dirección: el acceso a la IA no es suficiente, y puede incluso ser contraproducente si no se gestiona bien.
Lo que marca la diferencia es el diseño: herramientas que guían sin dar respuestas, que adaptan la dificultad al estudiante, que miden el aprendizaje a largo plazo y que mantienen activo el pensamiento crítico. No es magia tecnológica. Es pedagogía inteligente.
No comment yet.
Sign up to comment
Your new post is loading...