La mayoría de los docentes universitarios nunca aprendieron a evaluar. Aprendieron a calificar ensayos, a corregir ortografía y verificar citas, a detectar si un texto “suena” original o copiado. Pero evaluar, en el sentido profundo del término: diseñar experiencias que permitan observar competencias en acción, medir transferencia de conocimiento a contextos nuevos, documentar el proceso de pensamiento y no solo su producto final, eso nunca fue parte de su formación.
Your new post is loading...
El Dr. José Ferrer sacude nuevamente el escenario educativo universitario con esta columna. Una realidad insoslayable sobre el acto de calificar el aprendizaje estudiantil a través de la escritura.
Los invito a leer este artículo y a reflexionar...