La revisión por pares debe evolucionar hacia lo que Nielsen (2012) denomina Reinventing Discovery: The New Era of Networked Science, donde el conocimiento es una red viva y no un producto estático. En este contexto, el ARC no solo revisa; predice la trayectoria de la verdad. La IA Causal nos permite implementar lo que Spirtes y Glymour (1991) definieron en An Algorithm for Fast Causal Inference: la capacidad de descubrir estructuras latentes sin intervención humana directa. Esto induce a pensar que la autoridad científica ya no reside en el «quién», sino en la estabilidad del grafo. Si la estructura causal es robusta, el conocimiento es legítimo.
Para que la Educación Disruptiva escale, la validación debe ser descentralizada. Benkler (2006) en The Wealth of Networks ya anticipaba la producción de conocimiento entre pares como un motor de libertad. Sin embargo, en FractalNet, añadimos la capa de Ingeniería Causal. No basta con colaborar; hay que verificar la invarianza. Peters y Schölkopf (2014) en Causal Inference using Invariant Prediction nos proporcionan las herramientas matemáticas para que el ARC certifique que un hallazgo pedagógico en un nodo fractal es aplicable en el resto de la red. Esta es la verdadera democratización: una ciencia que no depende del prestigio, sino de la fuerza del mecanismo.
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