El texto recoge, entre otras disposiciones, el control parental obligatorio de fábrica, los 16 como edad de acceso a redes, programas especiales de Atención Primaria y nuevos delitos penales.
Your new post is loading...
Your new post is loading...
angaca2008@gmail.com's curator insight,
January 25, 4:34 AM
La sociedad del conocimiento no implica solo un exceso de dopamina, también incluye esa atención personalizada a aquellos discentes con NEE. Sin embargo, como con todo, el ser humano tiende a recordar y agravar las cosas negativas de "algo", que equilibrarlas con lo positivo. Es un poco lo que ocurre cuando hablamos de digitalización. En este enlace, vemos una ventaja que supuso una gran ayuda durante la época del Covid-19, concretamente dentro de la metodología Flipped Classroom. Puesto que, para poder hacer más "interactivo" el proceso de E-A del alumnado, el docente tenía que formarse en algo nuevo, como lo era las nuevas Apps y recursos tecnológicos. En este caso, se habla del programa Vizia, pero también lo estaban otros como Edpuzzle, Classdojo, Formulario de Google...
Si es un hecho que avanzamos en nuestra sociedad, ¿por qué no lo hacemos en formación y mentalidad a la hora de aplicar esos recursos en el ámbito educativo?
angaca2008@gmail.com's curator insight,
January 25, 4:23 AM
Muchos psicólogos y expertos en la materia, exponen lo importante que es para el desarrollo del alumnado y el proceso de E-A de los mismos, las experiencias vividas y material manipulativo. ¿Por qué? De alguna forma, la neurociencia/educación han corroborado cómo este tipo de "experiencias" permiten activar las áreas del cerebro relacionadas con la motivación, emociones, creatividad, curiosidad... Justo, lo que el exceso de las tecnologías frena.
Esas grandes experiencias son el mismo entorno ambiental, social y cultural que tienen los discentes. Como bien recoge Meneses (2025) en la opinión de Cristina Cirauqui "el medioambiente es el mejor escenario para el aprendizaje y neurodesarrollo". Es una conexión con ellos mismos, autorregular sus ansiedades y excesos de dopamina. Que tendrá resultados favorables con su atención y adquisición de aprendizajes.
Alejandra Corral Cañete's curator insight,
January 11, 9:50 AM
El presente artículo, muestra la importancia de incluir la tecnología en el sistema educativo para lograr diversas metas de sostenibilidad, cumpliendo con el ODS 4 (Educación de calidad). Además, resalta que el uso de herramientas digitales favorece la equidad, la inclusión y el acceso global de la educación. Es importante que se plantee diversos recursos como los MOOC (cursos abiertos y gratuitos de alta calidad para personas de todo el mundo) y la educación en línea, incentivada por la llegada del COVID-19. No obstante, dicho artículo presenta rasgos muy optimistas y descriptivos pues, no critica de manera adecuada las limitaciones reales que posee la tecnología dentro de la educación. Desde un punto de vista académico, estudios exponen que la tecnología, sobre todo la Inteligencia Artificial, puede restablecer elementos como el feedback instantáneo y aprendizaje autorregulado, sin embargo, necesita una supervisión basada en teorías educativas para que no se transforme en una simple sustitución digital sin ningún tipo de repercusión en los diversos aprendizajes. (Yu et al.,2025) Por otra parte, incluir las tecnologías dentro del aula necesita que vaya acompañado de formación continua del profesorado, para así evitar las brechas entre aquellos que son capaces de dominar estas herramientas y quien no. En definitiva, la tecnología puede ser una herramienta educativa sostenible pero solo si lo acompaño las visiones críticas sobre la implementación y los efectos pedagógicos reales. Yu, N., Zhang, J., Mitra, S., Smith, R. y Rich, A. (2025). AI-Educational Development Loop (AI-EDL): A Conceptual Framework to Bridge AI Capabilities with Classical Educational Theories. Cornell University. https://doi.org/10.48550/arXiv.2508.00970
|
jesus.sant.gonz@gmail.com's curator insight,
December 17, 2025 6:12 AM
La Inteligencia Artificial ya no es una promesa futura ni una moda tecnológica pasajera: es una realidad que está redefiniendo la educación, la economía y la toma de decisiones públicas. En este contexto, Colombia da un paso relevante al presentar ante el Congreso un Proyecto de Ley de Inteligencia Artificial que busca ordenar, regular y orientar su desarrollo desde una perspectiva ética, democrática, inclusiva y sostenible. El proyecto no se limita a establecer límites, sino que plantea una visión estratégica del uso de la IA al servicio del país. Tal como se recoge en el vídeo, la propuesta se articula en torno a cinco grandes ejes: educación con IA, soberanía y transición ecológica, industria aeroespacial y tecnologías cuánticas, bioeconomía aplicada a la salud y la agricultura, y la participación activa de poblaciones históricamente excluidas. Especialmente relevante es el enfoque educativo. La IA se plantea como una herramienta para reducir brechas, mejorar el acceso al conocimiento y fortalecer los sistemas de aprendizaje, siempre bajo criterios de equidad y supervisión humana. Esta rompe visión con el discurso tecnocrático habitual y sitúa a la educación como un pilar central del desarrollo tecnológico, no como un efecto colateral. Asimismo, el énfasis en la soberanía tecnológica y la transición ecológica muestra una intención clara: no depender exclusivamente de modelos externos ni sacrificar la sostenibilidad en un cambio de innovación. Vincular la IA con la bioeconomía, la salud y la agricultura apunta a un uso práctico, contextualizado y conectado con las necesidades reales del país.
Ahora bien, la ambición del proyecto también plantea interrogantes importantes. Regular la IA desde la ley es un paso imprescindible, pero el verdadero reto estará en la implementación. Sin inversión sostenida, formación del profesorado, capacitación técnica y estructuras de supervisión eficaces, el marco legal puede quedarse en una declaración de intenciones. Además, garantizar la participación real de comunidades históricamente excluidas no es solo una cuestión normativa, sino política y estructural. Si estas poblaciones no tienen acceso efectivo a la tecnología, a la alfabetización digital ya los espacios de decisión, el riesgo de reproducir desigualdades sigue presente, incluso bajo un discurso inclusivo. Por último, será clave mantener un equilibrio entre innovación y control. Regular no debe significar frenar, pero tampoco permitir un desarrollo opaco, deshumanizado o guiado únicamente por intereses económicos. La IA exige una gobernanza flexible, revisable y acompañada de evaluación constante. En definitiva, Colombia marca una dirección clara: apostar por una Inteligencia Artificial con propósito social. El desafío ahora no es el discurso, sino convertir esta visión en prácticas reales que impacten de verdad en la educación, la justicia social y el desarrollo sostenible del país. |