Las redes sociales, entendidas como espacios personales de aprendizaje virtual abiertos, pueden convertirse en vías de comunicación entre la escuela, sociedad y familia. En definitiva, se trata de sacar el mayor partido a los vínculos que produce el uso de las redes sociales para mejorar la interacción entre la propia institución educativa y el resto de los agentes sociales (Mestres, L., 2011).
Las redes sociales son consideradas como un elemento clave para favorecer el papel activo del alumnado. El aula necesita ser un espacio abierto, de experimentación, de aprendizaje práctico, de adquisición y desarrollo de competencias básicas para la formación de ciudadanos hábiles para una nueva sociedad; el aula debe ser un espacio para el aprendizaje de estrategias de búsqueda de información y en este sentido las redes sociales influyen en una nueva concepción de aula más abierta y más cercana al mundo exterior (Artero, Balaguer, N. 2011).