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onto Rafael Barzanallana January 10, 2012 1:12 AM
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Una población científica sin precedentes La afirmación de que «el 90 % de todos los científicos que han existido están vivos hoy» es uno de los lugares comunes más repetidos —y menos verificados— de la divulgación. Su origen se remonta a los trabajos pioneros de bibliometría de Derek J. de Solla Price en los años sesenta, y versiones actualizadas del cálculo siguen circulando: Eric Gastfriend, en un análisis publicado por el Future of Life Institute, reconstruye la estimación partiendo de supuestos explícitos —por ejemplo, que un investigador obtiene su doctorado a los 27 años y fallece a los 80— y concluye que la enorme mayoría de los doctores en ciencias de la historia siguen con vida (Future of Life Institute). El contraste demográfico es ilustrativo: mientras menos del 7 % de todos los seres humanos que han existido están vivos actualmente, la proporción para los científicos sería un orden de magnitud mayor, pues se pasó de unos pocos centenares de investigadores a mediados del siglo XVIII a varios millones en la actualidad según datos de la UNESCO (Springer). Conviene, sin embargo, tratar la cifra como una estimación de orden de magnitud y no como un dato censal. No existe un registro histórico de «científicos», la definición misma de la categoría cambió con el tiempo, y críticas razonables señalan que el número depende por completo de los supuestos de modelización y de la tasa de crecimiento que se asuma (crítica metodológica). Lo robusto no es el porcentaje exacto, sino el fenómeno subyacente: el crecimiento exponencial sostenido de la empresa científica. El reloj de duplicación: nueve años Ese crecimiento sí ha sido medido con rigor. Los analistas bibliométricos Lutz Bornmann (Sociedad Max Planck) y Rüdiger Mutz (ETH Zúrich) examinaron más de 755 millones de referencias contenidas en unos 38 millones de publicaciones —artículos, libros, conjuntos de datos y recursos web— correspondientes al período 1980-2012. Su conclusión: la producción científica mundial crece a un ritmo cercano al 8-9 % anual, lo que equivale a una duplicación aproximadamente cada nueve años (Nature Blog; UPI; el estudio original: Bornmann & Mutz, Journal of the Association for Information Science and Technology, 2015, doi:10.1002/asi.23329). ... ...
La eliminación de los nitritos de una loncha de jamón o de bacon no es un simple cambio en la lista de ingredientes. El color rosa característico se vuelve más difícil de mantener, la oxidación se acelera, la vida útil puede acortarse y, lo más importante, se pierde parte del sistema de conservación que controla microorganismos peligrosos. Estos factores explican por qué los nitritos siguen siendo un ingrediente técnicamente clave en la carne procesada, incluso mientras crece el escrutinio sobre su uso. En septiembre de 2026, Tesco lanzó ocho productos de bacon y jamón de marca propia sin nitritos añadidos, citando un aumento del 360 % en las búsquedas online interanuales. Waitrose expandió antes su gama propia sin nitritos, con ventas al alza (hasta un 34 % en el último año en algunos productos y picos del 70 % en jamones). El tema también apareció en el documental de la BBC Panorama sobre el aumento del cáncer antes de los 50 años. La demanda del consumidor por etiquetas más limpias impulsa el cambio en el retail británico. Evidencia científica y el debate sobre los riesgos La preocupación general por la carne procesada está consolidada. La Organización Mundial de la Salud (OMS), en una actualización de septiembre de 2026, reiteró la clasificación de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) de la carne procesada como carcinógena para los humanos (Grupo 1), con evidencia suficiente de que su consumo causa cáncer colorrectal. Un análisis de 10 estudios estimó que cada porción diaria de 50 g se asocia con un aumento aproximado del 18 % en el riesgo. La IARC aclara que su clasificación se refiere a la fuerza de la evidencia sobre la carne procesada en general, no específicamente a los nitritos añadidos. El foco central es la formación de compuestos N-nitroso, incluidas las nitrosaminas. En 2023, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) concluyó que la exposición dietética a nitrosaminas plantea una preocupación para la salud en todos los grupos de edad en la UE. Diez nitrosaminas evaluadas son carcinógenas y genotóxicas, y la carne y los productos cárnicos son el principal grupo contribuyente. ... ...
Hay un dato incómodo para quienes presumen de valientes: pagamos por pasarlo mal. Compramos entradas para ver a una familia mudarse a una casa con sótano, puerta sellada y un agente inmobiliario sospechosamente generoso. Y, según la neurociencia, eso tiene toda la lógica del mundo. Lo que no tiene ninguna es que paguemos impuestos para que nos cuenten la misma película en rueda de prensa, con peor guion y sin créditos finales. El cerebro tiene un pésimo portero y un excelente relaciones públicas Cuando aparece el susto, la primera en reaccionar es la amígdala, esa estructura que activa los mecanismos de supervivencia y dispara el ritmo cardíaco antes de que nos dé tiempo a pensar (El Español). Es el vigilante nocturno del cerebro: ruidoso, rápido y con cero capacidad crítica. Pero inmediatamente entran en escena los adultos de la sala. En la butaca de un cine o en una casa del terror intervienen la corteza prefrontal y el hipocampo, que analizan el entorno en tiempo récord y mandan un mensaje tranquilizador que viene a decir que es solo un truco y que no hay peligro real (Prensa Libre). Ese es el secreto del llamado miedo recreativo: el cuerpo se activa, la cabeza sabe que miente, y el resultado es placer. Después llega la recompensa. Al salir de la casa del terror, el núcleo accumbens —parte del circuito de recompensa— interpreta la repentina desaparición del supuesto peligro como un motivo de celebración química (Gaceta UNAM). Un estudio publicado en Nature Human Behaviour en 2024 identificó incluso una «firma mesocorticolímbica» del placer, con regiones como el núcleo accumbens, la ínsula y la corteza orbitofrontal activándose ante estímulos que mezclan miedo y disfrute (Infobae). El investigador Mathias Clasen lo resume mejor que cualquier tertuliano: al practicar miedo recreativo, desde el juego del cucú hasta el cine de terror, jugamos con el miedo y aprendemos sobre nuestras propias respuestas fisiológicas (UDGTV). Su equipo llegó a estudiar a 280 visitantes de una casa encantada y un centenar de vídeos de bromas de susto para entender por qué el terror y el humor, aparentemente opuestos, viajan juntos (CORDIS). Un gimnasio emocional, vaya. Entrenamiento con pesas para el sistema nervioso. El matiz clave, y conviene subrayarlo con rotulador fosforito: el miedo es agradable solo cuando sabes que puedes apagarlo. Disfrutamos porque lo que vemos no es real y, si se pasa de rosca, podemos dejar de mirar (Yahoo Vida y Estilo). El problema es cuando el monstruo no se va al encender la luz Aquí es donde la ciencia del terror se convierte, muy a su pesar, en ciencia política. Porque existe un subgénero nacional que utiliza exactamente el mismo mecanismo —amígdala al rojo, cortisol en vena— pero elimina deliberadamente la parte en la que tu corteza prefrontal te dice que es un truco. ... ...
Entre 1827 y 1828, dos inmigrantes irlandeses mataron al menos a 16 personas en Edimburgo para vender sus cuerpos a un prestigioso anatomista. El caso provocó una reforma legal y dejó una mancha permanente en la medicina de la época. A comienzos del siglo XIX, Edimburgo era una de las grandes capitales médicas de Europa. Sus aulas de anatomía atraían a estudiantes de todo el continente, pero tenían un problema: faltaban cadáveres. Según la enciclopedia Wikipedia en inglés, la ley escocesa solo permitía diseccionar los cuerpos de personas muertas en prisión, de suicidas y de niños expósitos y huérfanos. Eran muy pocos para la demanda de las escuelas. La propia Universidad de Edimburgo reconoce en su página de historia que esa escasez crónica dio lugar a una nueva industria en la ciudad: el robo de tumbas. A quienes desenterraban muertos para venderlos se les llamaba «resurreccionistas». William Burke y William Hare fueron los más conocidos, aunque, como resume con ironía la revista JSTOR Daily, eran resurreccionistas que se saltaban la parte de la resurrección. No desenterraban a nadie: mataban. Un negocio que empezó por casualidad Burke y Hare vivían con sus parejas, Helen McDougal y Margaret Laird, en una casa de huéspedes de Tanner’s Close, junto al Grassmarket, en el barrio de West Port. Así lo explica la Biblioteca Nacional de Escocia. Por eso los crímenes se conocen también como los «asesinatos de West Port». Todo empezó en noviembre de 1827. Según la Wikipedia en español, un inquilino, un viejo pensionista de la Armada, murió por causas naturales cuando debía 4 libras de alquiler a Hare. Para recuperar el dinero, los dos hombres llevaron el cuerpo al doctor Robert Knox, que les pagó 7 libras y 10 chelines. Knox era un anatomista ambicioso que daba clases privadas en competencia con las de la universidad. La siguiente víctima fue otro inquilino enfermo, conocido como Joseph el Molinero. Lo emborracharon con whisky y lo asfixiaron. Cuando se quedaron sin huéspedes enfermos, empezaron a buscar víctimas en la calle. La Biblioteca Nacional de Escocia cuenta que Burke, el de mejor presencia de los dos, solía atraerlas ofreciéndoles alojamiento. Después las emborrachaban hasta que perdían el conocimiento. Como señala elDiario.es, elegían a personas pobres, enfermas o sin familia cercana. Las mataban por asfixia, un método que apenas dejaba marcas visibles. Ese detalle importaba, porque en la sala de disección nadie debía sospechar. La caída: el cuerpo bajo la paja El último crimen acabó con el negocio. ... ...
El Partido Popular ha decidido meter la inteligencia artificial en la precampaña de las generales del 29-N. Lo hizo el miércoles 21 de octubre, cuando publicó en sus cuentas oficiales un vídeo titulado «Sí, son zurdos» que calca la escenografía y el mensaje del que Pedro Sánchez había difundido horas antes como réplica a la visita de Javier Milei a Madrid. En el original, el presidente del Gobierno presumía de ser «zurdo» por subir las pensiones o el salario mínimo. En la versión de Génova, recreaciones sintéticas de Begoña Gómez, José Luis Ábalos, José Luis Rodríguez Zapatero, Santos Cerdán, Leire Díez y Montse Mínguez «confiesan» con su propia voz y su propia cara los delitos o irregularidades por los que han sido juzgados, investigados o señalados. «Si tener una cátedra gracias a que mi marido sea el presidente es de zurdos, pues sí, soy zurda», dice la Begoña Gómez artificial. El cierre cambia el lema de «zurdos y orgullosos» por «lerdos y orgullosos». El resultado, según recogen El Español y Telecinco, supera el millón de reproducciones en X, medio millón en Instagram y unas 200.000 en TikTok. El PSOE, a través de su secretaria de Organización, Rebeca Torró, acusa al PP de no tener «otra cosa que el insulto» y, según adelantó elDiario.es, estudia emprender acciones legales. ... ...
Mientras Vox y el PP en España debaten si ciertos libros existen realmente, en Colombia un gobierno ultraderechista acaba de descubrir la cura definitiva contra la ideología: retirar del Museo Nacional las obras que documentan esa misma ideología. El hallazgo, ocurrido estos días, obliga a preguntarse si el concepto de «adoctrinamiento» acaba de volverse pan-latino. Según apuntan varios medios —BBC Mundo, EL PAÍS y eldiario.es/EFE—, el presidente colombiano Abelardo de la Espriella ordenó el desmonte de más de treinta piezas de una de las instituciones culturales más antigas del continente. El contexto: cuando el pueblo votó por borrarse la memoria De la Espriella, figura del right-wing outsider con pasadas por el universo conservador de Álvaro Uribe, ganó la presidencia el 21 de junio de 2026 por estrechísima margen con el izquierdista Iván Cepeda (12,9 millones de votos contra 12,6, el 49,65% aprox.), con respaldo declarado de Trump, según confirmó AP. Tomó posesión el 7 de agosto anunciando una «batalla cultural» en defensa de la familia tradicional, la fe y los valores cristianos. Nombró al filósofo Enrique Serrano como asesor y a Paola Holguín, ministra de Culturas, para aplicar la nueva agenda «antiwoke». El 15 de octubre, durante un recorrido por el Ministerio de Culturas —ella lo había anunciado en un discurso en el Museo Santa Clara, jurando que las instituciones no podían exponer «una doctrina política o una interpretación ideológica de la historia»— instruyó a la ministra a librar la dicha «contrarrevolución cultural» para «sacar el wokismo del Estado». El martes 16, salieron de las salas al menos diez piezas sobre la historia LGBTI y los movimientos feministas, como la bandera del orgullo de la activista Elizabeth Castillo y un ejemplar de Nuestras Mujeres, el periódico de 1955 que impulsó el voto femenino. Lo avanzó el secretario geral Julián Sterling, con una dirección interina del museo y sin que los curadores —quienes dedicaron más de diez años a esos guiones— tuvieran anything to do with it, según reconstruye Cambio Colómbia. Qué se retiró, pieza por pesadilla ... ...
Para nadie es un secreto que Colombia es una verdadera potencia mundial. Y no, esta vez no me refiero al café, a la exportación de telenovelas, ni a nuestra inagotable cantera de ciclistas que escalan montañas. Hablo del próspero, pujante y gloriosamente desregulado sector del camming. Según datos citados por el diario El Tiempo (2023), la industria experimentó un modesto crecimiento del 400 % en los últimos años, consolidando a nuestro país como la segunda potencia global en modelos de cámara, con más de 300000 webcamers activos. Este auténtico milagro económico mueve la friolera de 600 millones de dólares al año, de acuerdo con la revista Semana (2022). Ante cifras tan deslumbrantes, la sociedad colombiana —siempre tan moral, pulcra y protectora— se lleva las manos a la cabeza y exclama escandalizada: «¡Dios mío, a estas pobres mujeres las están obligando a hacer esto! ¡Seguramente estamos ante un caso masivo de trata sexual!». Hagamos una pausa comercial para aclarar lo obvio: por supuesto que existen redes de trata y contratos coercitivos. Hay casos espeluznantes de mujeres atrapadas por proxenetas modernos con ínfulas de gurús digitales de los que no pueden escapar. Eso es un crimen aberrante y debe perseguirse con toda la furia del Estado. Sin embargo, en una medida abrumadora y para el terror de las buenas costumbres, la realidad es mucho más incómoda: la gran mayoría de estas mujeres (y hombres) eligen hacer esto. Entonces, la pregunta que realmente debería quitarnos el sueño no es cómo las obligan, sino: ¿por qué diablos lo eligen? ¿Por qué hoy en día una joven prefiere ser performer de OnlyFans o modelo webcam de lunes a domingo, en lugar de abrazar el idílico camino tradicional que nos prometió el sistema? Ya saben: endeudarse por años en la universidad, rogar por una práctica no remunerada, y terminar trabajando alegremente en un depósito de Amazon o en una multinacional. La respuesta es tan irónica como trágica. Resulta que las maravillas del mercado laboral formal no son tan seductoras como el folleto vocacional del colegio nos quiso vender. Un reportaje de Infobae (2022) recogió testimonios sobre la industria webcam en Colombia y concluyó algo revelador que a todos parece sorpenderles: las jornadas laborales tradicionales son interminables y las empresas ofrecen salarios que dan ganas de llorar. El Tiempo complementaba este panorama relatando la historia de jóvenes que, al graduarse, pasaban de call center en call center, cubriendo turnos de madrugada por salarios que ni siquiera rozaban el millón de pesos (poco más de 200 dólares), dejándolos sin energía para vivir. Todo esto a cambio de que un supervisor te controle con cronómetro los minutos que tardas en el baño. Ante una oferta corporativa tan tentadora, ¿quién no correría a encerrarse en una habitación con un aro de luz, conexión a internet y una cámara? No nos engañemos, el camming está a años luz de ser un cuento de hadas. Al ser una industria completamente desregulada, el modelo de negocio convierte a sus trabajadores en «emprendedores de sí mismos». ... ...
Hay noticias que no necesitan adjetivos, pero este artículo los lleva igualmente porque la ironía es lo único que nos queda gratis en Andalucía. El Gobierno de Juanma Moreno acaba de suspender las ayudas públicas que, desde 2023, adjudicaba a tres ONG de Andalucía –Cruz Roja, la Fundación SAMU e Inserta– para gestionar pisos de acogida y planes de inserción sociolaboral para personas sin hogar. Y lo ha hecho con un sentido del timing exquisito: el programa finalizará el próximo 20 de diciembre, en pleno invierno, cuando alrededor de 200 personas seguían alojadas en los recursos gestionados por las tres organizaciones en el momento del aviso. Cinco días antes de Nochebuena. Si alguien en San Telmo buscaba un villancico nuevo, ya lo tiene: «Ya vienen los Reyes por el arenal, y tú a la calle, que esto es prioridad nacional». La prioridad nacional, explicada para que la entienda hasta un sin techo Conviene recordar de dónde venimos. Moreno Bonilla asume la prioridad nacional de Vox y logra ser investido presidente de Andalucía, en un gobierno de coalición que a Vox le sabe a gloria y a Moreno, suponemos, a mal menor. Durante meses nos dijeron que la famosa «prioridad nacional» era un concepto abstracto, casi filosófico, algo así como el amor a la patria en versión PowerPoint. Pues bien: ya se ha concretado. La Junta de Andalucía ha decidido no renovar las ayudas destinadas a Cruz Roja para ofrecer alojamiento y programas de inserción laboral a personas sin hogar, una medida que llega después de que Vox exigiera recortar subvenciones a ONG bajo el principio de «prioridad nacional». ¿Se entiende ya lo que es la prioridad nacional? Pues eso. No es un muro ni una bandera: es un sobre cerrado que le llega a Cruz Roja diciendo que a partir de diciembre, si eso, que los pobres se apañen. Los números, que son lo que menos gusta en el Palacio de San Telmo El programa no era precisamente el Plan Marshall. El dispositivo disponía de un presupuesto de 6,4 millones de euros, financiado en un 85% con fondos europeos. Es decir, la Junta ponía aproximadamente lo que cuesta una rotonda con escultura abstracta y, a cambio, mantenía en pie 315 plazas de alojamiento temporal y formación laboral. El reparto era el siguiente: 132 plazas para la Fundación SAMU, 93 para Inserta y unas 90 para Cruz Roja, 315 en total. Y no eran plazas de paso: la estancia máxima son 18 meses, prorrogables en casos excepcionales; según las organizaciones, ningún usuario ha estado menos de nueve meses y la media ronda el año completo. Un año de techo, formación y acompañamiento. Lo que viene siendo una segunda oportunidad. Ya saben, esa cosa que los bancos reciben en forma de rescate y los pobres en forma de folleto. Todo esto ocurre, además, en una comunidad donde el sinhogarismo continúa creciendo. Según la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, más de 8.000 personas carecían de hogar en 2025, un 57% más que dos años antes. Un 57% más de gente en la calle y un 100% menos de programa. La aritmética de la «prioridad nacional» es impecable. «Pero es que son extranjeros» Aquí viene la parte en la que el relato se hace añicos. Se nos vende esto como una medida contra la inmigración, pero los propios datos lo desmienten: el 80% de las personas sin hogar usuarias de los pisos de acogida que gestiona la ONG Inserta eran inmigrantes, más del 60% en el caso de la Fundación SAMU y el 45% entre los usuarios de Cruz Roja, según los datos proporcionados por las tres organizaciones. Léanlo otra vez: en Cruz Roja, el 55% de los acogidos son españoles. Españoles de los de DNI, de los que supuestamente defiende la prioridad nacional. Pero claro, son españoles pobres, que es una categoría de español que nunca ha cotizado mucho en los mítines. Si fueran una entidad financiera con problemas de liquidez, el Consejo de Gobierno habría convocado una reunión extraordinaria un domingo. Como son personas con problemas de techo, la reunión se ha sustituido por una notificación administrativa. La versión oficial, por si alguien quiere creérsela Sería injusto no recoger la defensa de la Junta. La Junta alega falta de fondos y niega que la decisión tenga que ver con su socio de Gobierno. El argumento es que el programa estaba financiado en gran medida por fondos europeos, que finalizan este año. Es decir: se acabó el dinero de Bruselas y la Junta ha decidido que, si Europa no paga, Andalucía tampoco. Es un razonamiento interesante viniendo de un Gobierno que presume de tener las cuentas más saneadas de su historia. Resulta que para todo hay dinero menos para el 15% restante de un programa que evita que doscientas personas duerman bajo un puente en Navidad. Lo más revelador es el calendario: el Programa de Atención a Personas sin Hogar tenía dos años de vigencia (2023-2024), con varias prórrogas aprobadas por parte de la consejería hasta finales de 2026 (la última, el pasado mes de julio, recién firmado el pacto PP-Vox). Se prorrogó en julio, se liquida en octubre. Entre medias, solo ha cambiado una cosa: quién se sienta en el Consejo de Gobierno. Mientras tanto, en la plaza Para que nadie piense que a la derecha no le importa la cultura ni lo que ocurre a la intemperie, ahí está Feijóo. El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, acudió este lunes a la plaza de toros de Las Ventas para presenciar la Corrida de la Hispanidad, una cita en la que volvió a manifestar su respaldo a la tauromaquia y anunció su intención de recuperar el Premio Nacional de Tauromaquia. Y lo resumió con una frase que debería ir en el escudo del partido: «Vamos a poner en su sitio la tauromaquia, a devolverla donde nunca debió salir». Qué bonito. Hay cosas que el PP quiere devolver al lugar del que nunca debieron salir, como los toros, y cosas que quiere devolver al lugar del que acababan de salir, como las personas sin hogar. En ambos casos, al ruedo. Con lo que nos ahorramos los andaluces en pisos de acogida da para un Premio Nacional de Tauromaquia y hasta para la banda de música. Eso sí: en la plaza, que no falte la Cruz Roja en la enfermería. Por si acaso. Que una cosa es retirarle las ayudas y otra muy distinta prescindir de ella cuando hay que coser una cornada. Los voluntarios, por cierto, gratis. Ese es el pago que recibes por ayudar al necesitado en Andalucía: un aviso con tres meses de antelación, un calendario con el 20 de diciembre marcado en rojo y un aplauso desde el callejón. Fuentes consultadas: eldiario.es – «El Gobierno de Moreno retira las primeras ayudas a ONG que atienden a inmigrantes sin hogar tras firmar la ‘prioridad nacional’ con Vox»: https://www.eldiario.es/andalucia/gobierno-moreno-retira-primeras-ayudas-ong-atienden-inmigrantes-hogar-firmar-prioridad-nacional-vox_1_13556930.html Qué! – «Andalucía retira las ayudas a ONGs que atienden a personas sin hogar tras el pacto de ‘prioridad nacional’ con Vox»: https://www.que.es/2026/10/19/ayudas-ong-andalucia-sin-hogar/ Portal de Cádiz – «VOX mete el tijeretazo a las subvenciones de la Junta de Andalucía a Cruz Roja»: https://www.portaldecadiz.com/otras-noticias/172769-vox-mete-el-tijeretazo-a-las-subvenciones-de-la-junta-de-andalucia-a-cruz-roja El Plural – «La ‘prioridad nacional’ marca el camino al Gobierno de Moreno y no renueva el Programa de Inserción de Personas Sin Hogar»: https://www.elplural.com/autonomias/andalucia/prioridad-nacional-marca-camino-gobierno-moreno-no-renueva-programa-insercion-personas-sin-hogar-andalucia_801796102 El Plural – «Moreno Bonilla retira las ayudas públicas a Cruz Roja, Fundación Samu e Inserta por la ‘prioridad nacional’ de Vox»: https://www.elplural.com/autonomias/andalucia/moreno-bonilla-retira-ayudas-publicas-cruz-roja-fundacion-samu-inserta-prioridad-nacional-vox_801712102 Cultoro – «Feijóo: «Vamos a devolver la tauromaquia al lugar del que nunca debió salir»»: https://cultoro.es/actualidad/feijoo-vamos-a-devolver-la-tauromaquia-411867 Noticias de Navarra – «Moreno Bonilla asume la prioridad nacional de Vox y logra ser investido presidente de Andalucía»: https://www.noticiasdenavarra.com/politica/2026/07/02/moreno-bonilla-pliega-vox-presidente-11277805.html Generado por Claude Fable 5.1 search
Ah, la ciencia. Esa molesta costumbre de basarse en evidencias, datos y razonamiento crítico que tanto incomoda a quienes prefieren las verdades reveladas por profetas de hace dos mil años. Una frase nos lo recuerda con esa claridad demoledora que solo los ateos “radicales” se atreven a exhibir: la religión bloquea el razonamiento incluso en las personas más cultas e ilustradas. En base a un estudio estadounidense (el de Kahan y colegas sobre la “Ordinary Science Intelligence” o ICO) que analiza encuestas del Pew Research Center, resulta que la gente con alto conocimiento científico responde bien a preguntas “neutras” sobre átomos o atmósfera, tanto si es religiosa como si no. Pero cuando llega el momento de admitir la evolución humana o el Big Bang… ¡zas! Los más piadosos se niegan en redondo, aunque sepan perfectamente lo que dice la ciencia. Conocen los hechos, pero prefieren los mitos. Una simple reformulación de la pregunta (del tipo “los científicos dicen que…”) restaura la correlación con el conocimiento. En otras palabras: no es ignorancia, es cerrazón doctrinal. La fe actúa como un antivirus mental que borra cualquier dato incompatible con el catecismo. Esto se vincula a la Hipótesis de la Incompatibilidad: empirismo y creencia sobrenatural no conviven en armonía, por mucho que algunos digan lo contrario. Que oportuno. Porque en España tenemos un ejemplar vivo y coleando de esta paradoja: Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, católico confeso, exalumno de los Hermanos Maristas, y candidato a gobernar un país moderno del siglo XXI con un discurso que parece salido de un sermón de Semana Santa. Feijóo no se corta. “España no se entiende sin su alma católica”, proclama con devoción al hablar de procesiones, cofradías y el “ejemplo de devoción, patrimonio y fe”. “Orgulloso de ser católico. Orgulloso de ser español”, tuitea tras encontrarse con el Papa (ese León XIV de las crónicas futuras). El humanismo cristiano es “uno de los pilares” del PP. España y Europa “no se entienden sin sus raíces cristianas”. Una sociedad libre se construye “desde ellas”, no contra ellas. Ironía del destino: el hombre que se presenta como el gestor serio, el moderado gallego, el antídoto al sanchismo, arrastra el mismo lastre cognitivo que el estudio denuncia. ¿Razonamiento bloqueado? Veamos. Recordemos aquella joya de 2023, tras el ataque de Algeciras: “Desde hace muchos siglos no verá usted a un católico o a un cristiano matar en nombre de su religión o sus creencias. Y hay otros pueblos que tienen algunos ciudadanos que sí lo hacen”. Luego matizó a regañadientes: “una cosa es el fanatismo y otra la religión”, “no se puede criminalizar ninguna”, pero insistió en que no hay terrorismo católico y sí integrismo islámico. ¿En serio? ¿La Inquisición? ¿Las Cruzadas? ¿Las guerras de religión? ¿El franquismo nacionalcatólico? ¿Los crímenes de monjes y curas en la Guerra Civil (y viceversa)? ¿Los abusos sistemáticos cubiertos durante décadas? Todo eso, al parecer, son “fanatismos” ajenos a la “verdadera” religión, o cosas de “hace muchos siglos” que ya no cuentan. Mientras, el islam carga con el estigma eterno. Es el clásico mecanismo de disonancia cognitiva religiosa: mi fe es pura y superior; la de los otros, peligrosa. Exactamente lo que el estudio muestra con la evolución: se conoce la historia, pero se elige no aceptarla cuando choca con el relato sagrado de la propia tribu. Y no para ahí. Feijóo acusa al Gobierno de ser “anticlerical” con los católicos y “muy tolerante” con otros cultos, de “proteger más a los musulmanes que a los católicos”. En Jumilla y similares, defiende que no se vete “ninguna religión”… pero siempre desde la posición de la mayoritaria, la que “somos” y la que da “alma” al país. Libertad religiosa sí, claro, pero con raíces cristianas bien clavadas en el suelo. Como si el Estado aconfesional de la Constitución fuera un detalle menor frente al “alma católica”. Lo más delicioso es la pretensión de ilustración. Feijóo no es un pastor pentecostal gritando contra Darwin en una carpa de Arkansas. Es un político formado, con décadas de experiencia administrativa, que habla de competitividad europea, Estado de derecho y gestión. Y sin embargo, cuando se trata de la cosmovisión de fondo, vuelve al refugio de la fe: la dignidad humana, la familia, la vida… todo filtrado por el “humanismo cristiano” como si no hubiera tradiciones seculares, ilustradas o simplemente humanistas que llegaron a conclusiones similares (o mejores) sin necesidad de milagros, pecados originales ni resurrecciones. Es el mismo patrón del estudio: alto IQ en temas “neutros” (economía, administración), pero bloqueo total cuando la evidencia o la lógica chocan con el dogma identitario. La religión, no solo produce “taras mentales” para desenvolverse en un mundo complejo y científico. Produce líderes que confunden tradición con verdad, identidad con superioridad moral, y fe con razonamiento. Mientras tanto, los desafíos reales —cambio climático, biomedicina, inteligencia artificial, convivencia plural— exigen precisamente lo contrario: duda, evidencia, disposición a abandonar mitos cuando los datos los contradicen. Carl Sagan lo resumió mejor: “La primera gran virtud del hombre fue la duda y el primer gran defecto la fe”. Pero no esperemos milagros. Feijóo seguirá orgulloso de su catolicismo, el PP seguirá reivindicando raíces cristianas como si fueran un software irremplazable, y una parte del electorado seguirá votando con el corazón devoto en vez de con el cerebro crítico. Porque, como demuestra la ciencia (esa que algunos prefieren ignorar cuando molesta), la religión es experta en bloquear el razonamiento… incluso —o especialmente— en las personas más cultas e ilustradas. Y en la política española, el ejemplo más claro y sonriente lleva apellido gallego y se llama Feijóo. Que Dios (o la selección natural) nos coja confesados. Fuentes consultadas e incorporadas: Artículo original: “La religión bloquea el razonamiento incluso hasta en las personas más cultas e ilustradas”, La Ciencia y sus Demonios, 20 octubre 2026. https://cnho.wordpress.com/2026/10/20/la-religion-bloquea-el-razonamiento-incluso-hasta-en-las-personas-mas-cultas-e-ilustradas/ Estudio de referencia (Kahan et al. sobre Ordinary Science Intelligence y evolución/clima): menciones y enlaces en el post anterior; ver también trabajos relacionados en ResearchGate y Taylor & Francis sobre OSI y rechazo selectivo de hechos científicos por religiosidad. Declaraciones de Feijóo sobre “alma católica” y Semana Santa: Religión Digital y similares. https://www.religiondigital.org/espana/Feijoo-Espana-entiende-alma-catolica-semana-santa_0_2769922991.html “Orgulloso de ser católico” y encuentro con el Papa / humanismo cristiano / raíces cristianas: Infobae, Religión Digital, El Debate, Antena 3, etc. (junio 2026 y contextos previos). Ejemplos: https://www.infobae.com/america/agencias/2026/06/12/feijoo-ve-demostrada-la-capacidad-de-organizacion-de-espana-con-la-visita-orgulloso-de-ser-catolico-y-espanol/ y https://www.religiondigital.org/visita-de-leon-xiv-a-espana-2026/feijoo-orgulloso-catolico-espanol-hemos_1_1457637.html Declaraciones de Algeciras 2023 (“no verá a un católico matar…”): El País, El Mundo, RTVE, Cadena SER, HuffPost, etc. https://elpais.com/espana/2023-01-26/el-pp-denuncia-que-sanchez-no-ha-informado-a-feijoo-del-ataque-en-algeciras-y-pide-la-convocatoria-del-pacto-antiyihadista.html Críticas a “protección” diferencial de religiones y Jumilla: Religión Digital, La Verdad, El Observatorio del Laicismo. https://www.religiondigital.org/espana/Feijoo-agresividad-VOX-entiendo-comparto-jumilla-musulmanes-catolicos-burka_0_2807719205.html Perfil religioso de Feijóo (católico, Maristas): Religión en Libertad. https://www.religionenlibertad.com/espana/250910/creen-politicos-esto-dicen_113864.html Estudios adicionales sobre religiosidad, razonamiento e inteligencia: Frontiers in Psychology (relación negativa razonamiento-religiosidad), meta-análisis y Pew Research sobre evolución y ciencia.
El 18 de octubre de 1936, el terror sistemático impuesto por los sublevados fascistas helaba la ciudad de Zaragoza. En las oscuras celdas de la prisión provincial de Torrero, el reloj del horror marcaba las últimas horas de vida para dos jóvenes a las que el odio arrebató no solo el futuro, sino el derecho más elemental: Águeda Casas Chicapar, de 23 años, natural y vecina de Luceni, y Eloísa Casedas Pérez, de apenas 19 años y originaria de Pedrola. Ambas compartieron un destino atroz, marcado por la cobardía de un bando golpista que, incapaz de ganar con legitimidad política o militar, decidió cebarse de la manera más sanguinaria con la población civil en la retaguardia. Ninguna de las dos representaba una amenaza bélica, pero fueron “sacadas” de la cárcel aquella funesta jornada para ser fusiladas, apareciendo posteriormente sus cuerpos baleados en los macabros registros de recogida de cadáveres de la Hermandad de la Sangre de Cristo. Su único e imperdonable «crimen» a los ojos de sus verdugos fue el amor filial. Ambas fueron detenidas y asesinadas como una brutal venganza y un escarmiento directo a sus familias, ya que sus padres se encontraban en esos momentos luchando valerosamente en el frente en defensa de la legalidad democrática de la Segunda República. Zaragoza, tomada desde las primeras horas de la asonada militar por las tropas del general Cabanellas, se había convertido en un inmenso matadero clandestino y oficial. Las infames «sacas» de la cárcel de Torrero eran un rito cotidiano diseñado meticulosamente para sembrar el terror. Águeda, de 23 años, y Eloísa, que ni siquiera había alcanzado la veintena —y que destacaba por su incipiente compromiso político como secretaria de las Juventudes Socialistas de Luceni, según atestiguan las fuentes históricas—, representan el rostro más deleznable del terrorismo de Estado franquista. El asesinato de estas dos jóvenes no fue un «exceso» o un «daño colateral» de la guerra, como el negacionismo contemporáneo nos intenta vender. Fue un acto de violencia política y patriarcal fríamente calculado. Fusilar a las hijas de quienes defendían la República era un mensaje de coacción absoluto. El objetivo de los fascistas era quebrar la moral de los combatientes republicanos, destrozarlos en lo más profundo de su alma, haciéndoles saber que sus seres queridos pagarían el precio de su lealtad a la democracia con su propia sangre. .... ....
Hay políticos que tienen mala memoria y políticos que la tienen selectiva, que es una forma elegante de decir que recuerdan perfectamente lo que les conviene. Alberto Núñez Feijóo pertenece a una tercera categoría, más exquisita: la de quienes son capaces de mirar un cadáver acribillado y describirlo como una escena entrañable de la vida escolar. Ocurrió en octubre de 2018, en la Cidade da Cultura de Santiago. Llegaba a Galicia, por primera vez, A derradeira leición do mestre, el óleo que Castelao pintó en 1945 en Buenos Aires y que la propia Xunta vendía en su nota de prensa como el «Guernica gallego» (cidadedacultura.gal). Un cuadro que, según cualquier manual al alcance de un adolescente con wifi, retrata la represión franquista en Galicia a través de un maestro republicano represaliado y dos alumnos velando su cuerpo (historia-arte.com). El rostro del muerto, por cierto, no era un rostro cualquiera: el icónico lienzo es conocido como el cuadro «sobre el asesinato de Bóveda», Alexandre Bóveda, el dirigente galleguista encarcelado en San Simón y fusilado cerca de Pontevedra (Atlántico). Feijóo, ante el lienzo, habló de los maestros. De la educación. De la emoción. De Castelao en el exilio y de su lucha «contra la injusticia», una injusticia tan abstracta y tan sin autores que parecía un fenómeno meteorológico. La prensa gallega describió aquel acto protocolario como un desencuentro: lo que iba a ser un desembalaje se convirtió en bronca por las «ausencias» del discurso presidencial (El Ideal Gallego), y la oposición acusó directamente al presidente de manipular el significado de la obra (El Correo Gallego). Un acto «histórico», sí, pero no exactamente por lo que estaba previsto en la invitación. Imaginemos la escena, que tiene su grandeza: el presidente y su séquito en semicírculo ante el óleo, inclinados sobre el cuerpo pintado como los doctores de la Lección de anatomía de Rembrandt, señalando la musculatura del cadáver mientras evitan cuidadosamente mencionar la causa de la muerte. Pericia forense a la gallega: el finado presenta signos evidentes de pedagogía. Un ictus como diagnóstico nacional La compañía Chévere —teatro documental, agitación y Premio Nacional de Teatro— decidió que aquello merecía una autopsia. De ahí nace ICTUS (Anatomía de «La última lección» de Castelao), estrenada por el Centro Dramático Nacional y en cartel en la Sala Francisco Nieva del Teatro Valle-Inclán del 8 de octubre al 8 de noviembre (CDN, esMadrid). El montaje mezcla ficción y documentación para pensar la memoria individual y colectiva, y hace algo que a cierta derecha le parecerá una extravagancia: relacionar la salud de la memoria con la salud de la democracia (masescena.es). El hallazgo dramatúrgico es casi cruel de puro perfecto. Una mujer sufre un ictus durante la presentación del cuadro y lo pierde todo: el acto, el lienzo, su propia biografía. Tiene que reconstruirse a sí misma y reconstruir a los demás, incluido ese maestro acribillado que yace en el suelo. Sobre las tablas, Patricia de Lorenzo, Miguel de Lira, Borja Fernández, Gema Santos y Marcos Pereira (Revista Teatros), con lengua de signos en escena y audiodescripción en directo, porque hay compañías que entienden que recibir dinero público implica llegar a todo el mundo, incluidos los vecinos que no ven ni oyen. La ironía fina del asunto: a la señora del escenario le ha reventado una arteria. ¿Cuál es la excusa clínica del resto? Su director, Xesús Ron, formula en Público la pregunta que sostiene toda la función: noventa años después, por qué seguimos —o mejor, por qué siguen— negando hechos investigados que no ofrecen ninguna duda (Público). Chévere llega incluso a someter a Feijóo, en escena, a una prueba psicológica, en busca infructuosa de una explicación racional. Spoiler: no aparece. Porque no es neurología, es política. En 2018 Vox aún no había colonizado el discurso del PP, Feijóo arrasaba en las autonómicas y no necesitaba nada de aquello. Y, aun así, no fue capaz de pronunciar las dos palabras que faltaban: lo fusilaron. Conviene recordar que el currículum memorialístico del personaje venía de antes: al llegar a la Xunta en 2009 retiró a la isla de San Simón su condición de lugar de memoria. La misma isla donde el franquismo encerró a Bóveda antes de matarlo. Detalles. La memoria también se entrena Lo más hermoso de ICTUS es su contraposición: una persona con daño cerebral que se somete cada día a estrategias, trucos y ejercicios para conservar sus recuerdos, frente a un país que practica el deporte contrario, el del descuido sistemático. Ella se esfuerza por recordar para poder vivir en sociedad; la sociedad se esfuerza por olvidar para poder vivir tranquila. Queda, además, un fleco jugoso que Chévere deja abierto: la autoría del óleo, hoy «muy cuestionada», insinuada en escena cuando Virxinia Pereira le comenta a su marido que se nota que el cuadro ha sido pintado a varias manos. Nadie lo dice en voz alta. También eso es una forma de amnesia. El cuadro, mientras tanto, ha seguido viajando: en 2026 se exhibió por primera vez en el Museo de Pontevedra, cedido por el Centro Galicia de Buenos Aires (Museo de Pontevedra). Y la obra de teatro, dice Ron, ya la ha visto en Galicia más gente que la que pasó por la exposición del Gaiás. Moraleja incómoda para cualquier gabinete: la memoria cultural dura más que el discurso institucional. Chévere ha invitado a Feijóo a la función. Sin acritud, dicen. Solo una pregunta: ¿por qué aquellas palabras? Puede ir tranquilo: nadie espera ya que reconozca nada. Bastaría con que, al salir, acertase a decir qué ha visto. Generado por Claude Opus 5 search
Todavía hay quien defiende que una copa de vino en la cena es inofensiva, o incluso saludable «para el corazón». La ciencia, sin embargo, ya ha cerrado ese debate. En enero de 2023, la Organización Mundial de la Salud publicó una declaración en The Lancet Public Health en la que afirma sin matices que, en lo que respecta al alcohol, no existe una cantidad segura que no afecte a la salud. El etanol es una sustancia tóxica, psicoactiva y generadora de dependencia, clasificada desde hace décadas por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer en el Grupo 1 de carcinógenos, la misma categoría que el amianto, la radiación y el tabaco (OMS Europa). El dato más incómodo de esa declaración no tiene que ver con los grandes bebedores, sino con los «moderados»: según la OMS, la mitad de los cánceres atribuibles al alcohol en la región europea se deben a un consumo ligero o moderado, equivalente a menos de 1,5 litros de vino semanales (gTt-VIH). En la misma línea, el Hospital Clínic de Barcelona recuerda que el consumo regular se asocia a más de 200 problemas de salud y que atribuir beneficios al vino o la cerveza no está justificado por la evidencia disponible (Clínic Barcelona). Con este punto de partida, cabe hacerse la pregunta inversa: si beber daña, ¿qué ocurre cuando dejamos de hacerlo, aunque solo sea durante un mes? La respuesta es sorprendentemente rápida y medible. ... ...
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Durante décadas, el Estado de Israel cimentó sus relaciones exteriores buscando legitimidad y apoyo en el orden liberal occidental. Se erigió en el imaginario global como «la única democracia de Oriente Próximo» y se presentaba como el refugio inexpugnable frente al antisemitismo mundial. Sin embargo, en el transcurso de los últimos años —y de manera muy acentuada durante los prolongados mandatos del primer ministro Benjamín Netanyahu— se ha producido un giro tectónico. Hoy en día, Israel ha dejado de ser objeto de odio para los sectores ultraconservadores y se ha convertido en el principal laboratorio político, ideológico y de seguridad de la extrema derecha internacional. Esta metamorfosis encierra una de las mayores paradojas de la geopolítica contemporánea: formaciones políticas europeas que en el pasado albergaron raíces profundamente antisemitas se declaran ahora incondicionales del Estado judío y de sus políticas más beligerantes. El giro ideológico: del antisemitismo a la islamofobia El acercamiento entre Israel y líderes ultranacionalistas como Santiago Abascal (Vox) en España, Marine Le Pen y Jordan Bardella en Francia, Viktor Orbán en Hungría, o figuras como Donald Trump y Jair Bolsonaro en América, no es una coincidencia, sino el resultado de una profunda reconfiguración en la agenda de la derecha radical. Tal y como señala el investigador Pablo Stefanoni, citado en elDiario.es (a través de su libro Un fantasma recorre el mundo: cómo funciona la máquina de guerra reaccionaria), la nueva extrema derecha ha reenfocado su hostilidad. En lugar de sostener el antisemitismo tradicional que la marginaba democráticamente, ha encontrado un «enemigo adecuado»: el islam y la inmigración musulmana. En este relato global de «choque de civilizaciones», Israel ya no es visto a través de la lente de los prejuicios antijudíos, sino como la trinchera de primera línea de los valores judeocristianos defendiendo a Occidente frente a la supuesta barbarie oriental. Al abrazar la causa israelí, los partidos ultras europeos logran lo que algunos analistas y diplomáticos denominan un «certificado kosher»: una herramienta diplomática perfecta para lavar su pasado filonazi o fascista, blanquear su imagen y presentarse ante el electorado internacional como partidos modernos, respetables y aliados fiables de la lucha antiterrorista.
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Una escena de desnudez, sexo simulado o contacto físico intenso no deja de ser trabajo porque ocurra ante una cámara o sobre un escenario. Exige acordar límites, coreografiar movimientos y preservar el consentimiento dentro de una relación profesional con jerarquías y presión de tiempo. La entrada de Iustopía del 26 de octubre de 2026 señala un giro: la coordinación de intimidad aparece expresamente en la regulación laboral artística. El Real Decreto 607/2026 se publicó el 25 de julio y entrará en vigor el 25 de mayo de 2027; a 27 de octubre de 2026, sus obligaciones todavía no son exigibles. De la norma de 1985 a la actualización del sector El cambio culmina una larga actualización. El Real Decreto 1435/1985 regulaba la relación laboral especial de los artistas en espectáculos públicos. En 2018, el Congreso aprobó por unanimidad un informe para elaborar el llamado Estatuto del Artista; después, el Real Decreto-ley 5/2022 introdujo cambios iniciales y encargó al Gobierno aprobar una nueva regulación. El Real Decreto 607/2026 sustituye aquella norma e incluye a artistas de las artes escénicas, audiovisuales y musicales, además de personal técnico y auxiliar vinculado a esas actividades. Por eso, el «Estatuto del Artista» es aquí el nombre de un proceso más amplio de reformas, no el de una única ley que lo regule todo. Qué exige el artículo 9 La regulación de la coordinación de intimidad forma parte de un marco más amplio. El artículo 9 reconoce a artistas, técnicos y auxiliares el derecho a la protección frente a la violencia y el acoso, incluida la violencia sexual y la discriminación. ... ...
En pleno año 2026, resulta casi impensable para las nuevas generaciones imaginar una sociedad cotidiana donde la mitad de la población carezca de las libertades más elementales. Sin embargo, no hace falta retroceder demasiados siglos en el calendario para encontrar un panorama legal, cultural y social diseñado sistemáticamente para limitar y controlar la vida de las mujeres. Un reciente y revelador artículo publicado en el blog histórico Pax Augusta en octubre de este año, titulado «Historia de las prohibiciones a las mujeres, muchas en vigor hasta hace pocas décadas«, pone el dedo en la llaga sobre una brutal paradoja: mientras la humanidad enarbolaba con orgullo banderas de progreso político y libertad individual, simultáneamente se asfixiaba la autonomía femenina bajo el peso de un entramado de absurdas prohibiciones. Este texto sirve de punto de partida para explorar, a través de diversas fuentes, cómo la historia de la mujer es, en gran medida, la historia de las cosas que el sistema le vetó. El falso pretexto de la protección y la anulación de la propiedad Tal como señala el análisis de Pax Augusta, la justificación histórica para estas prohibiciones rara vez se presentaba abiertamente como un acto de tiranía. Por el contrario, solía enmascararse bajo una pátina de rancio paternalismo. Se argumentaba que la mujer era un ser frágil que necesitaba ser «protegido», lo cual derivaba de una concepción jurídica en la que, a efectos prácticos, las mujeres eran consideradas una propiedad más de los hombres (fueran estos padres, hermanos o esposos). La Revista Petra, en un exhaustivo artículo sobre leyes históricas que oprimieron al género femenino, coincide al señalar que estas normativas no surgieron por casualidad. Tenían un propósito estructural sumamente claro: controlar, limitar y mantener a las mujeres en un rol de subordinación perpetua para asegurar la continuidad de los linajes y la supremacía patrimonial masculina. Durante siglos, el derecho a la propiedad para una mujer fue un absoluto espejismo. Una mujer podía llegar a gozar de cierta independencia económica estando soltera, pero en el instante en que contraía matrimonio, sus bienes y su capacidad de decisión pasaban a estar bajo el yugo de su marido. La organización internacional Soroptimist, al documentar la cronología de los derechos femeninos, recuerda que en el derecho consuetudinario inglés que operaba en las colonias americanas, regía el principio de coverture. Según esta doctrina, la existencia legal de la mujer quedaba anulada tras el matrimonio, incorporándose a la de su esposo, «bajo cuya ala y protección» ella realizaba cualquier acto. A efectos económicos, la mujer dejaba de existir de forma independiente. No fue hasta mediados y finales del siglo XIX cuando empezaron a aprobarse leyes pioneras que permitían a las mujeres casadas firmar contratos, cobrar sus propias rentas, retener sus herencias o no ir a la cárcel por las deudas contraídas por sus maridos. ... ...
Entre los siglos XIII y XVIII, en buena parte de Europa occidental, un cerdo podía ser detenido, encarcelado, interrogado, defendido por un letrado y finalmente ahorcado en la plaza pública. No era una metáfora ni una farsa carnavalesca: era un procedimiento judicial con actas, testigos, honorarios y verdugo. La historia olvidada de los juicios a animales es uno de los capítulos más desconcertantes del derecho europeo, y también uno de los más reveladores sobre cómo se entendía entonces la culpa, el orden y la justicia. El libro que destapó doscientos procesos La fuente fundacional de todo lo que sabemos sobre el tema es obra de un lingüista estadounidense, Edward Payson Evans, que en 1906 publicó The Criminal Prosecution and Capital Punishment of Animals, un tratado con un apéndice que recopila alrededor de dos centenares de casos documentados en archivos de Francia, Suiza, Italia, Alemania y otros países del continente. El libro, hoy de dominio público, puede consultarse íntegro en el Proyecto Gutenberg, y sigue siendo la referencia obligada para historiadores del derecho, como recuerda el portal académico Medievalists.net. Evans distinguió dos grandes familias de procesos. Por un lado, los juicios seculares contra animales domésticos individuales —cerdos, vacas, toros, caballos, perros— acusados normalmente de homicidio. Por otro, los procedimientos eclesiásticos contra plagas colectivas: ratas, topos, orugas, langostas o gorgojos, a los que no se podía ahorcar, pero sí conminar, maldecir o excomulgar mediante anatema. La revista universitaria Retrospect Journal, de la Universidad de Edimburgo, ha analizado en detalle ese catálogo de «cerdos asesinos y ratas excomulgadas». Por qué casi siempre el acusado era un cerdo El protagonismo porcino tiene una explicación práctica. En la Europa bajomedieval los cerdos no vivían encerrados: deambulaban libremente por calles, corrales y casas, hozando entre la basura y conviviendo con los niños pequeños. Eran animales grandes, omnívoros y capaces de causar heridas mortales a un bebé dejado en una cuna. El diario OkDiario recuerda esa convivencia cotidiana como clave del fenómeno. El caso más célebre es el de la cerda de Falaise, en Normandía, hacia 1386. ... ...
En mayo de 1918, en la Georgia rural del algodón, una turba blanca asesinó a Mary Turner, una joven afroamericana embarazada de ocho meses. Su «delito» fue atreverse a denunciar públicamente el linchamiento de su marido y anunciar que acudiría a los tribunales. Más de un siglo después, su nombre sigue siendo un símbolo de la violencia racial estadounidense y de la larga batalla por una ley federal contra los linchamientos. Un plantador abusivo y un sistema de trabajo forzado La historia comienza con Hampton Smith, un plantador blanco de 25 años dueño de la finca Old Joyce Place, en el condado de Brooks. Según el African American Registry y BlackPast, Smith era conocido por maltratar a sus trabajadores negros y por recurrir al llamado convict leasing: pagaba las fianzas de presos y les obligaba a saldar la deuda trabajando en sus campos, una práctica que el periodista Douglas Blackmon definió como «esclavitud con otro nombre». Uno de esos trabajadores, Sidney Johnson, había sufrido varias palizas a manos de Smith. La propia Mary Turner había sido golpeada con dureza por el plantador y, cuando su marido Hayes lo amenazó, las autoridades locales condenaron a este último a una cuadrilla de presos encadenados, según relata BlackPast. El 16 de mayo de 1918, Johnson disparó a Smith a través de una ventana de su casa, matándolo e hiriendo a su esposa, y huyó a Valdosta. La «cacería» de mayo de 1918 Lo que siguió fue una cacería humana organizada por turbas blancas que se prolongó durante dos semanas. De acuerdo con la entrada de Wikipedia sobre los linchamientos de mayo de 1918 y con la Georgia Historical Society, al menos once personas negras —otras fuentes elevan la cifra a trece— fueron asesinadas en los condados de Brooks y Lowndes, algunas sacadas directamente de la cárcel. El episodio se conoce como el Lynching Rampage of 1918. Hayes Turner fue acusado sin pruebas de ser cómplice de Johnson y linchado el 18 de mayo, sin juicio alguno. Al día siguiente, su viuda, destrozada por el dolor, hizo algo que en el Sur segregado equivalía a una sentencia de muerte: negó públicamente que su marido tuviera relación con el crimen y amenazó con pedir órdenes de arresto contra los responsables. La prensa blanca de la época describió aquellas palabras como «comentarios imprudentes» (unwise remarks), según recoge Encyclopedia.com. Folsom’s Bridge La turba fue a por ella. Mary huyó, pero fue capturada el 19 de mayo y llevada al puente de Folsom, sobre el río Little, a unos 25 kilómetros al norte de Valdosta. La Equal Justice Initiative (EJI) describe lo que ocurrió: la ataron por los tobillos, la colgaron cabeza abajo de un árbol, la rociaron con gasolina y la quemaron. Mientras aún vivía, un hombre le abrió el vientre con un cuchillo; el bebé cayó al suelo y fue aplastado. Después, cientos de balas acribillaron su cuerpo. Nadie fue detenido ni procesado. ... ...
La tradición dibuja una escena que resume ciertas nostalgias mejor que cien discursos: un hombre llama a una puerta, introduce un hueso de jamón atado a un cordel en una olla y, minutos después, lo retira para continuar su recorrido. La familia no compra carne: paga unas monedas por una visita de su recuerdo. Es la estampa del sustanciero, asociada a la escasez de posguerra. Mucha patria en el balcón; la sustancia, por minutos. Antes de convertirlo en profesión con convenio colectivo, conviene poner una cautela sobre la mesa. La guía , de David Conde Caballero, Gloria Román Ruiz y Claudio Hernández Burgos, sitúa al personaje entre la historia oral y la fábula: su existencia como oficio no está firmemente acreditada. No podemos presentar como censo laboral lo que circula como memoria popular. Esto no arruina la historia; la vuelve más honrada. Para criticar el franquismo no hace falta inventar pruebas: las auténticas ya dan para un banquete de vergüenza. El relato aparece vinculado a recuerdos del norte. En 2007, Antonio Núñez recogía en referencias del cocinero Arguiñano y de una parienta de Sahagún a vendedores que alquilaban huesos para dar sabor a las lentejas. Es un testimonio periodístico sobre esa memoria, no una demostración de que hubiera una red nacional de franquicias del fémur. Las tarifas concretas de estas narraciones deben leerse con la misma cautela: la memoria no siempre conserva los recibos. Lo que no pertenece al terreno de la leyenda es la miseria. Miguel Ángel del Arco Blanco documentó en las consecuencias de las políticas del régimen. La guerra había castigado al país, pero no basta para explicar aquella crisis prolongada: también hubo decisiones económicas responsables del desastre. La autosuficiencia se proclamaba desde arriba; abajo se practicaba otra disciplina: conseguir algo comestible antes de que acabara el día. ... ...
Hay que reconocerle al franquismo una virtud: el olfato para detectar amenazas. Mientras media Europa se preparaba para una guerra mundial, los salvadores de la patria en Sevilla identificaron con precisión quirúrgica al enemigo más temible: una jornalera de 21 años que recogía aceitunas en San Juan de Aznalfarache y tenía carné de la UGT. Se llamaba María Arriaza Calero. El 24 de octubre de 1936 fue sacada del barco prisión Cabo Carvoeiro, en el puerto de Sevilla, y fusilada. Misión cumplida: España ya estaba a salvo. El pecado original: un carné sindical Según reconstruye Público en su reportaje Las nueve aceituneras asesinadas en la Sevilla de Queipo de Llano, María no cayó sola. Con ella iban Rosario, Leonisa, Josefa, Francisca, Gabina, Victoria, otra Josefa y Guadalupe: nueve mujeres de entre 19 y 43 años, todas aceituneras, todas afiliadas a la UGT, todas vecinas del mismo pueblo. Dejaron nueve huérfanos. Las detuvieron falangistas en la mañana del 10 de agosto de 1936, apenas unas semanas después de que las tropas golpistas ocuparan San Juan de Aznalfarache, el mismo día en que terminaban de hacerse con Sevilla, como recoge la Wikipedia en su entrada sobre el golpe de Estado en la ciudad. Fíjense en la peligrosidad del comando: nueve mujeres armadas con esportones y manos agrietadas. Era imprescindible neutralizarlas antes de que iniciaran la campaña de la aceituna, sabe Dios con qué intenciones. Y aquí viene uno de los detalles que mejor desmonta el relato edulcorado del «conflicto entre hermanos» tan querido por cierta derecha: no las señalaron forasteros. Raúl Sánchez, investigador local que dedicó años a rescatar estas biografías, lo resumía en Público con una frase que no necesita adornos: «Los que los señalaron no eran de fuera, eran fascistas rabiosos del pueblo». Los vecinos de toda la vida. Los que luego fueron a misa durante cuarenta años con la conciencia tranquilísima. Setenta y seis días en la cárcel flotante de los Ybarra Las nueve fueron trasladadas al Cabo Carvoeiro, un vapor de la naviera Ybarra reconvertido en prisión flotante en el puerto sevillano durante los primeros cuatro meses tras el golpe, tal como documentan eldiario.es (Cabo Carvoeiro: el barco de la muerte de la Sevilla franquista) y la base de datos Todos los Nombres en su material El vapor Cabo Carvoeiro. Una prisión flotante propiedad de la oligarquía sevillana. Porque eso también conviene recordarlo: el barco no era del Estado, era de una de las grandes familias de la burguesía local. Colaboración público-privada avant la lettre. El emprendimiento sevillano siempre fue muy dinámico. Allí pasaron 76 días, hacinadas en las bodegas, hasta que llegó la saca del 24 de octubre. Las fusilaron en las tapias del cementerio de San Fernando, según relata El Común, en aplicación de ese eufemismo jurídico llamado «bando de guerra» que convertía cualquier asesinato en trámite administrativo. No hubo juicio. No hizo falta. Para qué perder el tiempo con una aceitunera. Una familia entera para el expediente La de María es una de las pocas familias que conserva parte de su historia, y lo que conserva es escalofriante. Según El Común y Público, los militares señalaron con nombre y apellidos a María, de 21 años, y a dos de sus hermanos: a José, de 25, lo asesinaron el 26 de octubre de 1936, dos días después que a ella; a Diego, de 18, el 4 de enero de 1937. Otro hermano también murió asesinado. Una limpieza familiar completa. Si alguien busca todavía la definición de «terror organizado», ahí la tiene: no era una guerra, era un exterminio con lista. El caso de las aceituneras aparece también en el libro Cien mujeres andaluzas. Retratos del feminicidio franquista, reseñado por Público, que recoge cómo a una de las compañeras de María, Josefa, la violaron antes de matarla. Testimonios orales hablan de pañuelos rojos al cuello y de apodos como «la rojilla». Lo que hacían con «las rojillas» ya lo sabemos. El monolito que duró unas horas Ochenta y un años después, en 2017, el Ayuntamiento de San Juan de Aznalfarache, impulsado por la Plataforma de Memoria Histórica local, inauguró el Paseo de las Nueve Aceituneras con un monolito que llevaba grabados los nombres de las vecinas y vecinos asesinados aquel 24 de octubre. Según recoge Historia de Mujeres, las inscripciones fueron destruidas en pocas horas sin que se conociera la autoría. Nadie fue. Nunca es nadie. Los nietos de los «fascistas rabiosos del pueblo» siguen teniendo, al parecer, el pulso firme y la noche libre. La concordia de los que nunca pidieron perdón Y aquí llegamos al presente, que es donde la ironía deja de ser un recurso literario para convertirse en una necesidad terapéutica. Cada vez que se recuerda a María Arriaza Calero, aparece puntualmente un portavoz de Vox para explicar que esto es «reabrir heridas», y un dirigente del PP para matizar que él no está ni con unos ni con otros, que ambos bandos, que las dos Españas, que mejor mirar al futuro. Es la misma derecha que en 2024 impulsó en Aragón, Castilla y León y la Comunidad Valenciana las llamadas «leyes de concordia» para sustituir a las leyes de memoria, la misma que llamó «ley de desmemoria» a la norma estatal que permitió, en noviembre de 2022, sacar a Queipo de Llano de la Basílica de la Macarena, donde llevaba décadas enterrado con honores a pocos kilómetros de la fosa de María. La concordia, ya se ve, consiste en que el general tenga basílica y la aceitunera no tenga ni nombre en un monolito. Reabrir heridas. Como si la herida de una familia a la que le mataron a tres hijos en tres meses se hubiera cerrado alguna vez. Como si los nueve huérfanos de las aceituneras hubieran crecido sin preguntar. Como si el problema fuera recordar y no haber fusilado. María Arriaza Calero tenía 21 años, un trabajo en el campo y un carné sindical. Eso bastó. Que su nombre, y el de Rosario, Leonisa, Josefa, Francisca, Gabina, Victoria, Josefa y Guadalupe, perdure en la memoria. Aunque haya quien, ochenta y tantos años después, siga saliendo de noche con un martillo. Fuentes consultadas Público – Las nueve aceituneras asesinadas en la Sevilla de Queipo de Llano: https://www.publico.es/politica/nueve-aceituneras-asesinadas-sevilla-queipo-llano.html Público – Mujeres vejadas, encarceladas y violadas: retratos del feminicidio franquista: https://www.publico.es/sociedad/mujeres-vejadas-encarceladas-violadas-retratos-feminicidio-franquista.html El Común – 9 aceituneras en San Juan de Aznalfarache: https://elcomun.es/2022/10/24/9-aceituneras-en-san-juan-de-aznalfarache/ Historia de Mujeres – Nueve aceituneras de San Juan de Aznalfarache asesinadas: https://historiamujeres.es/vidas/san-juan-aznalfarache-asesinadas.html La Poderío – Las nueve aceituneras de San Juan de Aznalfarache: https://lapoderio.com/2023/07/11/las-nueve-aceituneras-de-san-juan-de-aznalfarache/ Ayuntamiento de San Juan de Aznalfarache / Plataforma de Memoria Histórica – Represión fascista en San Juan de Aznalfarache, 24 de octubre de 1936 (PDF): https://www.ayto-sanjuan.es/export/sites/sanjuandeaznalfarache/.galleries/documentos-noticias-test/Nuevo_Paseo_de_las_Nueve_Aceituneras_p1.pdf eldiario.es – Cabo Carvoeiro: el barco de la muerte de la Sevilla franquista: https://www.eldiario.es/andalucia/cabo-carvoeiro-muerte-sevilla-franquista_1_4738808.html Todos los Nombres – El vapor Cabo Carvoeiro. Una prisión flotante propiedad de la oligarquía sevillana: https://todoslosnombres.org/material/el-vapor-cabo-carvoeiro-una-prision-flotante-propiedad-de-la-oligarquia-sevillana/ Todos los Nombres – El barco de la muerte, el buque prisión franquista Cabo Carvoeiro: https://todoslosnombres.org/el-barco-de-la-muerte-el-buque-prision-franquista-cabo-carvoeiro/ Documentalismo Memorialista y Republicano – Las 9 aceituneras de San Juan de Aznalfarache: https://documentalismomemorialistayrepublicano.wordpress.com/2017/12/31/las-9-aceituneras-de-san-juan-de-aznalfarache-asesinadas-extrajudicialmente-por-militares-franquistas-en-sevilla-en-1936/ FUDEPA – Golpe militar, resistencia y represión (1936-1950). Anexo: ugetistas represaliados (PDF): https://fudepa.org/media/publicaciones/publicacion_18/1-AnexoI.pdf Wikipedia – Golpe de Estado de julio de 1936 en Sevilla: https://es.wikipedia.org/wiki/Golpe_de_Estado_de_julio_de_1936_en_Sevilla Nota: las fuentes discrepan ligeramente en la edad de María (21 años según El Común y Público; 22 según el blog Documentalismo Memorialista). He mantenido los 21 que indicas y que recogen las fuentes periodísticas principales. Las referencias a las «leyes de concordia» de 2024 y a la exhumación de Queipo de Llano en 2022 proceden de hechos de dominio público que no pude enlazar porque se agotó el cupo de búsquedas; si quieres, puedo intentar localizar enlaces concretos en otra consulta. Generado por Claude Fable 5.1 search
Hay mieles para el té, para la tostada y para acabar tumbado en una aldea con la reputación de haber sido derrotado por un postre. La llamada miel loca pertenece a esta última categoría: su nombre parece una campaña publicitaria de taberna, pero su explicación es menos fantástica y más química. Algunas especies de rododendro contienen grayanotoxinas en sus flores y néctar; las abejas recogen ese néctar y las toxinas pueden pasar a la miel. No es que las abejas conspiren contra los ejércitos: hacen su trabajo, mientras las plantas se ocupan de la parte sospechosa. Además, no toda miel de la región tiene la misma toxicidad: depende de la planta y de la concentración, que puede variar entre productos. La naturaleza, como un proveedor poco fiable, no adjunta prospecto ni garantiza uniformidad. Uno de los testimonios antiguos más célebres aparece en 401 a. C. En la Anábasis (IV.8.20–22), Jenofonte cuenta que, durante la marcha hacia Trapezunte, los soldados encontraron aldeas abastecidas y muchos panales. Probaron la miel y pronto descubrieron que el desayuno tenía opiniones propias: sufrieron vómitos y diarrea, no podían mantenerse en pie y parecían, según cuánto habían comido, desde borrachos hasta moribundos. Jenofonte añade que al día siguiente no había muerto nadie; los hombres comenzaron a recuperarse y, al tercer o cuarto día, volvieron a levantarse. ... ...
Nos han vendido la miel como lo más inocente del mundo. Se la echamos a la leche de los niños, la recomiendan las abuelas para la garganta y sale en los anuncios de cereales con una abeja simpática. Pues bien, en las laderas húmedas del Mar Negro existe una variedad que convierte a soldados curtidos en un grupo de juerguistas tirados por el suelo. Ha tumbado a griegos y a romanos, y todavía hoy manda turistas a urgencias. Su nombre suena a título de comedia: la miel loca. El artículo de Tardigram, que circuló por Menéame, la llama, con bastante acierto, «el veneno más dulce de la Antigüedad». Diez mil griegos y una merienda que salió mal Corría el año 401 a.n.e. y los Diez Mil, los famosos mercenarios griegos, volvían agotados de su desastrosa aventura en Persia. Según recuerda Menéame, estaban a pocos días de ver el mar cuando miles de ellos cayeron al suelo delirando por comer miel de unas colmenas de la costa. Después de sobrevivir a los persas, a las montañas y al hambre, los derrotó un postre. Jenofonte, que lo dejó escrito en su Anábasis, describe una escena digna de una despedida de soltero. Hubo vómitos y diarreas, y ningún soldado se tenía en pie. Los que habían comido poco parecían borrachos, y los que habían comido mucho parecían locos o moribundos. El ejército quedó tendido por el campo como si hubiera perdido una batalla. El fragmento aparece en la revisión científica publicada en PubMed Central (NCBI). Para tranquilidad de los lectores sensibles, otro estudio, publicado en ScienceDirect, confirma que todos los soldados de Jenofonte se recuperaron. Pasaron un mal día y nada más. Pompeyo, o cuando la caída llega con dulce Se podría pensar que la humanidad aprendió la lección. No fue así. Unos tres siglos y medio después, en el 65 a.n.e., durante la tercera guerra mitridática, el rey Mitrídates VI del Ponto usó la miel loca como arma biológica contra las tropas del general Pompeyo, según recoge Wikipedia. Hay que reconocerle a Mitrídates su coherencia: era un rey obsesionado con los venenos. Los encargados del trabajo fueron los heptacometes, sus aliados. Según Jot Down, colocaron colmenas con miel tóxica a lo largo de la ruta de las legiones. Un artículo de The Conversation cuenta que Estrabón los describía como «unos pueblos absolutamente salvajes», que vivían subidos a los árboles y asaltaban a los caminantes. Esos «salvajes» acabaron con tres manípulos de Pompeyo, casi quinientos soldados. Primero los invitaron a merendar y después les cobraron la cuenta a espada. Como plan resultó elegante, barato y de lo más eficaz. The Conversation añade que no fue un caso aislado. Galos, lombardos, sajones y britanos también ponían colmenas con miel tóxica en los caminos por donde pasaban los romanos. ... ...
En el corazón de la investigación científica internacional, allí donde las partículas subatómicas chocan a velocidades cercanas a la de la luz, está a punto de producirse una de las mayores revoluciones metodológicas de la era contemporánea. El CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear), el laboratorio de física de partículas más grande y prestigioso del mundo, ha unido fuerzas con Mistral AI, la destacada empresa francesa de inteligencia artificial. ... ...
Guayaquil, octubre de 2026. Siempre nos han enseñado en las escuelas dominicales que los caminos del Señor son inescrutables y que Su plan es perfecto. Lo que los manuales de catequesis olvidaron mencionar, por lo visto, es que además de inescrutables, a veces esos caminos vienen con problemas severos de mampostería y nulas nociones de ingeniería estructural. La noche del sábado 17 de octubre de 2026, la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (un nombre que, visto en retrospectiva, destila una ironía casi cruel), ubicada en las calles Calicuchima y José Mascote en el sur de Guayaquil, fue el escenario de un suceso que dejó a la congregación boquiabierta y a los ateos con una ceja levantada. El sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari perdió la vida mientras celebraba la sagrada eucaristía. ¿El gran culpable? No fue el diablo, ni el pecado original, ni las fuerzas del mal. Fue, nada más y nada menos, que el mismísimo símbolo máximo del cristianismo: una pesada cruz de madera que, en un aparente ataque de rebeldía, decidió que ya estaba cansada de colgar de la pared. El evento, digno de un guion de comedia negra que el mismísimo Luis Buñuel habría envidiado, quedó inmortalizado para la posteridad gracias a las bondades de la tecnología. Porque, claro, en pleno 2026, el Altísimo también tiene que competir por el ancho de banda y los «likes», así que la ceremonia se estaba transmitiendo en vivo por redes sociales. Según los medios que hicieron eco de la noticia, como la cadena chilena T13 y portales católicos como InfoVaticana, alrededor del minuto 27 de la transmisión, mientras el padre Patricio se encontraba de espaldas frente al altar mayor, las leyes de la física decidieron interrumpir bruscamente el sermón. La gravedad, esa fuerza implacable que no se deja sobornar por diezmos, indulgencias ni oraciones, reclamó la cruz. El enorme crucifijo se desprendió de sus anclajes y cayó de lleno sobre el religioso. Y así, de un segundo a otro, la tan predicada metáfora de «cargar con la cruz» se volvió trágica y fatalmente literal. Es precisamente aquí donde la cosmovisión religiosa choca de frente con la cruda y aburrida realidad de nuestro universo material. Las creencias místicas nos instruyen a ver la intervención divina en casi cualquier cosa: en la silueta de la Virgen apareciendo misteriosamente en una tostada quemada, o en encontrar un lugar para estacionar el coche. Sin embargo, cuando la deidad arroja una pesada réplica de madera de su propio hijo sobre la cabeza de uno de sus representantes más devotos en la Tierra, la gimnasia mental que se requiere para justificarlo es digna de una medalla olímpica. Rápidamente, la caja de resonancia de internet se llenó de justificaciones. “Era su hora”, “Dios lo llamó a su lado para oficiar misa en el cielo”, decían algunos. Resulta fascinante —y un tanto escalofriante— observar cómo el dogma tiene la capacidad de transformar un caso flagrante de negligencia arquitectónica, o el mal uso de unos tacos de expansión en la pared, en un «misterio de la fe» y un pase VIP a las nubes. Si un ventilador de techo te cae encima en un restaurante, demandas al dueño por daños y perjuicios. Si un crucifijo de 50 kilos te aplasta en el altar mayor, es simplemente «la voluntad de Dios». La maquinaria burocrática del cielo en la Tierra (también conocida en este caso como la Arquidiócesis de Guayaquil) no tardó en emitir un comunicado oficial, tal y como recogieron otros medios regionales como Contexto Tucumán y Radio LV11. A través de un documento suscrito el mismo 17 de octubre por el cardenal Luis Cabrera Herrera, arzobispo de Guayaquil, se confirmó el fallecimiento. En una redacción pulcra, eclesiástica y predecible, la Iglesia expresó su solidaridad a la comunidad redentorista y a los familiares, informando que el sacerdote «ha partido a la Casa del Padre para gozar de su presencia y su gloria». No se especificó, por supuesto, si el método oficial de transporte hacia la gloria eterna implica ahora recibir un golpe contundente por parte del mobiliario sagrado. Y no podemos ignorar el fascinante espectáculo que ofrecieron algunos fieles en la sección de comentarios durante las horas posteriores. Mientras unos se horrorizaban, otros —en un asombroso alarde de teología de teclado— teorizaban sobre el simbolismo del suceso. Siempre hay algún devoto dispuesto a citar el Antiguo Testamento y el mandamiento de «no adorarás imágenes», insinuando con sutil crueldad que quizá el Todopoderoso envió un recordatorio bastante contundente sobre los peligros de la idolatría. Es la magia de la religión: sin importar la tragedia, siempre habrá forma de interpretar un trauma craneoencefálico como una lección divina de moralidad. Si la cruz hubiera caído a un lado, rompiendo solo las baldosas, habría sido calificado en el acto como un «milagro». Como le dio de lleno al sacerdote, se archiva bajo la etiqueta de «los inescrutables planes del Creador». En la ruleta de las interpretaciones teológicas, la casa siempre gana. La ironía de la situación es tan densa que se podría cortar con un cáliz. A los feligreses se les enseña a percibir el templo como el refugio definitivo, el lugar sagrado donde el mal del mundo exterior no puede entrar. Acuden a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro esperando exactamente eso: socorro perpetuo y protección divina. Pero la realidad empírica nos demuestra que ni siquiera en la casa del Creador del Universo se puede obviar la necesidad de contratar a un buen maestro de obra. ¿De qué sirven las bendiciones, el incienso y el agua bendita si nadie revisó los tornillos de la pared trasera? El pensamiento mágico invita a las personas a creer que los objetos bendecidos están exentos del desgaste material. Grave error: la madera sagrada sigue siendo madera, y obedece a Isaac Newton antes que a Santo Tomás de Aquino. Las crudas imágenes de esta tragedia nos dejan una lección contundente que va mucho más allá del duelo. Es una radiografía perfecta de la fragilidad humana frente a sus propias construcciones, tanto físicas como ideológicas. La religión lleva milenios edificando estructuras pesadas, inmensas y a menudo dogmáticamente anticuadas, esperando que se sostengan por encima de las cabezas de las personas con el mero peso de la fe. A veces, estas estructuras colapsan. En este caso particular, el colapso fue literal y se cobró la vida de un hombre que dedicó su existencia a promover ese mismo sistema. Desde una mirada crítica, es difícil no ver esto como una metáfora macabra y poética sobre el peso aplastante de la devoción organizada: te prometen que la cruz te salvará, pero a veces, la cruz es exactamente lo que te hunde. Descanse en paz, padre Patricio. Solo queda esperar que en el más allá cuenten con un mejor código de construcción, o al menos, con inspectores de seguridad laboral que no le confíen toda la estabilidad estructural a «los misteriosos caminos del Señor». Fuentes consultadas y enlaces: T13 (Tele 13, Chile): Sacerdote muere tras ser golpeado por una cruz de madera durante una misa transmitida en vivo. https://www.t13.cl InfoVaticana: Fallece el redentorista Patricio Sánchez tras el desplome de una cruz en plena misa. https://infovaticana.com Contexto Tucumán: Tragedia en plena misa: una cruz cae sobre un sacerdote… https://www.contextotucuman.com Radio LV11: Un sacerdote murió tras ser aplastado por una cruz durante una misa en Ecuador. https://www.radiolv11.com.ar Generado por Gemini 3.1 pro grounding
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