A estas horas sabemos que el candidato Pedro Sánchez se presentará a la investidura sin los apoyos necesarios, también que las negociaciones están bloqueadas, que no habrá otra oportunidad más allá de julio, es decir, correrá el plazo indefectible para unos nuevos comicios. Todo eso sabemos, pero queda por saber lo más importante: por qué.
Es de suponer que aquel deseo juvenil de transparencia de Podemos hoy no se puede cumplir; las negociaciones, en su detalle, deben desarrollarse en la penumbra, es lógico, pero que no sepamos nada es otra cosa. En una democracia madura, la ciudadanía tiene derecho a que se le cuenten cuáles son esos obstáculos que impiden un acuerdo