Abusos en el contraespionaje y en la lucha antiterrorista, aprobación de leyes que autorizan la vigilancia a gran escala, aumento de los conflictos de intereses, mayor control de las autoridades sobre les medios de comunicación públicos y, en ocasiones, sobre los privados. Este panorama dibujado por Reporteros Sin Fronteras (RsF) en su último informe no se refiere al estado de algún país lejano con un régimen dictatorial, habla del estado de la libertad de prensa en Europa.
La clasificación mundial de la libertad de prensa sitúa a España en el puesto número 34, perdiendo una posición respecto a la lista del año anterior. En su página web, RSF subraya que la nueva ley "de transparencia" no considera el acceso a la información como "un derecho fundamental y oculta cierta información gubernamental". Además, sostiene que de esa norma nació "un órgano de vigilancia" cuya "independencia no está garantizada".