Fernando Martínez-Maíllo./Ángel Díaz (EFE)
El PP, muy tocado en las últimas semanas tras la operación Lezo, que ha supuesto el ingreso en prisión del expresidente madrileño Ignacio González, ultima la puesta en marcha de un órgano que creó en el último congreso y que vigilará de oficio a sus cargos públicos para evitar nuevos casos de corrupción.
Se trata de la Oficina del Cargo Popular, que como adelantó la pasada semana en una entrevista con EFE el coordinador general del partido, Fernando Martínez-Maíllo, se pondrá en marcha en la próxima reunión que celebre la dirección del partido, ya sea un comité ejecutivo nacional o una junta directiva.