Los retratos de la Tierra, nuestra única casa | varios | Scoop.it

Cuando las primeras sociedades miraban hacia el cielo, y durante la mayor parte del tiempo de la historia humana, desconocíamos la verdadera naturaleza de todos esos brillantes puntos y formas que nos envolvían. La mayoría de estas sociedades identificaban esos objetos con guerreros, dioses u otras criaturas. La tierra que pisábamos y los mares que navegábamos eran el único sitio que existía en el universo y todas estas criaturas nos vigilaban desde arriba, lanzándonos maldiciones, bendiciones, lluvias y tormentas. No podemos culparnos de haber creído aquellas historias, el mundo era un lugar lleno de misterios que necesitaban explicación. 


Via Gumersindo Fernández