Friedrich Wilhelm Nietzsche (1844-1900) fue un filósofo y poeta alemán que destacó por ser uno de los pensadores más influyentes del siglo XIX y aún en actualidad su nombre pesa en las ramas de teología, filosofía, sociología, y dramaturgos, entre otros.
Nietzsche, en su formación académica de pequeño, mostró un talento innato en ámbitos como la música pero principalmente en la literatura. En su etapa de joven, su principal influencia fue el poeta Ernst Ortlepp. En 1864 comenzó sus estudios de teología donde no pasaría más de un semestre, que con el disgusto de su madre abandona los estudios. Luego Nietzsche entra como voluntario a la milicia donde luego de un tiempo sufre un accidente lo que le impide continuar. Este hecho le hace adentrarse con absoluta dedicación en los estudios.
Una vez ya consolidado en lo académico como filósofo, se independiza como autor y constantemente se cambia de casa. Suiza, Francia e Italia eran el destino frecuente del escritor mayoritariamente en épocas de invierno. Allá encontraba la armonía y el temple que necesitaba y gustaba.
A los 30 años de edad, Nietzsche, se encontraba en un período absolutamente activo. “Humano, demasiado humano” en 1878 y año a año hasta 1888 publicaría un libro por año.
En el año 1881 publica “Aurora. Reflexiones sobre los prejuicios morales” y en 1882 lanza la primera parte de “La gaya ciencia”, una de las obras más alabadas del alemán.
Su actividad como escritor e influyente crítico de la sociedad, vio su fin a los 44 años de edad, con una demencia o colapso mental. Así su período de estudioso e intelectual se acaba y posterior a pasar un tiempo en una clínica psiquiátrica, su madre se lo lleva a su casa para entregarle los cuidados.
Producto de una neumonía, Nietzsche fallece a los 55 años de edad y al igual que su padre, fue inhumado en la iglesia de Rocken.
Friedrich Nietzsche fue criticado principalmente porque se contradecía en sus ideas, esto, según sus detractores. Se dice que el filósofo, genera varios puntos de vista en sus obras, para seducir al lector a interpretar o compartir el que más le acomode, también valorar las facetas del autor.
Recomiendo leer a Nietzsche por su apertura mental y multifacética capacidad de interpretar a la sociedad, lo que se nota y refleja en cada una de sus obras. Su obra “El Anticristo. Maldición sobre el cristianismo”, mantiene su sello y no deja de lado aquella cualidad de objetividad. Siendo ateo, no esconde su admiración por Jesús, despreciando parte de los cristianos, refiriéndose a ellos como cobardes y vulgares. Nietzsche se refiere a Jesús como el único cristiano… “el último cristiano murió en la cruz”, dice Nietzsche debido a que los cristianos exageran y le atribuyen características erradas a Jesús, el primer error fue martirizar a Cristo.
Nietzsche es un escritor directo, duro y un tanto frío en sus conceptos, pero es muy atractiva e interesante sumergirse en un relato de uno de los más grandes pensadores del siglo XIX.

 

 

Alejandro Andrés Torres Caamaño