Consejos para novatos I | Clase imposible | Scoop.it

Todos nos hemos encontrado en esta situación al inicio, excepto si hemos trabajado en el extranjero, donde críos y familias no tienen la extrema necesidad que tenemos en este país de saltarnos normas y recomendaciones. En algunos casos te enfrentas también por primera vez a adolescentes, a montones y en plena ebullición hormonal.

 

En algunos casos si te cruzaras con ellos (o con los padres que les pagan la ropa para que lleven las pintas de la de la foto) por la calle cambiarías de acera, pero resulta que te los vas a comer durante una hora y a montones en un espacio pequeño y cerrado.

 

Además de los tradicionales niñatos con nula educación o respeto por las personas y propiedades podemos encontrar los normales que aprovechan que falta su profe o seño para hacer lo que delante de él no se atreverían, o que directamente lo echan de menos y boicotean tu trabajo, aliñado con la falta de apoyo de las direcciones e incomprensión generalizada por parte de los compañeros, mucho más experimentados y ensoberbecidos al ver que por fin aparece alguien que lo hace mucho peor y dejan de ser el tema de los cotilleos del instituto.

 

Como quien tenga más problemas seas tú vas a ser la cabeza de turco de padres, alumnos y el claustro casi al completo durante el curso entero, o la sustitución, hasta que puedas salir del círculo vicioso. No te lo tomes como algo personal, le pasa al más pintado.

 

 

Algunas estrategias para sobrevivir:

 

1. PIDE AYUDA A ALGUN COMPAÑERO COMPRENSIVO.

 

Muy pocos se acuerdan de su época de sustitutos y los problemas que tuvieron al iniciar su carrera profesional, y tus problemas mejorarán su autoestima, pero siempre encontrarás algún compañero/-a comprensivo y dispuesto a darte consejos, que serán mucho más válidos que todo lo que hayas aprendido durante el master porque están sobre el terreno y ese alumnado concreto.

 

 

2. TRABAJA, TRABAJA Y TRABAJA.

 

Lo que hagas ahora será trabajo que te ahorrarás más adelante, los inicios son siempre duros. Las faltas de respeto más dolorosas vienen de los alumnos con mejor rendimiento al comprobar que no dominas bien la asignatura, cosa normal porque estás empezando, estás agobiado con todo el trabajo que te cae de repente, a veces incluyendo corregir cosas que se dejó el que estaba antes que tú y encima no tienes experiencia. 

Si pierdes prestigio ante estos alumnos lo perderás también a los ojos del resto del alumnado, que lo único que necesita son más motivos para fastidiarte, como si no fueran capaces de encontrarlos por sí mismos.

 

 

3. PLANIFICACIÓN.

 

Las clases deben estar sobrepreparadas con todo perfectamente planificado y el material preparado para no dejarles ni un minuto de respiro y debes ser perfectamente puntual. Como la clase se te desmande durante los primeros 5-10 minutos ya no hay quien la enderece.

 

 

4. AÍSLATE DE LOS MENTIDEROS.

 

Si te acercas y eres del tipo sensible que todo le afecta van a minar tu autoestima con sus comentarios sobre el trabajo de tus compañeros, que por mal que lo hagan van a hacerlo mejor que tú. Quizá no puedas evitar hablar de tus opiniones políticas y habrá quien se lo tome como una provocación, ya sabemos todos como van las cosas, y en esta fase no te conviene crearte enemistades, sino redes de apoyo. Y como hables sobre tus problemas profesionales o personales a la persona equivocada vas a ser el tema de conversación (o sea, el PRINGADO)  del claustro al completo.

 

 

5. EXIGE FOTOS, PLANOS DE SITUACIÓN DE ALUMNOS Y LISTAS.

 

No tengas miedo de ponerte pesado/-a, si no te las da la persona a la que sustituyes o la directiva del centro persigue de forma incansable a quien haga falta durante el tiempo que sea necesario. Es imprescindible que puedas llamar a los alumnos por su nombre lo antes posible, pero no te agobies con ello, casi nadie lo consigue rápido con ratios de más de 30 alumnos.

 

 

6. NO TE HAGAS EL SIMPÁTICO/-A CON LOS ALUMNOS.

 

Todo el mundo quiere cambiar al malo de las películas, y con los profesores pasa lo mismo. Si consiguen hacer sonreír a un "borde" se sentirán las mejores personas del mundo.

Un acercamiento amigable desde el primer momento es una señal inequívoca de que pueden pasarse contigo y en la clase. Lo peor es que si te pierden el respeto por muy bien que les caigas te van a hacer la vida imposible, porque lo que necesitan es un adulto que haga de adulto y les guíe.

Establece unas normas rígidas y sé coherente, ya tendrás tiempo de aflojar... si es que sigues trabajando en el mismo sitio.

 

 

7. NO TENGAS MIEDO A PEDIR Y ESTABLECER LÍMITES.

 

Los alumnos deben saber qué quieres de ellos. Si no se lo pides no pueden saberlo. Establece unas reglas del juego y deja muy claro que quien las pone eres tú, o el centro, no ellos. 

 

 

8. LA MAYORÍA DE LAS PERSONAS SON BUENA GENTE.

 

Pero no se hacen notar tanto como los que no lo son. Si tienes problemas con algún alumno habla con sus padres, muy en especial si estás sustituyendo a algún tutor. Quizá te quiten la razón porque su retoñito es incapaz de hacer algo como lo que dices, que para eso lo conocen mejor que nadie (sic), pero siempre reconocerán que no es así como se debe hablar a otra persona, sea quien sea.