BIOGRAFIAS NO AUTORIZADAS
143 views | +0 today
Follow
BIOGRAFIAS NO AUTORIZADAS
Su vida es cuestionada...merecen vivirla ??
Your new post is loading...
Your new post is loading...
Scooped by Raul Alberto Beto Challco
Scoop.it!

Susan Smith, madre asesina : Horrores Humanos

Raul Alberto Beto Challco's insight:

La noche del 25 de octubre de 1994, Susan Smith colocó una cámara de video en la parte trasera del asiento de su Mazda color rojo, subió a sus dos hijos a bordo, Michael, de tres años y Alex, de catorce meses. Eran cerca de las 9 de la noche, los pequeños niños dormían perfectamente asegurados en sus sillitas. Entonces Susan emprendió un camino fatal hacia el lago John D. Long.

Susan se detuvo en una rampa que llevaba al lago. Aplicó el freno de mano y se bajó del auto. Se estiró, presionó la parte de arriba del freno de emergencia del Mazda y bajó la palanca. Lentamente el auto se deslizó hacia el lago. Susan cerró la puerta fuertemente, sellando el destino de sus dos pequeños hijos. Observó mientras el auto flotaba levemente sobre las oscuras aguas y se alejaba de la costa. Luego, lentamente, se hundió con su carga humana dentro.

La madre, la asesina

Susan Leigh Vaughan nació en Union (Carolina del Sur, Estados Unidos) el 26 de septiembre de 1971. A la edad de 7 años perdió a su padre biológico quien se suicidó de un disparo. Su padrastro, un acaudalado hombre de negocios de Union, la había acosado sexualmente durante sus primeros años de juventud. A los trece años, Susan intentó suicidarse por primera vez. No lo consiguió y volvió a intentarlo a los dieciocho.

A los 19 años se casó con David Smith, un joven de 20 años, gerente de la tienda local Winn-Dixie. A partir de entonces Susan adoptó el apellido Smith. Con David, Susan formó una familia; tuvo dos pequeños hijos, Michael, el mayor y dos años más tarde nació el pequeño Alex.

Por un tiempo el matrimonio pareció ser exitoso, pero las discusiones acerca de las infidelidades de uno y de otro sirvieron para colocarlos cerca del punto de ruptura. Finalmente, David se mudó y se estableció en su propio apartamento.

Susan empezó a salir con el soltero más preciado de la comunidad, Tom Findlay, de veintisiete años, cuyo padre era propietario de Conso Productos Co., una fábrica de adornos que empleaba a más de quinientas personas. Tanto Tom como Susan trabajan para Conso, el empleador más grande en la comunidad.

Susan y Tom iban al cine, hacían largas caminatas y a menudo se encontraban para cenar. Susan creía firmemente que él la amaba y que haría su vida al lado de este hombre.

Por eso quedó totalmente desolada cuando recibió una carta de Tom declarando que ella realmente le gustaba, pero que no se sentía lo suficientemente maduro como para tomar la responsabilidad de una esposa y dos hijos pequeños.

Al día siguiente de recibir esta carta, Susan decidió terminar con su vida y la de sus hijos, pero en el camino, su propio instinto de supervivencia, contrario a su instinto maternal, prevaleció. 

Aquella fatídica noche del 25 de octubre, Susan Smith, luego de terminar con la vida de sus dos pequeños niños, montaría uno de los show mediáticos más escalofriantes de los últimos años.

El secuestro que nunca ocurrió

Shirley y Rick McCloud oyeron los gritos histéricos que provenían del porche del frente. Corrieron a la puerta y fueron recibidos por una Susan Smith que sollozaba incontrolablemente. "Por favor, ayúdeme, por favor, ayúdeme. Tiene a mis niños y tiene mi auto". 

Retrato hablado del secuestrador

Los McCloud se las arreglaron para calmar a la trastornada mujer y finalmente se enteraron de la razón de su angustia. Susan les contó que un hombre negro había tomado su Mazda y sus hijos a punta de pistola. Ella se había parado en un semáforo en rojo en Highway 49, justo en la curva hacia el lago. Los McCloud llamaron a emergencias. La policía llegó e inmediatamente se instituyó una cacería para recobrar a los niños raptados.

Los ciudadanos de Union habían oído de raptos de autos que habían tenido lugar en ciudades distantes como Nueva York o Chicago, pero nunca en la tranquila y pacífica Union. La noticia del extraño crimen fue proclamada a gritos por la estación de radio WBCU, la única emisora de la ciudad. El Union Daily Times publicó la historia en primera plana. El pueblo no hablaba de otra cosa. Todos rezaban por el pronto retorno de Michael y Alex.

A los dos días de estar en la investigación, los detectives se preguntaban cómo un hombre negro con dos niños blancos en el asiento trasero del Mazda podía seguir prófugo durante tanto tiempo.

Pensaron que era posible que el auto hubiera sido arrojado al lago. Se emplearon varios buzos para buscar en el fondo cerca de la rampa, pero no se encontró nada.

Susan y David

Ambos padres estuvieron dispuestos a someterse al detector de mentiras. David pasó con todos los honores. Los resultados de Susan fueron menos satisfactorios. Ellos indicaron un nivel de engaño cuando se le preguntó, "¿Sabe dónde están sus hijos?" ¿Era posible que hubiera llevado los niños en secreto a algún lugar distante, quizás con un pariente lejano? ¿Qué razones tendría?

Había algunas inconsistencias en su historia. El sheriff Wells se preguntó cómo podía haberse detenido ante un semáforo en rojo cuando la luz en la intersección está permanentemente en verde a menos que un auto en la calle que cruza apretara la señal para cambiar. Susan les había dicho que no había autos cerca en la noche del secuestro.

Además estaba la pregunta de su destino esa noche. Ella le había dicho al sheriff que estaba en camino para visitar a Michael Sinclair, el prometido de su mejor amiga. Pero Michael no la había estado esperando. Ni siquiera estaba en casa esa noche.

Susan dijo que en las horas previas a las 21:00 había estado de compras con sus hijos en Wal-Mart; sin embargo, nadie recordaba haberla visto allí. Enfrentada con la discrepancia de Wal-Mart, Susan cambió su historia. Ahora declaró que había estado conduciendo sin rumbo fijo, pero tuvo miedo de contar la verdad por temor que atrajera sospechas en su dirección.

Susan apareció en televisión rogando por el pronto regreso de sus hijos sanos y salvos. Con David a su lado, relató cómo rezaba cada día por su regreso. Entre sollozos, controlándose a duras penas, imploró al raptor que mostrara compasión y devolviera a los niños a su padre y a su madre. 

Para entonces, los ciudadanos de Union y de la nación compartían la agonía experimentada por la joven pareja, quienes inexplicablemente habían perdido a sus hijos. El sheriff Wells y su equipo de investigadores no podían entender por qué no aparecía el Mazda rojo. 

La confesión

En el quinto día después del supuesto secuestro, Susan apareció en las tres redes de televisión más importantes y declaró nuevamente que no tenía nada que ver con la desaparición de sus hijos. Más tarde y de manera inexplicable, ese mismo día le confesó al sheriff Wells que ella había asesinado a Michael y Alex.

Susan contó cómo había planeado su suicidio junto con la muerte de sus niños. Repitió una y otra vez cuánto amaba a sus hijos. Al confesar declaró: “No quería vivir. Sentía que debía acabar con las vidas de todos nosotros para protegernos de todo reproche y de todo daño”. Reveló que el auto, con los niños dentro, podría ser encontrado en John D. Long Lake.

Los buzos corrieron a la base de la rampa. No podían comprender cómo habían dejado de ver el vehículo durante las zambullidas previas. Se dieron cuenta de que habían cometido un error. Supusieron que cualquiera que quisiera deshacerse de un vehículo rampa abajo, lo enviaría a toda velocidad. No imaginaron que el asesino lo dejaría rodar lentamente dentro del agua. Un auto que se mueve a toda velocidad se hunde casi inmediatamente. Un auto al rodar lentamente dentro del agua tiende a flotar y derivar lejos de la orilla. 

Esta vez los buzos localizaron el Mazda a treinta metros de la orilla. Previamente lo habían perdido por unos tres o cuatro metros. Dentro del Mazda estaban los cuerpos de Michael y Alex Smith.

Juicio y condena

Durante el juicio, salieron a la luz sus intentos de suicidio. La defensa argumentó que se trataba de una enferma mental que se quebró ante la presión y el dolor:

“Una joven madre, profundamente atribulada y trastornada, que intentó sobreponerse a una vida fracasada y se rompió. Se rompió donde otros de nosotros simplemente nos hubiéramos doblado”.

El vídeo de los hechos conmocionó a todos los presentes en el juicio. La cámara de vídeo instalada en el asiento trasero por la misma Susan reproducía con dramática lentitud el horror.

Cuando el coche alcanzó las aguas permaneció casi dos minutos prácticamente inmóvil en la superficie. Gradualmente, el agua comenzó a penetrar por los bajos. Alcanzó el parabrisas. El jurado pudo presenciar cómo el agua amarillenta y helada fue subiendo por los pies, las piernas. Un ascenso que duró hasta que la pantalla se inundó de negro. Cinco minutos y cincuenta y dos segundos interminables. Tres miembros del jurado, la acusada y varios espectadores, rompieron a llorar.

Susan fue encontrada culpable de asesinato y sentenciada a cadena perpetua sin posibilidades de salir bajo palabra por treinta años, el 22 de julio de 1995. El 4 de noviembre de 2024 Susan podría pedir su libertad bajo palabra.

more...
No comment yet.
Scooped by Raul Alberto Beto Challco
Scoop.it!

Hugo Chávez Una Oportunidad Perdida

Hugo Chávez  Una Oportunidad Perdida | BIOGRAFIAS NO AUTORIZADAS | Scoop.it
El país que dejó Hugo Chávez no es mejor que el de 1999, cuando llegó a la Presidencia. Ya antes de su muerte, Hugo Chávez se había sumado a Fidel Castro y Ernesto ‘Che’ Guevara en el panteón de líderes latinoamericanos a los que se reconoce al instante en todo el mundo. Y, como Castro y Guevara, Chávez es y será muy controvertido. Es objeto de una profunda admiración, que se transforma enseguida en apasionada veneración, y de un antagonismo que se convierte con la misma facilidad en intenso repudio. Chávez murió el martes, a los 58 años, después de dos años de tratamientos contra el cáncer. Es inevitable que su labor sea tan difícil de valorar como la de otros controvertidos líderes, como Mao y Perón. No obstante, aunque los actos de Chávez susciten debates sin fin, su legado tiene pocas cosas buenas y demasiadas cosas malas. Lo bueno La consecuencia más duradera y positiva del mandato de Chávez es que hizo añicos la coexistencia pacífica de Venezuela con la pobreza, la desigualdad y la exclusión social. No fue el primer líder político que convirtió a los pobres en el tema central de la conversación nacional. Tampoco fue el primero que aprovechó el aumento de los ingresos del petróleo para ayudar a esos pobres. Pero ninguno de sus antecesores lo hizo de manera tan agresiva como él. Y nadie tuvo tanto éxito como él a la hora de fijar esta prioridad en la mentalidad colectiva e incluso exportarla a los países vecinos y más allá. Además, su capacidad de hacer que los pobres sintieran que tenían a uno de los suyos en el poder no tiene precedentes. Otro aspecto positivo de su legado es que acabó con la indiferencia política y la apatía generalizadas, nutridas durante decenios por un sistema en manos de partidos políticos en descomposición y ajenos a la realidad. El despertar político que desencadenó Chávez ha absorbido a habitantes de las barriadas, trabajadores, universitarios, la clase media y, por desgracia, también a los militares. Y aquí es donde comienza el legado negativo. Lo malo Tras 14 años en el poder, Chávez no dejó el país con una democracia más fuerte ni una economía más próspera. Esto, a pesar de sus constantes recordatorios de que por fin había logrado que los pobres vivieran mejor y no obstante el aumento más prolongado y desmesurado de los ingresos petroleros en la historia de Venezuela durante su presidencia. Chávez y sus partidarios afirmaban que, durante su mandato, se celebraron 15 elecciones nacionales y referendos, y que sus programas sociales fomentaban la participación y la democracia “directa” o “radical”. Sin embargo, como explica el prestigioso profesor estadounidense Scott Mainwaring, para que exista democracia es necesario que haya “elecciones libres y justas para designar el Gobierno y el Legislativo, derecho casi universal al voto, protección de los derechos políticos y las libertades civiles, y control civil del Ejército. El régimen de Chávez no cumple la primera y la tercera de estas características. No hay igualdad de oportunidades electorales y el respeto a los derechos de la oposición se ha deteriorado gravemente. El Ejército está mucho más politizado e interviene mucho más en política que antes. En realidad, el presidente Chávez fue uno de los que antes y con más destreza que otros supo poner en práctica una estrategia política que se hizo común tras la Guerra Fría en muchos países que los politólogos llaman “regímenes autoritarios competitivos”. En estos, los dirigentes obtienen el poder mediante elecciones democráticas pero luego cambian la Constitución y otras leyes para debilitar el sistema de controles al gobierno, con lo que se aseguran la continuidad del régimen y su autonomía casi absoluta, al tiempo que conservan una pátina de legitimidad democrática. No es casual que a su muerte Chávez fuera el jefe de Estado de más tiempo en el poder de toda América. La otra herencia paradójica –y negativa– de Hugo Chávez es una catástrofe económica. Es paradójica porque su mandato coincidió con una fuerte alza mundial de los precios de las materias primas y con un sistema financiero internacional con abundantes recursos y gran apetito por dar préstamos a países como Venezuela. Además, el presidente gozó de total libertad para adoptar cualquier política económica que quisiera. Sin embargo, al momento de su muerte, pocos países del mundo sufren distorsiones económicas tan profundas.Venezuela tiene uno de los mayores déficits fiscales del mundo, la mayor tasa de inflación de América, el peor desajuste del tipo de cambio (a pesar de la reciente devaluación) , el mayor y más veloz incremento de su deuda y una de las mayores caídas de la capacidad productiva, incluso en el crítico sector del petróleo. Además, durante la era Chávez, el país cayó a los últimos puestos de las listas que miden la competitividad internacional, la facilidad para hacer negocios y el atractivo para los inversionistas. Pero subió a los primeros puestos de los países más corruptos. Este último dato es otra paradoja de un líder cuyo ascenso al poder se basó en la promesa de eliminar la corrupción y aplastar a la oligarquía. La burguesía bolivariana –los ‘boliburgueses’, como llaman los venezolanos a la nueva oligarquía, formada por los más estrechos aliados del régimen, sus familias y sus amigos– ha amasado enormes fortunas gracias a contratos corruptos con el Gobierno. Y eso también forma parte de la desgraciada herencia de Chávez. Lo feo El presidente Chávez deja una sociedad ferozmente polarizada. Aunque siempre existieron divisiones, el estilo de Chávez hacía demasiado hincapié en alimentar los resentimientos y la venganza, hasta niveles desconocidos. Tendrá que pasar mucho tiempo y habrá que hacer muchos esfuerzos para sanar las heridas causadas por las enormes dosis de conflicto social que el presidente promovió y de las que tan magistralmente se aprovechó. (Lea también: Los números rojos de la revolución bolivariana / Francisco Toro). Otra fea faceta del mandato de Chávez es que, durante su presidencia, Venezuela se convirtió en uno de los países con más asesinatos. Kabul y Bagdad o las peores ciudades mexicanas son más seguras que Caracas, donde los homicidios y los secuestros se han vuelto casi normales. (Lea también: Estados Unidos no se hace muchas ilusiones / Eric Farnsworth). Los organismos internacionales consideran asimismo que el país es un centro de operaciones –y refugio– de falsificadores, blanqueadores de dinero y traficantes de seres humanos, armas y, por supuesto, drogas. Según la ONU, Venezuela se ha convertido en el principal proveedor de drogas de Europa. El Departamento del Tesoro estadounidense ha acusado a ocho altos jerarcas de la administración de Chávez, incluidos el antiguo responsable de los servicios de inteligencia y el Ministro de Defensa, de encabezar redes de narcotráfico. Ante todo ello, Chávez permaneció insólitamente silente. Su complacencia mientras veía cómo los pobres que decía amar tanto se volvieron las víctimas de una amplia masacre y que su país caía en una dolorosa espiral de asesinatos es uno de los aspectos más inexplicables –e imperdonables– de sus largos años en el poder. Epílogo El pueblo venezolano le extendió a Chávez un cheque político en blanco para que hiciese los cambios que quisiera, y gracias al largo boom de los precios del petróleo el presidente también contó con un cheque económico en blanco para financiar esos cambios. Pocos jefes de Estado han podido aunar el enorme apoyo popular y los inmensos recursos económicos de los que disfrutó Chávez durante 14 años. Su control absoluto de todos los poderes también le permitió hacer lo que quería. Y lo hizo. Cambió el nombre del país, su bandera, impuso una zona horaria nueva y especial para Venezuela. Y mucho, mucho más. Lo que no hizo fue dejar el país en mejor situación que cuando llegó a la Presidencia. Por eso Hugo Chávez merece ser recordado como una oportunidad perdida.
more...
No comment yet.
Scooped by Raul Alberto Beto Challco
Scoop.it!

La voz a ti debida

La voz a ti debida | BIOGRAFIAS NO AUTORIZADAS | Scoop.it
Raul Alberto Beto Challco's insight:
Pedro y los lobos

“Rogad por mí para que, por miedo, no huya ante los lobos”, advirtió premonitoriamente el papa Ratzinger en el 2005. Y fíjense. Parece que eso fue lo que le faltó. Que recen por él. Porque a la evidente falta de brío físico, también le faltó fuerza de ánimo para enfrentar los escándalos de la pederastia eclesial y la fuga masiva de documentos privados que pusieron en evidencia las luchas intestinas por el poder. Todo ello lo desbordó. Y lo llevó a la renuncia. A tirar la toalla.

Ello lo supongo, claro, porque la verdad es que no lo sé a cabalidad. Pero me parece que ello se deduce nítidamente del comunicado papal cuando dice: “…para gobernar la barca de san Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado”. Es decir, que está viejo y achacoso es algo que salta a la vista. En cambio, lo de la flaqueza de ánimo es algo que no solo se deja entrever o se lee entrelíneas, sino que es tan obvio como lo otro.

Por cierto, así lo ha interpretado también el cardenal Stanislaw Dziwisz, actual arzobispo de Cracovia y antiguo secretario de Karol Wojtyla, cuando le ha espetado con dureza: “De la cruz no se baja”. Guau. Una frase fuerte, ¿no? Que es como decir: “Si no querías ser papa, decías que no, y punto”. O: “Se es papa hasta que se muere”. O algo así.

Pero vamos. Aquí no vamos a hacer leña del árbol caído. Porque si alguien puso contra las cuerdas a Benedicto XVI, pues ese fue nada menos que el jefe de Dziwisz. Wojtyla, o sea. Alias Juan Pablo II, si no quedó claro.

Y no puedo menos que preguntarme cómo así, pese a todo lo que se conoce, el propio Ratzinger fue capaz de beatificar al principal encubridor del mayor escándalo que ha emporcado a la iglesia en toda su historia. Me refiero, por cierto, a esa gigantesca nube de inmundicia que todavía sigue flotando sin desaparecer y sin ser enfrentada: la pederastia eclesial.

Porque vamos. Ya no es ningún misterio que fue Wojtyla quien actuó como cómplice y dio forma a este comportamiento mafioso e institucional, en el que la jerarquía vaticana tapaba, amparaba y se encargaba de redestinar a los abusadores de niños con el propósito de evadir a la justicia. Fue él quien protegió al cardenal Bernard Law. Y a Marcial Maciel (a quien llamó públicamente “modelo de la juventud” a fin de neutralizar las denuncias que ya se hacían públicas contra el fundador mexicano). Y a tantos otros. Hasta que se murió el carismático polaco, luego de agonizar durante una semana por la televisión en vivo y en directo. Y después, ya saben. Después le tocó el turno a Ratzinger, quien, en resumen, algo intentó hacer por sacar a la iglesia de la vergüenza, aunque, como ven, con poco éxito. Por no decir ninguno.

Lo cierto es que al escándalo de la pedofilia de los curas, se sumaron las intrigas vaticanas que nunca supo controlar. La fuga de papeles secretos. El maltrato al arzobispo Carlo María Viganó. La traición de su mayordomo. La persecución contra su amigo el banquero Ettore Gotti Tedeschi. Las tramoyas de toda la vida de Angelo Sodano. Las cicaterías del díscolo Tarcisio Bertone. Y así. Imagínense que la cosa era tan obvia que L’Osservatore Romano, que es como el Granma vaticano, tituló una vez: “Un pastor rodeado por lobos”. Porque, si me apuran, de acá sale una versión mejorada de El Padrino III. Digo.

Y qué quieren que les diga. Encima, el tal Benedicto será muy inteligente, pero nunca dejó de ser cuadriculado y dogmático. E impertinente. Del profeta Mahoma dijo que solo trajo “mal e inhumanidad”. En Brasil declaró que la iglesia católica no se impuso a los indígenas de América Latina. Revocó la excomunión del británico Richard Williamson, quien niega el Holocausto. Beatificó, ya lo dije, al principal encubridor de pedófilos con sotanas. Mantuvo su integrismo ramplón y medieval e intolerante. En México no recibió a las víctimas de Maciel. Y bueno. Ya saben cómo terminó la historia. El 265º papa de la historia, claudicó. Abdicó. O si prefieren, se hundió como el Titanic. O para decirlo con propiedad, se lo almorzaron los lobos.

more...
No comment yet.
Scooped by Raul Alberto Beto Challco
Scoop.it!

Hebe de Bonafini - Wikipedia, la enciclopedia libre

Hebe de Bonafini - Wikipedia, la enciclopedia libre | BIOGRAFIAS NO AUTORIZADAS | Scoop.it

Hebe Pastor de Bonafini (Ensenada, Partido de Ensenada, Provincia de Buenos Aires, 4 de diciembre de 1928) es una activista argentina por los derechos humanos y una de las fundadoras de la asociación Madres de Plaza de Mayo, organización de madres de detenidos-desaparecidos durante el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, la dictadura que gobernó Argentina entre 1976 y 1983 y de laFundación Madres de Plaza de Mayo, de la cual dependen una universidad nacional, un periódico, una radio, una casa cultural, una librería y administra un centro cultural donde antes se encontraba el centro clandestino ESMA.

 

Hebe de Bonafini es presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo desde 1979, donde se destacó por la lucha contra la impunidad de los culpables de delitos de lesa humanidad así como por revindicar la vida de los desaparecidos, rindiendo homenaje a sus actos cuando estuvieron en vida y no solo a su desaparición.

 

Hebe de Bonafini ha tomado una abierta oposición contra la injerencia estadounidense, apoyando a figuras como el Che Guevara, Augusto Sandino, Yasir Arafat, Fidel Castro, Hugo Chávez y Evo Morales. También ha manifestado apoyo a los aborígenes americanos. Se ha manifestado en contra de los Estados del llamado Primer Mundo, de la socialdemocracia, de Israel, delneoliberalismo y del FMI, vistos por ella como la «corporación del poder». Por ello ha manifestado reiteradamente su apoyo a distintos grupos armados, como las FARC en Colombia.

 

Uno de los símbolos más polémicos del país violento que hoy día resulta la Argentina es la 'Señora Odio', Hebe Pastor de Bonafini, una anciana llena de resentimiento y abrazada a las ideas más extremistas (mal llamadas 'revolucionarias') encarnada por sus peores exponentes. Esta mujer, enriquecida por los dineros entregados por el gobierno de los K, gestiona ingentes recursos públicos a la vez que atenta en forma sostenida contra la paz social.

 

Hebe de Bonafini clama por los derechos humanos, pero ha apoyado tiranías y grupos violentos. de su mano, además, las madres de plaza de mayo se han visto en problemas por el desvío millonario de dinero público. Tanto asi que se tiene evidencia que es dueña de un Jet privado.

more...
No comment yet.
Scooped by Raul Alberto Beto Challco
Scoop.it!

Página/12 :: El país :: Errar es divino

Página/12 :: El país :: Errar es divino | BIOGRAFIAS NO AUTORIZADAS | Scoop.it
Había quedado detrás de Ratzinger en la votación de 2005, pero esta vez no figuraba entre los candidatos. Ejercerá el cargo con el nombre de Francisco. En la Argentina se lo cuestiona por su actuación durante la dictadura.
Raul Alberto Beto Challco's insight:

Luego de cuatro votaciones, no demasiadas teniendo en cuenta sus últimas reuniones, el cónclave de cardenales del Vaticano eligió ayer como nuevo papa al arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, quien resolvió que ejercerá con el nombre de Francisco. “Ustedes saben que el deber del cónclave es dar un obispo a Roma, y parece que mis hermanos cardenales han ido a buscarlo al fin del mundo”, bromeó el argentino desde el balcón de San Pedro a los miles de fieles que habían aguardado bajo el frío y la lluvia ver el ansiado humo blanco que surgió a las 19.08. Su designación es histórica por varios motivos: es el primer papa americano en los 266 que se han elegido, el primer jesuita, el primero en llamarse Francisco y viene a reemplazar a Benedicto XVI, el primer pontífice en renunciar en 600 años. En la Argentina su figura es controversial por el papel que desempeñó durante la dictadura. También por hecho más recientes, como su militante oposición al proyecto de matrimonio igualitario. La presidenta Cristina Kirchner, con quien siempre mantuvo una relación tirante, le envió una carta felicitándolo y en un acto abogó porque lleve adelante “una labor significante para la región”. En la Casa Rosada adelantaron que viajará el martes a Roma para la ceremonia.

Si bien en 2005 había quedado segundo detrás de Joseph Ratzinger, Bergoglio esta vez no figuraba entre los principales candidatos a la sucesión. En eso jugaban en contra su edad, 76 años, y sus recientes achaques de salud. Luego del rápido declive físico de Benedicto, se suponía que los cardenales elegirían a alguien más joven. Bergoglio incluso le había enviado a Benedicto XVI la carta presentando su renuncia al arzobispado dado que había superado el límite de edad, pero el anterior papa le extendió el mandato. La primera decisión de Bergoglio fue pedirle a los fieles en San Pedro una oración por su antecesor. Poco después lo llamó por teléfono.

Los especialistas creyeron ver señales de una nueva etapa en una Iglesia Católica jaqueada por múltiples controversias. Una, más evidente, la de optar por un nombre nunca usado, el de Francisco de Asís, el santo que eligió vivir en la pobreza. La segunda, más sutil, la aparición pública con sotana blanca y crucifijo negro de obispo, evitando el púrpura y el oro papal, en un símbolo de austeridad. Una de las características de Bergoglio en su carrera han sido sus dotes de político, enrolado en las corrientes conservadoras moderadas de la Iglesia.

Historia oscura

Porteño del barrio Flores, hincha de San Lorenzo –el equipo “santo” que ayer difundió orgulloso el carnet de socio del Papa–, Bergoglio nació el 17 de diciembre de 1936 en un hogar de inmigrantes italianos: su padre era empleado ferroviario y su madre ama de casa. Estudió para técnico químico, pero a los 21 años decidió entrar al seminario jesuita. Se ordenó sacerdote a los 33 años e inició una rápida y siempre ascendente carrera: apenas cuatro años después ya presidía la Compañía de Jesús en Argentina.

Durante aquella época sucedió el episodio por el que debió declarar como testigo ante la Justicia en 2010 y que aún hoy le vale las acusaciones de los organismos de derechos humanos. Hay testimonios que aseguran que Bergoglio les quitó protección a los sacerdotes jesuitas Orlando Yorio y Francisco Jalics, quienes hacían trabajo social en la villa de Flores y fueron secuestrados en mayo de 1976, al inicio de la dictadura. Fueron liberados cinco meses después, luego de sufrir la tortura de los interrogatorios de la ESMA. Esos testimonios sostienen que Bergoglio les había advertido que debían abandonar el trabajo social. Como los sacerdotes se negaron, les dijo que tenían que renunciar a la Compañía de Jesús, lo que fue interpretado como una luz verde por la represión.

En su declaración testimonial, Bergoglio negó haber quitado esa protección y aseguró que los sacerdotes decidieron ellos alejarse de la Compañía porque querían formar su propia congregación. Que luego incluso vio dos veces a Jorge Videla y dos veces a Emilio Massera para pedir por los sacerdotes. Yorio nunca se recuperó. Murió en Uruguay en el 2000 convencido de que Bergoglio no había hecho nada por salvarlos.

Los organismos de derechos humanos mostraron ayer su contrariedad por la llegada de Bergoglio al trono de San Pedro (ver página 11).

Contra los Kirchner

En su imparable ascenso, Bergoglio fue nombrado obispo de Buenos Aires en 1992, arzobispo en 1998 y en 2001 llegó a cardenal por decisión de Juan Pablo II. Desde la presidencia de la Conferencia Episcopal Argentina mantuvo su enfrentamiento con el gobierno de Néstor Kirchner primero y de Cristina Kirchner después. Las diferencias fueron tanto de políticas como de estilo. Bergoglio siempre se presentó como un cultor del diálogo, en contra de la “crispación social” que adjudicaba al kirchnerismo. Pero lo cierto es que siempre encontró reparos para mantener ese diálogo con el Gobierno, mientras que le resultó mucho más sencillo encontrarse con frecuencia con algunos dirigentes de la oposición con los que entabló una muy buena relación.

En su estilo siempre un poco críptico, ya en su homilía de 2004 Bergoglio criticó “el exhibicionismo y los anuncios estridentes”, que fue interpretado como una crítica al Gobierno. Kirchner lo identificó entonces como un opositor y evitó a partir de ahí el Tedéum en la Catedral Metropolitana. En 2008, durante el conflicto por el campo, le reclamó a la Presidenta “un gesto de grandeza”. Pero la ruptura se volvió sin retorno a partir de proyectos como los de matrimonio igualitario o el aborto no punible, a los que Bergoglio se opuso con denuedo. “Es la pretensión destructiva del plan de Dios”, sentenció en una carta acerca del matrimonio entre personas del mismo sexo. Las organizaciones de la diversidad sexual ayer criticaron su designación (ver página 14).

En paralelo con estas posturas, Bergoglio siempre mostró preocupación social y en sus escritos y homilías suele incluir párrafos relacionados con la pobreza. En su entorno destacan sus costumbres austeras: que se mueve en transporte público, que evita las salidas nocturnas y todo tipo de ostentación. También resaltan su preparación y solidez intelectual.

Algunos cientos de personas se congregaron por la tarde en la Catedral de Buenos Aires para celebrar la designación de Bergoglio agitando banderas argentinas y del Vaticano. La Conferencia Episcopal Argentina, que Bergoglio presidió hasta 2011, expresó “su alegría al hermano Jorge”. Dirigentes opositores como Gabriela Michetti y Elisa Carrió –que siempre se jactaron de su relación con el religioso– dijeron sentirse emocionadas por la noticia.

Repercusiones

El papa argentino generó repercusiones en todo el planeta. Los líderes mundiales saludaron su llegada. “Espero trabajar con Su Santidad para promover la paz, seguridad y dignidad para todos los seres humanos”, escribió en Twitter el presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Los mandatarios latinoamericanos celebraron la consagración de un pontífice de la región, en la que viven casi la mitad de los 1200 millones de católicos de todo el mundo. “En nombre del pueblo brasileño felicito al nuevo papa Francisco y saludo a la Iglesia Católica y al pueblo argentino”, sostuvo la brasileña Dilma Rousseff.

En general, los medios del mundo destacaron el perfil “modesto” y “conservador” de Bergoglio. Obviamente, también se resaltó la inédita condición de jesuita, latinoamericano y argentino. Las palmas se las llevó el diario inglés Daily Mirror: “La nueva mano de Dios”, tituló en su portada.

more...
No comment yet.
Scooped by Raul Alberto Beto Challco
Scoop.it!

MUERTO HUGO CHÁVEZ - LOS NÚMEROS ROJOS DE LA REVOLUCIÓN CHAVISTA.

El nuevo Presidente de Venezuela heredará una economía asfixiada por el intervencionismo. A los miles de cubanos que pasan por Caracas les cuesta entender la crítica que con tanta frecuencia se le ha hecho al gobierno de Hugo Chávez: la de la ‘cubanización’ de la economía venezolana. Con sus enormes centros comerciales, su cultura hiperconsumista y su afición por los productos de lujo, la capital venezolana tiene poco que ver con el paisaje económico de La Habana. (Lea también: Nicolás Maduro, el delfín que es favorito en un mar de incertidumbre). La explicación es que, en Venezuela, el socialismo no se ha implantado de golpe, barriendo las estructuras del sistema de propiedad privada en un espasmo de violencia como el que vivieron los cubanos en los 60 y los rusos 40 años antes. En la república bolivariana el proceso ha sido más gradual: la economía socialista es como una capa que se solapa con estructuras capitalistas preexistentes que todavía funcionan, aunque mal, y cada vez peor. (Lea también: Evita y Hugo, de aquí a la eternidad) Las contradicciones que esto engendra son ya famosas. En Caracas, hoy por hoy, es mucho más fácil conseguir una botella de whisky importado de Escocia que una caja de leche; un fino aceite de oliva extravirgen italiano, que un litro de aceite de maíz para freír una arepa. (Lea también: Un duro golpe para el ya debilitado 'eje bolivariano' / Miguel A. Bastenier). La vieja economía de puertos –la que transforma los dólares que trae el petróleo en productos de consumo para quienes puedan pagarlos– sigue ahí. Pero la capa que le ha sido sobrepuesta, la del socialismo del siglo XXI, apenas si logra proveer a la población con los artículos más básicos. (Lea también: El fin del redentorismo iluminado / Enrique Krauze). Para resumir la manera en la que un sinfín de distorsiones microeconómicas –desde un férreo control de precios hasta un disfuncional control de cambios– ha destruido los incentivos para producir y comerciar, basta un ejemplo: si el Estado te ofrece venderte un dólar por 6,3 bolívares, ¿qué prefieres hacer con ese dólar? ¿Lo usas para importar un dólar de azúcar y venderlo por 6,60 bolívares o te vas directamente al mercado negro donde te pueden pagar hasta 25 bolívares? En estas condiciones, el flagelo del desabastecimiento –junto con su hermano gemelo, la fuga de capitales– no ha de sorprender a nadie. (Lea también: Una oportunidad perdida / Moisés Naím). Paradoja del ‘petroestado’ Lo curioso es que aún con esta masa de contradicciones la economía nacional no termina de colapsar. Pero claro, no lo hace porque durante la presidencia de Chávez a las arcas del Estado le llovieron más de 800 mil millones de dólares producto de la renta petrolera. (Lea también: Estados Unidos no se hace muchas ilusiones / Eric Farnsworth). El petróleo se convierte así en el gran dilatador de las reformas, pero incluso este no bastará para hacerles frente a los duros meses que se vienen. La producción ha bajado desde los 3,5 millones de barriles de 1998 –cuando fue electo Chávez– a 2,3 millones el mes pasado. En estas circunstancias, la renta petrolera ya no da abasto para cubrir las crecientes necesidades de un país que resuelve sus problemas ‘a realazos’, como dicen en Caracas. El crecimiento del gasto público en la era chavista sobrepasó incluso los ingresos del enorme boom de precios del petróleo de los últimos ocho años, dejando a Venezuela con un déficit fiscal de proporciones griegas: 15 por ciento del producto interno bruto. (Lea también: Retrocesos en la democracia y los derechos humanos / José M. Vivanco) Y este es el legado económico de Chávez: un Estado hipertrofiado, administrando una maraña regulatoria que destruye la iniciativa privada, que a medida que va muriendo va siendo suplantada poco a poco por el enorme sector productivo público, donde una sola empresa da ganancias, y estas se usan para cubrir las pérdidas que arrojan todas las demás. (Lea también: 'La oposición ganó, así pierda dentro de un mes': Luis Vicente León). Pero incluso las utilidades de esa única empresa próspera, la petrolera estatal PDVSA, cada vez se quedan más cortas, obligando al Estado a incurrir en nuevas deudas, justamente en el momento de bonanza. (Lea también: Una sucesión clave para Colombia en paz, seguridad y comercio). Hay otros ámbitos en los que también comienzan a dispararse las alarmas: las reservas caen, la moneda permanece sobrevaluada incluso después de su reciente devaluación, las exportaciones no petroleras prácticamente cesaron y la desesperación de los venezolanos por resguardar sus ahorros en monedas más estables que la propia sigue alimentando una fuga de capitales imparable. (Lea también: Nicolás Maduro, el nuevo conductor de Venezuela). Poco margen de maniobra El Gobierno se encuentra entrampado. Los mecanismos, que podría usar para aliviar una situación de desabastecimiento ya crítica, pasan todos por el aumento de los precios. Para Maduro el cálculo es muy duro: ¿qué atentará más contra la paz social: el aumento de precios o la profundización del desabastecimiento? De una u otra manera, el acceso fácil a bienes a precios asequibles –en gran medida la piedra angular de la popularidad chavista– se convierte en una imposibilidad aritmética. (Lea también: 'Seguiremos siendo una nación socialista': Jorge Valero). El problema de Maduro no es,en última instancia, ideológico sino matemático: el dinero no basta para financiar los compromisos de gasto en los que incurrió Chávez. No hay una varita mágica que haga desaparecer esa realidad. Ya los prestamistas de siempre –en particular el gobierno Chino, con el que el Chávez logró créditos por más de 30.000 millones de dólares– se han mostrado cada vez más reacios a hacer nuevos financiamientos. Y no parece haber razones para creer en una nueva y súbita alza en los precios del petróleo, a no ser que haya una sorpresa en el golfo Pérsico. Por lo tanto el ajuste viene como vienen todos los ajustes: no porque alguien lo quiera, sino porque las cuentas no cuadran. (Lea también: Hugo Chávez no dejaba indiferente a nadie). Para los venezolanos, esta película es repetida. Ya a finales de los 80 el país experimentó una crisis muy similar: el gobierno de Jaime Lusinchi le entregó en enero de 1989 un país en bancarrota a su sucesor, Carlos Andrés Pérez. Menos de dos meses después, asistimos al estallido social conocido como ‘el caracazo’, un evento profundamente traumático que marcó el inicio del proceso de acelerado deterioro institucional que trajo a Hugo Chávez al poder 10 años después. Ya decía Marx que la historia está condenada a repetirse. El detalle es que no sabemos si esta vez se repetirá como tragedia o como farsa.
more...
No comment yet.
Scooped by Raul Alberto Beto Challco
Scoop.it!

Marcial Maciel, Pederasta, violador y protegido de Juan Pablo II

Marcial Maciel, Pederasta, violador y protegido de Juan Pablo II | BIOGRAFIAS NO AUTORIZADAS | Scoop.it
La increíble vida de Marcial Maciel. El fundador de los Legionarios de Cristo fue pederasta, tuvo hijos con varias mujeres y plagió el libro de cabecera del grupo. Tantos pecados ensombrecen la beatificación de Juan Pablo II, su gran protector.

 

Marcial Maciel soñaba con ser proclamado santo universal... y acabará en los infiernos más profundos de su iglesia. Los últimos descubrimientos sobre la doble y exagerada vida del famoso fundador de los Legionarios de Cristo y del grupo sacerdotal Regnum Christi no dejan lugar a dudas, y eso que aún no ha concluido la investigación ordenada hace un año por Benedicto XVI. Lo que ya se sabe es demoledor. El líder de uno de los más exitosos movimientos del nuevo catolicismo no sólo fue notorio pederasta y drogadicto. También tuvo hijos -al menos cuatro, quizá seis- con varias mujeres, plagió descaradamente el libro de cabecera legionario, titulado El salterio de mis días, e impuso a toda la organización un cuarto voto de silencio para guarecerse de denuncias. Uno de sus antiguos colaboradores le acusa incluso de haber envenenado a su tío abuelo, el obispo Guízar, que avaló la exitosa carrera eclesiástica del ambicioso sobrino en el convulso México de los años treinta del siglo pasado.

 

¡Cuánta suciedad hay en la Iglesia!" Este clamor le valió un pontificado al entonces cardenal Joseph Ratzinger. Lo pronunció en un vía crucis en abril de 2005, a punto de reunirse el cónclave para elegir al sucesor de Juan Pablo II. El todopoderoso prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex santo Oficio de la Inquisición) sabía de qué hablaba. Los cardenales electores, también. Sobre la mesa del Papa anterior, Karol Wojtyla, se habían acumulado acusaciones de pederastia contra miles de sacerdotes, y también quejas por el encubrimiento de esos delitos por algunos jerarcas en Estados Unidos, Irlanda, Italia, Austria e, incluso, España. El alemán Ratzinger aparecía como el único de los reunidos con información y autoridad suficientes para atajar tal estado de cosas.

El propio Juan Pablo II no se libraba de las críticas. Por citar sólo el caso del fundador de los Legionarios, a la mesa de trabajo del Papa polaco habían llegado durante años cientos de denuncias sobre las andanzas y desviaciones del sacerdote Maciel. El Pontífice las despreció. Maciel era uno de sus preferidos. Llenaba plazas y estadios de fútbol en los viajes del líder católico por el mundo, junto al otro movimiento de moda, el Camino Neocatecumenal del español Kiko Argüello. Aquella protección contra toda lógica amenaza ahora con ensombrecer la anunciada beatificación de Juan Pablo II, a poco que funcione la famosa y vieja figura -desaparecida como tal- del abogado del diablo en todo proceso de canonización.

Cuando el todavía cardenal Ratzinger clamó contra la "suciedad" interna en su iglesia, los cardenales se convencieron de que era el hombre a elegir. Dos días más tarde lo hicieron Papa, el 19 de abril de 2005. Fue entonces cuando se empezó a cavar la tumba del hasta entonces intocable fundador de los Legionarios. Una de las primeras medidas anticorrupción del pontífice Benedicto XVI, en mayo de 2006, le alcanzó donde más dolía. Maciel debía abandonar Roma apresuradamente, y retirarse a su México natal. También debía dejar el poder en manos de alguno de sus colaboradores. La decisión del Vaticano parecía humillante -Maciel era obligado a llevar "una vida reservada de oración y penitencia, renunciando a cualquier forma de ministerio público", se le ordenaba-, pero no acalló el escándalo. Demasiado poco castigo para documentadas acusaciones de abusos sexuales en varios países. Como disculpa, Roma apeló a la edad avanzada del encausado, casi nonagenario. Maciel moriría poco más tarde, en enero de 2008, en Cotija (Michoacán, México). Asunto zanjado, suspiraron sus antiguos amigos en el Vaticano.

Se equivocaban de punta a cabo. Además del clamor dolorido de las víctimas, que pusieron el grito en el cielo por la benevolencia de Benedicto XVI, ahora entraban en escena autoproclamados hijos y mujeres de Maciel reclamando atención y derechos. Todo empezó en Madrid, adonde Maciel venía con frecuencia, a veces discretamente. Al fin y al cabo, fue aquí donde fue recibido con los brazos abiertos en 1941, nada más fundar en México el movimiento de los Legionarios de Cristo, con apenas 20 años de edad. El ministro de Asuntos Exteriores de entonces, el democristiano Alberto Martín-Artajo, fue el encargado de introducirlo en la nacionalcatólica sociedad franquista. Hoy, los Legionarios cuentan en España con una Universidad -la Francisco de Vitoria, en Madrid-, varios seminarios y cientos de colegios, entre otras muchas propiedades.

Los primeros rumores sobre la doble vida de Maciel provocaron un revuelo morboso entre algunos legionarios, abrumados, sobre todo, por las acusaciones de pederastia, que hasta Roma avalaba oficialmente. Si su adorado fundador conoció mujer y tenía una hija, eso espantaba, según ellos, las sospechas del horrendo pecado de pedofilia. Así que lo que debía ser gestionado en sumo secreto, pronto fue un clamor público, filtrado desde dentro. Maciel no sólo tuvo aventuras amorosas, sino que en Madrid vivía una hija suya, con nombre, apellidos y un número de portal concreto en unos lujosos apartamentos de la calle de Los Madroños. La chica, ya madura -la madre murió hace años-, se llama Norma Hilda y ha pactado silencio a cambio de una pensión vitalicia. Quien selló el acuerdo y se ocupó de que la rocambolesca historia acabase ahí fue el mismísimo secretario de Estado vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, durante una visita semioficial a España. Ocurrió en los primeros días de febrero del año pasado. El dinero no fue un obstáculo. Hace décadas que en ambientes hostiles el grupo del Maciel es conocido, con ironía, como los Millonarios de Cristo.

Animado por el éxito del apaño maquinado en Madrid, Benedicto XVI tomó otra decisión, con la esperanza de difuminar el escándalo. Ordenó que la investigación se extendiese a toda la organización. El argumento de la medida era inatacable: si el fundador legionario había llevado una vida de crápula, ¿cómo es que nadie de su entorno lo advirtió y denunció? Para encontrar respuestas, el Papa nombró a cinco "visitadores", todos ellos obispos: Ricardo Blázquez, de Bilbao (España); Giuseppe Versaldi, de Alessandria (Italia); Ricardo Watty, de Tebladpic (México); Ricardo Ezzati, de Concepción (Chile), y Charles Joseph Chaput, de Denver (EE UU). Watty inspeccionaría en México y Centroamérica; Chaput, los centros legionarios de Estados Unidos y Canadá; Versaldi, los de Italia, Israel, Corea y Filipinas; Ezzati, los de Suramérica, y Blázquez, los de Europa, con la excepción de Italia. Para facilitarles el trabajo, el Papa, único que puede atar y desatar esas cosas en la confesión católica, derogó el cuarto voto de la Constitución legionaria, que obliga a los seguidores de Maciel a confesarse sólo con sus superiores y a guardar secreto de los conflictos internos.

En un principio, la inspección ordenada por el Papa fue tomada por el sucesor de Maciel al mando de la Legión y del Regnum Christi, el también mexicano Álvaro Corcuera, como un gesto de confianza. El propio cardenal secretario de Estado, Bertone, había dado pie al equívoco en la carta en la que comunicó públicamente la decisión papal. "La visita apostólica es de fundamental importancia y merece la pena consagrarse a ella con amplitud de miras y limpio corazón. [Los legionarios] Siempre podrán contar con la ayuda de la Santa Sede para, a través de la verdad y la transparencia, en un clima de diálogo fraterno, superar las dificultades existentes", decía la carta del cardenal al sacerdote Corcuera.

Lo que no podían prever entonces ambas partes es el aluvión de noticias sobre la vida secreta de Maciel, ahora sin control posible. Para colmo, había entrado en acción un abogado de prestigio, anunciando acciones judiciales civiles, que siempre sacan de quicio a la Santa Sede. El letrado se llama José Bonilla. Uno de sus hijos fue sometido a abusos sexuales a la edad de tres años en un colegio de los Legionarios y le ganó a la Iglesia católica un juicio penal por esos hechos. Ahora representa a tres de los autoproclamados hijos de Maciel, con nombres propios y en busca de reconocimiento legal y compensaciones económicas. Se trata de tres varones, hermanos entre sí, de nacionalidad mexicana. El letrado asegura que Maciel habría tenido tres hijos más, incluida la española Norma Hilda, cuya existencia ya ha reconocido oficialmente la Legión. Otro hijo viviría en Londres, y una sexta hija se mató en un accidente de tráfico cuando iba a recoger a su padre a un aeropuerto de París. Norma Hilda, por cierto, cursó su carrera en la Universidad Francisco de Vitoria, en Madrid, propiedad legionaria.

Los obispos visitadores que llevan casi un año investigando en las instituciones y centros de los Legionarios de Cristo y del Regnum Christi no sueltan prenda de sus averiguaciones. Tampoco desmienten noticia alguna, y eso que se publican a diario, sobre todo en la prensa latinoamericana. Reconocen, en cambio, que los cinco prelados han sido convocados a Roma de urgencia para presentar a Benedicto XVI un primer informe de lo actuado. José Martínez de Velasco, redactor jefe de la agencia Efe y el primero que desveló los escándalos de la Legión -publicó en 2002 el libro Los Legionarios de Cristo, el nuevo ejército del Papa, y dos años más tarde, Los documentos secretos de los Legionarios de Cristo-, sostiene que la investigación está "prácticamente concluida", pese a que son muchas las personas que han solicitado ser recibidos para dar su testimonio o desahogarse.

Martínez de Velasco afirma, además, que las acusaciones de pederastia contra Maciel prácticamente no se han investigado porque estaban suficientemente contrastadas. Las primeras denuncias sobre abusos sexuales en centros de la Legión llegaron al Vaticano en la década de los años cincuenta del siglo pasado, durante el pontificado de Pío XII, paternal protector también del sacerdote mexicano. Éste había llegado a Roma avalado por su parentesco con un tío abuelo suyo, Rafael Guízar, obispo de Veracruz y en proceso de canonización por Benedicto XVI como uno de los héroes de la persecución y guerra de los Cristeros en el México revolucionario de los años treinta del siglo XX. Sin embargo, un libro publicado en México con el título El Legionario, escrito por Alejandro Espinosa, sostiene que el obispo Guízar murió envenenado con cianuro por el propio Maciel. "Guízar acogió a su sobrino en su seminario clandestino, pero la buena relación entre ambos duró hasta que el obispo descubrió que el joven Maciel le estaba pervirtiendo su seminario con relaciones sexuales con otros estudiantes. El día en que el obispo murió había tenido una discusión muy fuerte con Maciel", sostiene.

Apoyado con información de algunos testigos del suceso y con confesiones que el mismo Maciel le hizo cuando tenía con él una relación muy cercana, Espinosa armó esta hipótesis. "La muerte de monseñor Guízar no quedó esclarecida. Y cuando años después exhumaron su cadáver, se le halló incorrupto y con el pelo rojizo, tal y como deja el cianuro a los cuerpos. Pero la gente se fue por el lado del milagro", sostiene este ex legionario, él mismo sometido a abusos cuando estudiaba en el seminario que la Legión posee en Ontaneda (Cantabria). Hoy vive retirado en el campo mexicano, con estrecheces económicas y, aún, amenazado por antiguos correligionarios. En cambio, el postulador en México de la causa de canonización de Guízar, el sacerdote Rafael González Hernández, tacha de absurda la historia. "Monseñor Guízar murió en 1938 a causa de una insuficiencia cardiaca y de un ataque de diabetes. Tenía 60 años y ya era un anciano decrépito y acabadísimo, pues gastó su vida al servicio de los fieles. Efectivamente, 12 años después de su muerte, en 1950, sus restos fueron exhumados y se encontraron incorruptos", afirma.

Lo cierto es que, con informaciones de acá y de allá, más lo que le han aportado ya los visitadores, el Papa tiene datos suficientes sobre la situación de la Legión de Cristo y sobre las acusaciones contra el fundador y algunos de sus colaboradores. La decisión que adopte se conocerá el próximo marzo. Según Martínez de Velasco, el Vaticano se debate entre tres opciones: disolver la congregación, proceder a su refundación o designar un comisario pontificio que conduzca a la Legión hasta un Capítulo General de renovación total.

Desde la disolución de los jesuitas en 1773 por Clemente XIV, forzado por los reyes de Francia, España, Portugal y de las dos Sicilias -por motivos de poder, por tanto-, la Iglesia católica no se había enfrentado a un caso igual, esta vez por sucios escándalos sexuales y financieros. Benedicto XVI, él mismo acusado de no haber actuado con diligencia cuando estaba al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, se enfrenta al peor momento de su pontificado, sobre todo si la investigación interna confirma una culposa pasividad de Juan Pablo II por amistad personal con Maciel.

 

"Un guía eficaz de la juventud", según piropo de Juan Pablo II

Los días de gloria de Marcial Maciel, y los de los Legionarios -unos 70.000, de los que 800 son sacerdotes-, estaban contados cuando un grupo de ex seminaristas de la organización se unió para denunciar ante la opinión pública al fundador y a sus protectores en el Vaticano. Unos, en Ontaneda (Cantabria), y otros, en seminarios de México, todos sufrieron abusos sexuales de su padre confesor. Fueron sacerdotes la mayoría. Tardaron en "contactarse", pero al final fueron "atando datos", dicen, hasta llenar de credibilidad una denuncia, que llegó ante Ratzinger cuando todavía no habían explotado los escándalos de pederastia en la iglesia de EE UU. He aquí la identidad de algunos de los denunciantes: además de Alejandro Espinosa, los hermanos Fernando y José Antonio Pérez Olvera, Samuel Barrales, Arturo Jurado, Juan José Vaca, José Barba y Félix Alarcón. La gota que colmó el vaso de su paciencia fue una frase de Juan Pablo II, amigo y protector de Maciel. El fundador de los Legionarios de Cristo es "un guía eficaz de la juventud", dijo el Papa polaco, de visita en México. Era en 1994. Con este sorprendente piropo del distraído Pontífice, el fundador legionario, que iba para los altares según el polaco, empezó su caída a los infiernos de la Iglesia romana. El proceso contra Maciel, según lo plantearon los ocho ex legionarios y su abogada, la austriaca Martha Wegan, tenía dos planos: el de los abusos sexuales y la adicción a la morfina del fundador, y el que éste dominara la conciencia de sus víctimas mediante la dirección espiritual. Es decir, además de los delitos sexuales, que en 1998 podrían estar prescritos, Maciel había absuelto a sus muchachos en confesión. La figura de la absolución del cómplice, uno de los mayores delitos en la Iglesia católica, no prescribe, y su examen queda reservado a la Congregación para la Doctrina de la Fe. La demanda contra Maciel se presentó en Roma en octubre de 1998 con este título: Absolutionis complicis. Arturo Jurado et alii versus Rev. Marcial Maciel Degollado. Las desviaciones del fundador legionario ya fueron investigadas entre 1956 y 1959, sin resultado conocido. Durante ese tiempo, Maciel fue suspendido como superior general y expulsado de Roma. El cardenal Alfredo Ottaviani, entonces gran inquisidor, encargó al claretiano vasco y futuro cardenal Arcadio Larraona que dirigiese la investigación. Éste envió a sus visitadores al seminario de Ontaneda, pero no resolvió nada

more...
No comment yet.