Harry Grindell Matthews y el rayo de la muerte | VIM | Scoop.it

Nochebuena de 1930, un extraño camión aparca en Hampstead Heath, al norte de Londres. De su remolque sobresale lo que parece un cañón. Esa misma noche,fantasmales ángeles de luz aparecen flotando sobre la ciudad, mientras numerosas personas corren aterradas y otras se arrodillan en plena calle pensando que están ante un fenómeno sobrenatural. Nada de eso pues, días más tarde, se repite el espectáculo celeste en Nueva York. En esta ocasión no se trata de ángles, sino de banderas con barras y estrellas, algo muy apropiado para el lugar. Se trataba de demostraciones de un proyector capaz de hacer visible motivos de todo tipo en las nuebes nocturnas o, lo que es igual, algo muy similar a lo que Batman utiliza para proyectar su silueta de murciélago sobre Gotham City. El proyector, ideado por el británico Harry Grindell Matthews, funcionó a la perfección, siendo capaz de proyectar en el cielo todo tipo de imágenes e, incluso, un reloj que mostraría la hora a los asombrados testigos a varios kilómetros de distancia.


Via Gumersindo Fernández