Bopla, fabricante de envases de plástico, ha puesto en marcha la primera planta fotovoltaica para autoconsumo industrial en sus instalaciones de Les Franqueses del Vallès (Barcelona).
La instalación ha supuesto una inversión de 200.000 euros y sus responsables estiman que la inversión estará amortizada en 7 años. Bopla produce 80 millones de envases de plástico al año y la energía de las instalaciones le permitirá una reducción significativa de su factura energética que supone un 10% de sus costes de producción. El director general de Bopla, Santi Puig, ha lamentado que "la actual normativa del Gobierno central en materia de autoconsumo limita la capacidad de las instalaciones a 100 kW de potencia".
La gran diferencia y singularidad entre las plantas fotovoltaicas habituales y las plantas de autoconsumo es que la instalación no se conecta a la red eléctrica, sino que se conecta dentro de la propia empresa, reduciendo directamente el consumo energético y la contaminación atmosférica. Esto supone un gran avance en materia de ahorro para las empresas, pues por fin se ha encontrado un sistema de ahorro constante definitivo y seguro, que repercute directamente en el ahorro de la factura eléctrica mensual. Por lo tanto, los kWh generados por la instalación de autoconsumo no subirán nunca de precio, y las empresas sabrán desde el primer día del año el ahorro económico que obtendrán.
Cabe incidir también en el ahorro de emisiones de CO2, pues cada instalación de autoconsumo de 100 kW permitiría que las centrales nucleares, hidroeléctricas o termoeléctricas dejaran de ensuciar el medio ambiente en 44 toneladas de CO2 anuales, para fabricar esta energía. Y es que la vía del autoconsumo, que aún así todavía requiere de más normativa para su despegue total en España, se abre paso como solución para el sector fotovoltaico.
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