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Un maestro luchando no sólo está enseñando, está transformando - Rebelión

Un maestro luchando no sólo está enseñando, está transformando
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Educar en valores… ¿Por qué?

Educar en valores… ¿Por qué? | Retos del maestro | Scoop.it

Por: Cecilia Rodríguez Jara

Licenciada en Educación Primaria por Escuela Normal de Ecatepec.

Docente frente a grupo.

cecii21.jara@gmail.com

 

 

 

 

“Está de moda hablar de valores en la educación.

En mi opinión no es una moda; es un reclamo, es el deseo

 de recuperar algo esencial que hemos abandonado:

la función formativa de la escuela…”

Pablo Latapí.

 

Seguramente muchos de nosotros, docentes en formación o docentes en servicio, hemos escuchado que los valores son indispensables en la educación de los alumnos, sobre todo en los de educación básica; sin embargo, es conveniente pensar en qué medida ese discurso deja de ser simple oratoria y trasciende las paredes de los salones de clase, llegando a los profesores y consecuentemente a los alumnos.

 

En efecto, se ha vuelto recurrente hablar de valores, actualmente esta dimensión de la educación ha tomado mayor relevancia en nuestro sistema educativo, respondiendo a la crisis civilizatoria, o como lo denominan  Fierro y Carbajal (2003) una “crisis de valores”, la cual se manifiesta en todos los ámbitos de nuestra vida, y se ve reflejada en los comportamientos agresivos de los alumnos, denotando así la falta de valores que puede existir en las familias y en el contexto social.

 

Hablar de educación en valores, implica introducir dentro de la enseñanza, de manera formal y sistemática este aspecto tan importante para la formación integral de niños y jóvenes.

La finalidad de educar en valores es ejercer una influencia positiva en las mentes y corazones de los alumnos, buscando moldear positivamente la transformación de nuestras sociedades.

 

Desde esta perspectiva entendamos como valor aquello a lo que aspiramos por considerarlo deseable, específicamente ideales abstractos que motivan y orientan el quehacer humano hacia una cierta dirección (Garza, 2000).

A partir de una corriente psicopedagógica, se entiende a los valores como construcciones individuales o subjetivas basadas en las preferencias de modos de comportamiento, que se traducen en orientaciones particulares que guían la actuación de los sujetos y ofrecen criterios para conducirse en situaciones de conflicto que implican una decisión moral.

 

En este sentido Villoro (1997) define al valor cómo “…las características por las que un objeto o situación es término de una actitud favorable.”, y a su vez el mismo autor define actitud como “…una disposición adquirida que se distingue de otras disposiciones por su “dirección” favorable o desfavorable hacia un objeto, clase de objetos o situación objetiva…” (p. 13).

 

A partir de lo anterior, resulta trascedente tomar como piedra angular la propuesta que realiza la UNESCO para el diseño y desarrollo de modelos educativos curriculares, a propósito, conviene seguir un planteamiento de Delors, (1996) “…la educación constituye un instrumento indispensable para que la humanidad pueda progresar hacia los ideales de la paz, libertad y justicia social” (p. 9).

 

De esta forma, es imprescindible mencionar que toda educación, pero sobre todo la destinada a niños y jóvenes, tiene entre sus propósitos la formación de los adultos del mañana (Schmelkes, 2004), entonces, entendamos que  la educación necesariamente debe mirar hacia el futuro, pero sobre todo, tiene que actuar en el presente.

 

Es así como se percibe la gran responsabilidad social que tiene la escuela como centro de gravedad del sistema educativo, Schmelkes (2004) menciona que “La escuela puede convertirse en el sitio donde se ofrece la oportunidad de experimentar los valores que favorecen la convivencia…” (p. 9), bajo esta premisa se entiende que el punto medular de las escuelas tienen que ser los alumnos; y quienes conviven con ellos, son los maestros; de esta manera el papel docente en apoyo al desarrollo de la persona y a la contribución para una sociedad más justa es fundamental y sin duda, es lo que da pertinencia y relevancia al quehacer profesional.

 

Desde esta mirada, Fierro y Carbajal (2003) afirman que “…toda práctica docente transmite valores, aun sin proponérselo, lo cual se toma prácticamente como premisa cuando se aborda el tema de los valores en la escuela” (p. 3), siguiendo esta afirmación es conveniente preguntarnos ¿Qué valores o antivalores transmitimos a partir de nuestra práctica docente? ¿Lo hacemos de forma consciente? Saber qué tipo de valores se transmiten como docentes no es lo único interesante, es importante reconocer qué oportunidades se ofrecen para promover el desarrollo moral en los alumnos.

 

Tengamos presente que una de las tareas más importantes de la escuela eminentemente es formar niños y jóvenes desde un enfoque integral, es decir, hablamos de la función formativa de la escuela, no obstante y, desde este horizonte, resulta imprescindible preguntarnos ¿Cuál es la función del maestro en la formación integral de sus alumnos? la respuesta parece sencilla, asumir el compromiso como educadores en valores.

 

Para delimitar una arista del gran reto abordado, retomo a Latapí (2009) quien menciona que “…habría que empezar desde el principio: con la formación en valores de los maestros. Si ellos no realizan un ejercicio de introspección sobre sus valores más fundamentales, comenzando por su autoestima, su acción educativa con los alumnos en estos aspectos, serán meramente formalidades…” (p. 148). Resulta entonces, indispensable tener presente que la educación en valores puede mejorar  la convivencia dentro y fuera del salón de clases, por lo tanto es necesario que el docente se sienta identificado con esos valores y los promueva desde su ejemplo, teniendo la convicción de que su promoción favorecerá las relaciones humanas.

 

Referencias:

Delors, J. (1996). La educación Encierra un tesoro. México: Correo de la Unesco. Librería Milenio.

 

Fierro, C. y Carbajal, A. (2003). El docente y los valores desde su práctica.

 

Garza, J. y Patiño, G. (2000). Educación en valores. México: Trillas.

 

Latapí, P. (2001). “Valores y Educación”, Ingenierías, vol. IV, ním. 11, en: www.ingenierias.uanl.mx/11/.../11_Pablo_Latapi_Valores_y_educacion.pdf (consulta 20 de agosto de 2011)

 

Schmelkes, S. (2004). La formación de valores en Educación Básica. México: Biblioteca para la actualización del maestro.

 

Villoro, L. (1997). Primera aproximación al valor. En El Poder y el valor. Fundamentos de una ética política. Pp. 13-39. México: El Colegio Nacional.

 


Via Jeimy Ramírez
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