También se muestra crítico con ciertos avances técnicos que pertenecen más al ámbito de los negocios o del consumo, que de la educación: “No todas las promesas de la tecnología tienen mucho sentido en educación. Hay cosas que pueden estar muy bien, pero no tienen el menor interés en la escuela”. En esta línea, para Adell, “la escuela es más que pizarras, tecnología o libros de texto. Es un lugar donde se socializa y se convive”.


Via Silvina Carraud