La banca seguirá cobrando intereses de más del 20% durante la moratoria » La verdad nos hará libres | Politikk | Scoop.it

El Real Decreto Ley que regula la moratoria de dos años sin desahucios no interrumpe el cobro de los intereses moratorios, que superan de media el 20% de la cantidad adeudada, ni paraliza las subastas de las viviendas habituales.

“El Real Decreto-Ley no dice nada sobre los intereses de demora y es un fundamento del Derecho, que donde hay mora hay intereses, por lo que cualquier juez al que le llegue un caso, tendrá que aceptarlos”, según reconoció ayer a elEconomista el juez decano de Madrid, José Luis González Armengol.

Diversos notarios y registradores de la Propiedad consultados reconocieron ayer que el Real Decreto-Ley no incluye ninguna medida de suspensión de los intereses moratorios, lo que supone que la deuda seguirá creciendo durante el periodo de dos años.

Incluso, a pesar de que el Real Decreto-Ley no hace mención alguna a los intereses de demora, en el texto de la norma, en su Exposición de Motivos, se afirma que “la trascendencia de esta previsión normativa es indudable, pues garantiza que durante este período de tiempo, los deudores hipotecarios especialmente vulnerables no puedan ser desalojados de sus viviendas, con la confianza de que, a la finalización de este período, habrán superado la situación de dificultad en que se puedan encontrar en el momento actual”.

Además, la norma establece que “esta medida, con carácter excepcional y temporal, afectará a cualquier proceso judicial o extrajudicial de ejecución hipotecaria por el cual se adjudique al acreedor la vivienda habitual de personas pertenecientes a determinados colectivos. En estos casos, el Real Decreto-Ley, sin alterar el procedimiento de ejecución hipotecaria, impide que se proceda al lanzamiento que culminaría con el desalojo de las personas”. De esta forma, para acogerse al procedimiento, será necesario que la vivienda subastada se la quede la entidad prestamista y que no concurra ningún postor en las tres subastas reglamentarias.

En el caso de que se retrase la subasta de la vivienda habitual, los intereses se pagarán por todo lo adeudado, mientras que en el caso de efectuarse la subasta, tan sólo se pagaría por la deuda restante. De esta forma, como en buena parte de las subastas que se celebran actualmente no hay postor, la entidad financiera termina quedándose con la casa por el 60 ó 50 por ciento del valor, lo que supone que a partir de ese momento sólo pasarían a percibir el 40 ó el 50 por ciento de los intereses de demora.

En el Código de Buenas Prácticas Bancarias, previo al actual Real Decreto-Ley 27/2012, se incluyó una recomendación voluntaria para que las entidades bancarias moderasen los intereses de demora, pero según comentaron los registradores y notarios consultados, ninguna de ellas lo ha hecho. Para los registradores, la solución es difícil porque las entidades crediticias tienen externalizado el cobro de estas deudas y estas sociedades perciben una comisión sobre la deuda cobrada, lo que hace muy difícil la existencia de acuerdos con los deudores.
¿Cuál sería la solución?

 
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