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Los partidos políticos articulan la pluralidad, facilitando que un número razonable de opciones distintas compitan por el apoyo ciudadano (...) Los mecanismos de representación y participación ciudadana deben mejorar en las democracias actuales, aunque no es tan evidente que los movimientos se basten solos para generar esos cambios (...) En una sociedad moderna debe haber espacio para partidos y movimientos, y canales de comunicación entre unos y otros
¿Qué le pasa a Rajoy? Mantener la firmeza constitucional y abrir caminos de diálogo quizás no guste a una parte de la sociedad catalana, pero es la actitud lógica de alguien que mira con gran desconfianza todo lo que huele a una España plurinacional. Es lo propio de un conservador algo rígido al que no le gustan ciertas realidades pero que sabe que no las puede ignorar. Azuzar al catalanismo cuando una parte se ha convertido al independentismo es menos razonable y tiene bastante de irresponsable.
Hi ha dues situacions que se superposen. Primer, la paràlisi evident de l'acció del Govern, que pot agreujar-se per la renúncia que propugna ERC a elaborar pressupostos aquest any i el que ve, cosa que conduiria a una pràctica autosuspensió de l'autonomia. I, segon, quan el Tribunal Constitucional paralitzi l'anunciada consulta, CDC haurà d'elegir entre el suïcidi assistit de la mà dels republicans o la reconducció de la seva estratègia amb l'objectiu de tornar a guanyar temps fins al 2016. És la tesi que ja s'apunta entre línies escoltant el conseller Germà Gordó. Per això, el final polític d'Artur Mas es consumeix a terminis.
La mayor oferta programática con la que compite el PSOE en el centro-izquierda hace que muchos de sus exvotantes ya hayan encontrado acomodo en otras opciones, que cada vez son más electoralmente viables en más sitios. Quizá el PSOE logra recuperar a parte de estos votantes al acercarse las elecciones, pero resulta mucho más costoso movilizar a un votante de otro partido que a un elector indeciso o que planea votar en blanco o abstenerse.
Deberíamos llorar menos por lo perdido y promover más la reforma del mundo
En el 2012 hubo tres comunidades autónomas que acabaron el año con más déficit que Catalunya: Valencia, Murcia y Andalucía. Y otra, Baleares, poco por debajo. Son las del Mediterráneo, lo que quizá guardaría una relación genética con el déficit, si no fuera porque son también sistemáticamente las peor financiadas. Además de los méritos propios, que no han sido pocos. Once autonomías hicieron menos esfuerzo de reducción del déficit que Catalunya en el 2012. Entre ellas, casi todas las más locuaces, País Vasco incluido.
La conciencia social mayoritaria de las consecuencias negativas de la crisis y la percepción de que la gestión institucional no garantiza una perspectiva mejorable, constituyen una gran impugnación a las actuales políticas de austeridad y sus gestores. Es una condición para poder conformar una base social de apoyo a la demanda de una opción progresista. No obstante, este deseo está mediado por la debilidad de la presión social activa, la fragmentación de su articulación organizativa y, particularmente, por el insuficiente peso de las fuerzas transformadoras en el ámbito electoral-institucional. En ese sentido, el núcleo principal (Alemania) de la socialdemocracia europea, dominante en el electorado de centroizquierda de la mayor parte de países europeos, no se distancia claramente de la primera opción, aunque algunos sectores (Francia) admitan ya la necesidad de su reforma. Así, ante esa orfandad representativa y a pesar de cierta desafección a los partidos socialistas, corresponsables de la austeridad (Grecia, Portugal, España), y el desplazamiento hacia la izquierda de una parte de sus electorados, no es de extrañar la débil confianza popular en las posibilidades de cambio institucional a corto plazo.
El PP reactiva el nacionalismo españolista para frenar su caída libre en los sondeos electorales
Aparecen algunas contradicciones entre la marioneta (Bruselas) y quien la mueve (Berlín)
Creo sinceramente que el presidente Mas leyó de forma equivocada los resultados de las elecciones del 25 de noviembre, y que por la vía de la radicalización y de la división, por la vía de subordinarlo todo a sus compromisos con ERC, sitúa a Catalunya en un callejón sin salida. Pero ahora no es hora de reproches, es hora de soluciones, es hora de pacto, de seny y de cambios. Si transformamos España en un Estado federal. Si impulsamos leyes que mejoren la calidad democrática. Si trabajamos unidos para superar la crisis y paliar sus efectos. En definitiva, si volvemos al seny, al pacto y al acuerdo, podremos hacer frente a la triple crisis que sufre el país y salir adelante, por el PSC no quedará.
Començo a pensar que les decisions que pren el Govern central se sustenten, en la mateixa proporció, sobre la malaptesa i la volumetria testicular d'inspiració tavernària. Si existís un examen de piròman, els pupils de Mariano obtindrien matrícules d'honor cum laude.
El director del diario ‘La Repubblica’ analiza la deriva de Italia, paralizada entre el populismo demagógico de Berlusconi, el de la antipolítica de Grillo y una izquierda incapaz de representar una alternativa creíble...
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El 8 de juny, de 10’30h a 12’30h, farem un “Taller d’Idees” a la llibreria Alibri (Balmes, 26) sobre “La política que ve”. El format de l’acte consisteix en quatre intervencions breus (15-20 minuts) de quatre ponents, seguides d’un col·loqui amb tots els assistents.
El primer ministro de Educación socialista, José María Maravall, advierte de que la reforma de Wert abre la puerta a la 'discriminación sistemática' y construye un país en el que las oportunidades de los jóvenes dependerán del dinero que tengan sus padres.
En política, advierto, el corto plazo -salir airoso del engorro de la participación popular- acaba siendo siempre escombro del largo plazo. El representante público debe afrontar las adversidades con visión y valor. En Nou Barris, la regidora no ha tenido ni una cosa ni otra.
El PSC es troba en les hores més baixes de la seva història des del punt de vista electoral i institucional, però tot i així té un paper destacat en la política catalana perquè probablement és el partit que representa més nítidament la possibilitat que la relació entre Catalunya i Espanya, històricament tan tortuosa, no passi ara per un caixa o faixa entre una ruptura indesitjable o l'insostenible manteniment de la desajustada situació actual.
Berlín renueva su fe en la austeridad, mientras Japón vuelve a crecer con expansión monetaria
Debemos respetar los valores sobre el aborto del ministro Gallardón mientras se limite a aplicarlos en su vida privada; pero no es de recibo que ponga el aparato coercitivo del Estado al servicio de la moral católica...
En Francia se vuelve a culpar a los alemanes, que imponen sus criterios en términos y planteamientos exclusivamente alemanes. El Reino Unido hace lo de siempre, estar y no estar en Europa a la vez. Italia, España, Portugal y Grecia obedecen oficialmente las directrices alemanas, pero sus respectivas opiniones públicas ya no aguantan más. Se ha dejado de confiar en las instituciones europeas y nos hemos entregado a la voluntad de los más fuertes, del más fuerte. Un alarmante precedente.
Es urgente un plan europeo de estímulo económico que genere empleo
Como he estado escribiendo mucho últimamente, el pequeño secreto evidente de la crisis económica mundial es que la teoría económica clásica ha funcionado en realidad bastante bien.
La única receta del Ejecutivo de Mariano Rajoy para sacar a España del coma económico en el que está sumida es la reforma laboral. Desprecia otras herramientas —como la reforma de la Administración, colonizada por los políticos, o líneas financieras que sí hay para otros sectores, como el del automóvil, en el que España no dispone de patentes y, por tanto, del valor añadido que enriquece a un país—. Y el caso es que, como dice Joan Guinovart, director del Instituto de Biomédica, para incentivar la investigación no hacen falta grandes sumas de dinero. Lo que hace falta, creo yo, es una visión de largo alcance. Pero de eso también carecemos.
La idea de que el pueblo catalán avanza unido hacia Ítaca casa mal con las evidencias demoscópicas del reciente barómetro autonómico del Centro de Investigaciones Sociológicas (Estudio 2.956, 2013). No son necesarios análisis estadísticos particularmente complejos para evidenciar las grandes fracturas socio-económicas y etno-lingüísticas que atraviesan a la sociedad catalana en relación a los aspectos identitarios. La población catalana de extracción más humilde muestra menos interés por la cuestión nacional que las clases más adineradas. Mientras el 24% de las personas que viven en hogares con ingresos inferiores a 1.200 euros declaran que el debate sobre la forma de Estado es muy importante, lo piensan así el 51% de los que ingresan más de 2.400 euros. El 11% de los entrevistados en hogares humildes considera alguno de los aspectos relacionados con la organización del Estado (independencia y autogobierno; relaciones con España y el Gobierno central; financiación, pacto fiscal, autonomía fiscal; percepción del reparto fiscal discriminatorio hacia Cataluña), uno de los tres principales problemas de Cataluña. En cambio, lo incluye en esta terna un 31% de las personas en hogares adinerados. Cuando son compelidos a decantarse por una preferencia en relación a la organización territorial, la clase obrera apuesta mayoritariamente por el statu quo. Construir un Estado independiente es un proyecto de las clases altas y medias altas, al que se han sumado un volumen considerable (pero no mayoritario) de clases medias. Pero la inmensa mayoría de las clases media-baja y obrera da la espalda a los argumentos independentistas a pesar de la ilusión colectiva que aspiran a insuflar en la población las élites políticas y los medios de comunicación catalanes.
Si no se detiene esta deriva con solidaridad y renuncias recíprocas, vamos derechamente al empobrecimiento y a la radical y ya avanzada increencia de los ciudadanos en las capacidades gestoras de la política y los políticos. Rajoy y Mas lo saben. Pero parecen perplejos e impotentes.
La mayoría de comunidades se quedan atrás, perjudicadas por el efecto de la crisis.
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