NATALIA LITVINOVA | poesía | Scoop.it

 

Ártese quien pueda presenta en España Esteparia, poemario que Natalia Litvinova (Bielorrusia, 1986) ya había publicado en Argentina, donde reside desde los 10 años. Escrito en español, supone una inmersión en la infancia como lugar extraño y una confrontación con la huida como modo de ser en el mundo, a través del diálogo entre el decir primero y aprendido y el decir adulto y elaborado desde la propia experiencia de la vida.

La poeta, como Penélope descosiendo, desescribe “de noche cada palabra” para nombrarlo todo de nuevo en su lengua esteparia, esa lengua que la renacerá de su pasado, de su infancia, porque la poeta sabe del poder que otorga nombrar las cosas, y lo teme en sí misma porque ella antes era una de la que quiere huir: “madre le temo / al nombre que me has puesto / porque mi nombre es / imposibilidad de ser ángel”. 

A lo largo de todo el poemario, Natalia Litvinova busca una palabra que permanezca, que no sea circunstancial, reza “por la palabra no sujeta a la muerte” (“soy ama / y esclava / de todas / las palabras”) que le dé asideros emocionales. Y establece, así, el contraste entre lo que pudo ser y lo que es: “mi boca extranjera / pura cuando recién nacida / mendiga de voces /cuando poeta”. El nacimiento la hace pura, pero la infancia la mancha. El padre, figura central del poemario y con quien dialoga, cuando era niña traía la belleza, lo bueno, lo deseable. Pero un día trajo manzanas y todo cambió y se hizo el silencio. Al final del camino, la poeta declara que robó “manzanas de tus pecados / pero también fui jardín / y has arrancado de mí / mi vida”, cerrando el círculo de la culpa, del repoche, convirtiendo la manzana en metáfora genesíaca de su caída en el dolor, en la búsqueda de sí a través de la remembranza de una infancia que no vivió, porque muy pronto perdió la inocencia: “la infancia no me vio crecer”.

A través de una serie de símbolos y metáforas (la metáfora es el dios de las cosas, dice en un poema), la poeta se busca en el pasado oscuro que la trae a la vida desde el sufrimiento: “quemé las tripas de mi madre / para nacer con aleteo del decir sagrado”, con la condena del que se siente marcado y debe huir. Dividido en una primera parte en la que predomina la imagen de la infancia como territorio lejano en el que se grabó indeleble el sufrimiento en su piel de extranjera, y en una segunda parte en la que se interroga por el renacer de las cosas con un nuevo nombre (una nueva patria, física y simbólica, y un nuevo idioma, manera nueva de entender el mundo), Esteparia nos cuenta el desarraigo de alguien cuya vida está marcada por el blanco de las paredes, de la página que es la poeta y sobre la que hay que escribir una vida nueva, del árbol, de la nieve, del Polo Norte y hasta de la oscuridad, porque todo se hace blanco estepario, un blanco que, como el de la ballena de Melville o las montañas de la locura de Lovecraft, es inquietante y no ilumina y no es puro. También la vida la marca la huida, la huida del hogar, de la infancia que nunca tuvo, ese “palacio de invierno” frío y desolado, la huida como exilio.(...)

Pleno de simbología, en Esteparia confluye la tradición clásica a través del decir de un Walt Whitman íntimo e introvertido, con la tradición de los poetas rusos de la edad de plata, como Ajmátova, Blok o Mandelstam, con quienes dialoga en una suerte de asidero con el pasado de la poeta. (...)
http://www.culturamas.es/blog/2013/04/24/esteparia-de-natalia-litvinova/


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Palabras del poeta Juan Carlos Mestre en la presentación de Esteparia, 24 de julio de 2013 (Ártesequienpueda, 2013):

"(...) Un poeta debe tener una ética, no puede robar, no puede mentir demasiado. Debe mentir, pero solo para mantenerse en forma. Cuando hay poetas que hablan de lo que nunca han hecho, de lo que nunca han sentido, entonces uno sabe que escriben solo formalidades. La ficción es distinta. Tú entras en un universo inventado. En la poesía no, no puedes entrar a la mentira. Es como Gardel, dice Teillier, tú sabes que está sufriendo cuando canta. Uno sabe Natalia Litvinova que tus poemas se comportan como un bello libro y dulce animal dormido bajo un árbol, tú sabes que escribir Natalia Litvinova es ir hacia la herida para curarla con veneno, que todo libro de poemas escrito después de Mandelstam, después de la parte peligrosa de la nieve, es una casita caliente que espera a los hombres que marcharon al vacío. La poesía, tu poesía Natalia Litvinova, es lo buenamente del mundo, los versos de Tsvetáieva que tu madre cantaba cuando eras niña para ti

“me gusta que no esté enfermo de mí, me gusta no estar enferma de usted, y que el pesado globo terrestre, no se ira nadando bajo nuestros pies” (...)"

http://www.natalialitvinova.info/



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Poemas extraídos del poemario de Natalia Litvinova "Esteparia", Ártese quien pueda, 2013:




PARA BORRAR HUELLAS

 

 

haré polvo de tus huesos 
los sepultaré bajo la lluvia 
niños inocentes saltarán sobre vos 
pájaros lavarán sus plumas 
con tus pulmones 
y nunca más 
podré distinguir 
tu rostro 
de tus siguientes 
rostros


 

 


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TRAMPA

 

 

soy

la respuesta

a las trampas

de la preguta

no a la pregunta

 

 

 

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TUS OJOS SE HAN VUELTO MI CENICERO



días y noches te he escrito, la primera frase era no existe Rusia, París no existe.

mis manos se vuelven más y más invisibles, besarte es besar una pared en blanco, y no nos hemos besado.

miro este cuerpo tan cuerpo, cuántos lo han amado (¿quién podría amar un cuerpo perdido?), cuántos inviernos prematuros festejaron en su vientre.

al margen de esta hoja se escribe mi vida, y se asusta y se intenta poesía, se intenta verso claro que fracasa y se vuelve cuerpo.

leo el testamento de Kafka como única carta de amor. pronto en París caerá la nieve. en Rusia también, otra nieve. vendrá la primavera por vientre.

los que me han amado intentarán volver a mí por la fuerza.

querido, tus ojos se han vuelto mi cenicero. besarte es besar la desventaja del tiempo.

leo el testamento de Kafka, lo único que me queda.
mientras, regresan tranquilos los que me quieren santa y desnuda.


 

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Más sobre Natalia Litvinova:

en sus blogs:

http://www.casajena.blogspot.com.ar/

 

http://www.animalesenbruto.blogspot.com.ar/

 

 

 

 


Via MARABILIA