El TAV navarro o si se hunde el mundo, que se hunda | Ordenación del Territorio | Scoop.it

2013-06-06) (...) El caso que en este momento está en el candelero es el del tren de alta velocidad (TAV), que ha puesto al Gobierno de Navarra y adláteres frente a sus contradicciones, incoherencias y mistificaciones en tres frentes.

 

En primer lugar, el Gobierno de Navarra ha terminado por reconocer, con el ya habitual y notable retardo, lo que era clamoroso con solo examinar las perspectivas presupuestarias del Gobierno español y sus planes de infraestructuras: que el proyecto global es insostenible y está paralizado (eso es lo que significa en la neolengua recortadora racionalizar las inversiones en infraestructuras). Se diga lo que se diga para la galería, lo cierto es que se ha tirado la toalla ante la evidencia de la irracionalidad y la desmesura. El proyecto de la alta velocidad ferroviaria se ha construido sobre un mito político sin ningún sustento económico o social (como tantas cosas en la década anterior a la crisis) y ha terminado por estallar, sin que sea posible ya reparar el desaguisado de lo ya perpetrado, aunque sí de lo previsto.