Dormir mal, padecer insomnio o cualquier otro trastorno relacionado con el descanso podría tener un impacto sobre la eficacia de las vacunas. Así lo sugiere un estudio publicado en Sleep, y por expertos de la Universidad de California (EE.UU.), el primero efectuado fuera de un laboratorio del sueño.
Via Farmacia Francesa de Barcelona



Your new post is loading...

