La conclusión es que Mas no abordó su fracaso electoral. Lanzó una patada hacia adelante, como en el rugby, se abrazó a Esquerra y a seguir. Pero Oriol Junqueras se quedó fuera del Govern, convirtiéndose, seguramente, en el único dirigente del mundo que garantiza la estabilidad de un gobierno –está por ver-- y, al mismo tiempo, es el jefe de la oposición. Y se comprometió Mas, para más inri, a convocar una consulta en 2014. Otra patada hacia adelante.


Via Miquel Iceta