el pleno de la Legislatura mexiquense aprobó sancionar con penas de dos a siete años de prisión y de 30 a 300 días multa a los padres de familia que por incurrir en conductas de negligencia u omisión reiteradas pongan en riesgo la salud mental o física de los niños y jóvenes.

También avaló sancionar con las mismas penas a los padres o tutores que intencionalmente se coloquen en estado de insolvencia, con el fin de eludir el pago de sus obligaciones alimentarias.