La Nube de Steve Jobs | Ángela Vallvey | Libro blanco | Lecturas | Scoop.it
He subido a La Nube esa jaula de sol con sus horas de confín que se beben en secreto los pájaros cuando el alba despierta. He subido a La Nube mis archivos de amor y de deseo, las pavesas de la rosa temprana pixelada en venenos de colores que se desespera detrás de la pantalla de tu iPad. Aquel momento en que te quise para siempre. Los matices -pedrería, barro y azul abismo- del dolor de mi pecho. Un día en carne y hueso. Facturas por cobrar a la mañana. Mi corazón de renta antigua que tiene la costumbre de interrogar a la tristeza. La luz que frente a frente te busca y te propicia. Un trozo generoso de tu cuerpo que nunca me abandone. He subido a La Nube caminando porque, a menudo, vivir es sólo eso, guardar en un cofre de nieblas los restos del amor para llevar a casa, poner la fe en la lejanía, en un rayo de sombra constelado de hielos digitales que encarcele, uno a uno, a los fantasmas de tu mundoy el mío. He subido a La Nube las sílabas antiguas de la palabra noche, el frío de tus lágrimas, aquel que jamás fuiste, el pie de las encinas en todos los ocasos.