El déficit tarifario, la jugada perfecta | InternetofThings | Scoop.it

Para entender por qué, hay que empezar hablando, cómo no, de la profunda crisis económica que estamos viviendo. Durante los años de bonanza, igual que sucedió en tantos otros sectores, las grandes empresas eléctricas realizaron inversiones que, desde la perspectiva actual, resultan claramente sobredimensionadas. Lo mismo que existen aeropuertos sin aviones, autopistas sin coches y millones de viviendas vacías, nuestro sistema eléctrico cuenta con flamantes centrales eléctricas de ciclo combinado y nuevas subestaciones o redes de distribución absolutamente infrautilizadas por un consumo que está muy lejos del inicialmente previsto.

 

Cabría esperar que eso hubiera supuesto una enorme caída en los beneficios de estas empresas. Sería lo lógico. Lo mismo que las concesionarias de autopistas o las empresas inmobiliarias están pasando enormes problemas por su falta de ventas, similares dificultades deberían estar padeciendo las empresas de electricidad. Pero no. Si nos vamos a la memoria de la patronal del sector, UNESA, correspondiente al año 2010 (los datos de 2011 y 2012 se mantienen en la misma línea) vemos que la crisis económica no ha pasado por las grandes empresas eléctricas.

¿Por qué? Porque el Gobierno se ha ocupado de ir complementando sus ingresos por otras vías. Por ejemplo, retribuyendo con 1.500 millones de euros más la distribución eléctrica. En 2006, las grandes compañías recibieron por este concepto 3.714 millones y, en 2011, 5.230 millones, cuando el consumo eléctrico fue el mismo en ambos años. O con elincremento de retribución que desde 2011 reciben las instalaciones de ciclo combinado de gas como complemento de capacidad (estar disponibles para atender los picos de demanda).

 

Y también porque al decidir entre las 5 grandes el precio mayorista de la electricidad, ya se ocupan de determinaraquel que más les conviene para no ver reducidos sus beneficios.

 

La jugada perfecta. Nos suben la luz para que las grandes eléctricas no vean reducidos sus beneficios y, con la excusa del déficit, se elimina la competencia de las renovables que podría poner en riesgo sus beneficios futuros.


Via ECOIMPULSO, Ernest_Altozano