Detenido un pedófilo en Zaragoza por grabar a sus vecinos accediendo a su Wi-Fi | Internet and Cybercrime | Scoop.it

Agentes de la Policía Nacional han detenido en Zaragoza a un pedófilo que ha infectado los ordenadores de cientos de sus vecinos y ha grabado miles de imágenes de su vida íntima y sexual. Además, desde su domicilio, compartía en redes P2P más de 500 archivos de pornografía infantil. El arrestado es un hombre de 34 años con altos conocimientos técnicos y escasas relaciones sociales, ha informado la dirección general de la Policía en un comunicado. El detenido vulneraba las redes inalámbricas Wi-Fi mediante las que sus vecinos se conectaban a Internet. Para entrar en los ordenadores ajenos remotamente, utilizaba una potente herramienta informática, tipo 'troyano', que le permitía controlar casi por completo el equipo. La configuración del mencionado programa, así como su manejo, es de alta complejidad técnica, han señalado las mismas fuentes, y gracias a ella accedía a información sensible, como contraseñas de distintos servicios web, además de que podía copiar cualquier archivo almacenado en el disco duro, ejecutar programas o espiar las conversaciones de las víctimas en distintas redes sociales. Otra de las funcionalidades que el sofisticado software era la de activar la cámara web de ordenadores de sobremesa y también de portátiles sin el consentimiento de sus legítimos propietarios. Según ha explicado el responsable del Grupo de Delitos Tecnológicos de la Policía Nacional de Zaragoza, Ignacio Sanjuán, la investigación se inició como una operación más contra la pedofilia y la pornografía infantil, pero desembocó en una compleja situación contra la que aún no se habían enfrentado. Las pesquisas se iniciaron con el instrumento que utiliza habitualmente la policía para perseguir a las personas que distribuyen archivos de pornografía infantil a través de programas P2P. En el punto de mira de los investigadores se situó un hombre de 34 años, trabajador de una empresa de electrodomésticos de Zaragoza, experto informático en sus horas libres y poco dado a las relaciones sociales. En el registro judicial de su vivienda en la calle Diez de Agosto (barrio de San José), detenido el pasado 7 de noviembre por los agentes, los agentes policiales localizaron los archivos de pornografía infantil que compartía en internet pero descubrieron multitud de imágenes fotográficas no habituales, capturadas en el interior de viviendas de vecinos. Los policías comprobaron que eran fotografías de contenido sexual, secuencias capturadas con multitud de cámaras a intervalos de tres segundos, algo a lo que no se habían enfrentado hasta ese momento. A lo largo de la investigación, los agentes pudieron comprobar que el detenido había logrado adquirir un sofisticado software que le permitía romper la seguridad de los ordenadores y acceder a los discos duros como invitado oculto. Este software, desconocido para los investigadores, no solo le permitía hurtar las imágenes que almacenaban sus víctimas, generalmente de tipo sexual, sino que le daba la posibilidad de manipular el hardware de los ordenadores. Así, podía servirse del router de un ordenador para encenderlo si estaba apagado y activar las webcam de sus víctimas, a las que fotografía en secuencias mientras se desnudaban o realizaban distintos tipos de actividades de carácter sexual. Este caso ha alertado a los investigadores policiales de la necesidad de permanecer atentos contra cualquier tipo de innovación tecnológica que pueda llegar a manos de presuntos delincuentes, como el caso de la aplicación utilizada por el detenido, herramienta más propia de las agencias de investigación del mundo. Recomendaciones Para hacer frente a esta situación, Ignacio Sanjuán recomienda mantener al día la seguridad del router doméstico que se emplea en las casas a fin de crear una barrera difícil de franquear. Advierte, sin embargo, que la seguridad total en internet no existe, por lo que también plantea la posibilidad de cubrir con una pequeña "tirita" la webcam de los ordenadores mientras no son utilizados.


Via Javier Pagès López