OPS/OMS

La violencia infligida por la pareja y la violencia sexual afectan a una proporción considerable de la población, la mayoría de las personas que sufren directamente esta violencia son mujeres y la mayoría de quienes la cometen son hombres. El daño que causan estas agresiones puede durar toda la vida y repercutir en varias generaciones, con graves consecuencias sobre la salud, la educación y el empleo. Por tanto, la prevención primaria de estas formas de violencia salvará vidas y ahorrará dinero: la inversión que se haga hoy contra la violencia infligida por la pareja y la violencia sexual, antes de que ocurran, protegerá el bienestar físico, mental y económico y el desarrollo de las personas, las familias, las comunidades y las sociedades enteras.