Julio Verne, autobiografía espiritual | Formar lectores en un mundo visual | Scoop.it
Escribía dos libros y medio al año. Era un lector compulsivo de obras científicas y geográficas. Engullía cuanto caía en sus manos —como la aeronáutica y astronomía para su novela sobre la Luna—, era permeable a todo conocimiento y así describía desde el prodigio la Tierra del Fuego a la de la Desolación y, «que se sepa, Julio Verne nunca estuvo en Sudamérica», señala a ABC el traductor y reputado experto verniano Carlos Ezquerra, que ha vertido al español la novela inédita de Verne «El ácrata de la Magallania» (Erasmus). Fuera de algunos viajes marítimos por Europa (Mar del Norte y el Mediterráneo, con alguna escala por el norte de Africa), Julio Verne solo hizo un breve viaje a la costa este de Estados Unidos. Esa es la grandeza de Verne: «En Magallania te hace “vivir” los parajes magallánicos, son maravillosas las descripciones, y en cambio no estuvo nunca en ellos».

Via José Manuel Lara