Compañías eléctricas: En unos años estáis acabadas. Vuestro fallido modelo de negocio no es mi problema. - energi.us | Exulans Europa y Africa | Scoop.it

SolarCity y Tesla van a sustituir a tu compañía eléctrica.

La gran banca habla ya de una ‘tormenta perfecta’ que supondrá el fin de las grandes compañías eléctricas.

La ‘Larga Cola’ llega a la industria de la energía eléctrica.

Al igual que ha ocurrido en otros mercados, se repite el patrón: los primeros frikis nos muestran el camino para dar el salto.

 

Le ha ocurrido a la industria de la comunicación (con la llegada de los blogs y los micromedios), a la del software (con la llegada de los pequeños desarrolladores de apps y software libre), a la industria del turismo (con la posibilidad de planear tu propio viaje y alojarte en pisos de otros ciudadanos), a la industria de la música (con la llegada de micro-sellos musicales que venden en Internet y las descargas que nos permiten acceder a miles de nuevos artistas), a la de la moda, la de los libros, …

 

Es el concepto de la ‘Larga Cola’ (‘The Long Tail’), muy popular hace unos años, que Chris Anderson acuñó en 2004 y que resumía una tendencia: la democratización de los mercados y el paso de un escenario en el que unos pocos grandes vendían mucho a otro en el que muchos pequeños venden un poco cada uno.

 

Y en cada una de las industrias se ha repetido el mismo patrón: los grandes jugadores que controlaban la partida, incapaces de ver cómo cambia la tecnología y el mercado, y amenazados por la llegada de los nuevos pequeños, han comenzado con acusaciones y movimientos para intentar defender su modelo de negocio con operaciones a margen del mercado. Todos recordamos, por ejemplo, el antiguo canon en soportes digitales que la SGAE consiguió imponer en España durante muchos años hasta que fue eliminado.

 

¿Qué ha pasado en el mundo de la energía eléctrica? Este sábado 1 de febrero el Gobierno español ha subido el precio del término fijo de la potencia eléctrica, el precio que los consumidores de menos de 10kW pagan todos los meses por cada kW que tienen instalado en sus hogares y comercios, consuman mucha o poca energía eléctrica, y que es un peaje pagado a las grandes eléctricas. Y es que, durante los últimos años, y al igual que ocurrió en España con la SGAE, estas grandes eléctricas han conseguido en muchos países del mundo enormes cantidades de dinero a través de decretos oficiales y activades reguladas a su favor. Una especie de castigo a unos clientes que empiezan a comportarse de una manera diferente.

 

Y es que la industria de la energía eléctrica es uno de las pocas que no ha sucumbido a la ‘Larga Cola’ y a la posibilidad de que las grandes utilities den paso a la llegada de pequeños productores (tú mismo, incluso) que puedan competir con otras formas de generar energía y con unos precios diferentes de los marcados por los de siempre.

 

Para comprender por qué la industria de la energía eléctrica ha tardado tanto en mostrar una ‘Larga Cola’, hay que recordar que este mercado tiene algunas peculariadidades que le diferencian del resto de los que hemos hablado: la producción de la mercancía ha requerido de fuertes inversiones iniciales, la mercancía solamente se puede distribuir por un único canal físico (la red eléctrica), y la mercancía ha habido que consumirla en el mismo momento que se producía.

 

Pero todo estas dificultades, que al igual que ha ocurrido en muchas otras industrias, se trata de barreras tecnológicas que se están superando con diferentes avances:

 

nuevas fuentes de generación más asequibles a partir de fuentes naturales, principalmente la eólica y, sobre todo, la solar.un mayor desarrollo de las baterías eléctricas.la llegada de las microrredes locales.

 

Son las matemáticas y el mercado. Con la llegada de nueva tecnología más asequible y más democratizada, se abre las puertas que los actuales (y futuros antiguos) clientes de la grandes eléctricas hagas cosas chulas en su casa por sí mismos, controlando eficientemente su consumo y sin necesidad de que nadie le traiga la energía desde cientos de kilómetros. Se están repitiendo los patrones de otras industrias: unos pocos frikis están abriendo el camino (con sus microgrids, con sus paneles solares y sus baterías en casa) para que el resto de los consumidores vayamos luego adoptando estas nuevas tecnologías. ¿Te acuerdas de tu amigo el friki que te dijo que tenía “email” o te enseñó su primer smartphone? Pues tranquilo, que en unos pocos años tendrás en tu casa una batería eléctrica doméstica de unos 10 kWh, similar a la de prueba que tenía Marco Krapels en su garaje, para consumir la electricidad de una manera más inteligente.

 

Se abren las puertas también a nuevos modelos de negocio alrededor de la energía solar, del almacenamiento eléctrico, de las tecnologías de ahorro y eficiencia energética, de vehículos eléctricos, y de nuevos dispositivos en el hogar que controlen y predigan nuestro consumo con inteligencia artificial y apoyándose en Internet. Nuevos negocios alejados del actual escenario de unas pocas y grandes compañías eléctricas que están intentando cortar la innovación tecnológica con sus ridículas demandas que los Gobiernos acceden (por ahora) a cumplir.


Via ECOIMPULSO