Un laberinto multiforme | Era del conocimiento | Scoop.it
Por: Elizabeth G. Frías
Twitter: @elinauta
 
Imagina que caminas por un laberinto. Cada vez que eliges un camino distinto llegas a una pequeña sala que parece ser el centro. Después de un rato te das cuenta de que cada una de estas salas es de hecho el centro, pero ese centro se desplaza conforme tú te mueves. Además, a medida que caminas el laberinto se va ampliando en la dirección que hayas elegido. No tardas en darte cuenta de que no sólo descubres nuevos senderos, sino que vas construyéndolos con tus elecciones.

Via Alfonso Noriega, Juan Manuel Osuna Amaya