Desconectar del trabajo cada vez parece misión más complicada. Y es crucial. Porque si no separas momentos trabajo y descanso, cada día tienes peores ideas, te cuesta más concentrarte, y no logras disfrutar ni de una cosa ni de otra. El «burnout» está casi asegurado. ¿Cómo conseguir desconectar?


Via Mariano Ramos Mejia