No hay nada más anticuado ni aburrido de las clases de computación escolares que la obligación de “aprender” a usar software como Word o Excel, que en realidad aportan poco a las habilidades computacionales de una persona. Así, el gobierno de Inglaterra está repensando el currículum escolar, para que los estudiantes aprendan los principios básicos de la programación.

El nuevo programa no tiene nombre todavía, pero apunta a resolver un asunto que ha sido muy criticado en el país: que la educación hace que los jóvenes pierdan interés en las nuevas tecnologías y no estudien carreras relacionadas con ellas. Sin duda, es una iniciativa que valdría la pena considerar en otros países.