Documentación en el Siglo XXI “Las ventajas y desventajas de las nuevas tecnologías”
Desde siempre ha existido el deseo humano de estar informado y de transmitir información, incluso en las aldeas primitivas con las pinturas rupestres, pero hace algunos años la forma de transmisión y los lugares en donde se puede encontrar ésta cambiaron. Con la aparición de las nuevas tecnologías la cantidad de material disponible cambió y la búsqueda de éste se facilitó, pero el exceso de información disponible en internet y otros medios entorpece a ratos las labores de científicos, periodistas y otros profesionales, pues mucha no es relevante y sólo estorba al momento de buscar. Es por esto que existen documentalistas, que se encargan de buscar el material preciso que necesitan los profesionales.
En el presente texto se responderán algunas preguntas como: ¿Es realmente esta un estorbo? ¿Por qué no hacer del exceso de información un aporte? ¿Son las nuevas tecnologías malas para la documentación?. Algo si está claro y es que con la masificación de internet todos podemos acceder a las fuentes, pero no todos podemos usarlas de buena manera.
Introducción:
Hace muy poco tiempo atrás el único lugar donde se encontraban fuentes documentales era en los estantes de las bibliotecas y universidades, pero con la revolución tecnológica esto cambio; hoy en día encontramos cientos de documentos respaldados en Internet, blogs de científicos, páginas web de instituciones, etc. los que nos ofrecen información tan válida como la existente en los archivos de las bibliotecas. Pero hay algo que flaquea y es el mar de informaciones que nos ofrece una red mundial que crece y crece, Internet y como su significado lo dice: “Red informática mundial, descentralizada, formada por la conexión directa entre computadoras mediante un protocolo especial de comunicación” (Real Academia Española). Muchas veces te ves sumergido en una tonelada de links y páginas web con información de algo específico y el problema es que no sabes cual es el indicado de usar, “La presencia, cada día mayor, de medios electrónicos circulando por las redes, fundamentalmente periódicos y revistas online, obliga a los centros de documentación a presentar nuevas formas de seleccionar, analizar y guardar los documentos” (Marcos, 1998, p. 113).
La primera revolución de la documentación se llevo a cabo en el Siglo XV con el nacimiento de Gutenberg y su gran invento: La Imprenta (Que significa el arte de imprimir según la RAE). Fue ésta la que permitió crear libros, que fueron las primeras fuentes documentales impresas que se tuvieron en el mundo y además el nacimiento de los primeros periódicos. Años más tarde nace la Radio y otros medios de comunicación los que comienzan a solucionar sus problemas de información con el teléfono, herramienta que les permite acortar los tiempos de investigación y por otra parte muchos medios cuentan con sus propios documentalistas que se encargan de buscar la información necesaria para la labor periodística. Pero no por ser expertos están fuera de verse envueltos en el problema de encontrarse rodeados de un montón de basura electrónica que lo único que hace es alargar el tiempo de búsqueda. Es por esto que hay que tener mucho cuidado antes de entrar en la internet y sacar un documento que nos pareció interesante, es necesario corroborar el autor, la fiabilidad de su información y asegurarse de que este es lo suficientemente veraz para poder trabajar con él. Internet: puedes encontrar de todo, pues todo está en la red. Antes de Internet y todas estas redes de documentación, las personas gastaban horas en buscar un documento, pero cuando el uso de computadoras se masificó el tiempo se acotó y hoy es casi mínimo; entrar a la web, buscar lo deseado y sacarlo es algo casi rutinario para las nuevas generaciones. “Internet se ha convertido en una parte indispensable de nuestras vidas y en una necesidad vital para muchos.” (Infografía de Basekit) Pero un gran problema se suscita hoy al sentarse frente a una pantalla: ¿Qué información es la que debo utilizar? Algo común cuando buscas algo en Google y te salen páginas y páginas con resultados y no sabes que link usar porque todos te dicen algo diferente y ninguno tiene un buen respaldo que le otorgue fiabilidad al documento. Haz escuchado el dicho el que mucho abarca poco aprieta, Internet es un claro ejemplo de esto, y radica aquí su mayor problema. “Los beneficiados ante esta nueva situación son, fundamentalmente, los científicos, que acceden a los documentos no sólo de forma más rápida, sino también de manera más precisa, porque se han delimitado los conceptos y porque aquella información sin valor ya no tiene cabida en esa red. En la otra orilla se quedarán aquellos que no necesitan precisar conceptos y que les sirve cualquier respuesta, de las muchas que se pueden encontrar en Internet” (Marcos, 1998, p.117).
Internet es una gran herramienta que no siempre ha de llevarte a lo que necesitas, pero dentro de esta nueva red de documentos no todo es malo, no por nada lleva años en funcionamiento y cada día crece más. El catedrático Sureda y otros (2007) mencionaron en un trabajo que la gran cantidad de recursos, materiales, artículos, multimedia, libros, revistas especializadas, bases de datos, portales temáticos, etc. accesibles a través de Internet –la mayoría de los cuales no son accesibles desde otro espacio o canal-, la facilidad y comodidad de acceso a los mismos y la gratuidad de la mayor parte de ellos son sin duda factores de gran ayuda para cualquiera que desee consultar información con finalidades académicas y, en cierta manera, no se concibe hoy en día un trabajo académico, el planteamiento de una investigación, la ampliación de contenidos de una asignatura, el trabajo en un aula, etc. sin contar con la ayuda de Internet como elemento de consulta. Es por esto que Internet es un arma de doble filo, hoy se confía en que todo lo que necesitamos está en internet, al primer lugar que acude una persona para buscar datos y realizar un informe es Internet y dejan de lado las bibliotecas que por años han sido una fuente de conocimiento. ¿Corren riesgos las bibliotecas, medios escritos y otros con Internet? A mi parecer NO, el que una biblioteca siga viviendo hoy es gracias a sus miles de documentos que no se encuentran en la WWW (World Wide Web) y son necesarios al momento se sustentar una investigación. Pero también muchas bibliotecas han optado por reinventarse y traspasar sus ejemplares más importantes a versiones digitales las que son ofrecidas en sus páginas web y esto genera cercanía con la gente evitando que sus estanterías mueran y se transformen en papeles que nadie lee. “La Internet y la Web han dado ímpetu a las nuevas formas de comunicación y de compartir el conocimiento. Las bibliotecas digitales son consideradas como una aplicación clave de tecnologías de Internet y Web; Permiten la creación, organización, mantenimiento, manejo, acceso, compartimiento y preservación de colecciones de documentos digitales” (¿Por qué colecciones y bibliotecas digitales?, P.2) Las nuevas tecnologías vinieron como una revolución y cambiaron todos los patrones existentes, la forma de documentarse cambió y cambió para bien pues es muy poco probable no encontrar lo que andamos buscando. Éstas también cambiaron la forma de almacenar los documentos pues es muy poco probable que hoy se pierda un archivo que se encuentra en la web no como antes que, por ejemplo, si ocurría un siniestro en un centro documental y los archivos que allí se encontraban, no tenían otro respaldo, entonces simplemente se perdían. Conclusión: Mucha información nos rodea hoy en día; entrar a páginas institucionales, redes sociales y diversas páginas web son un golpe informativo para nuestros cerebros. Internet es un medio Híbrido que nos proporciona un sin fin de información muchas veces sin valor alguno para nosotros, pero sí para otros y el poder radica en uno, yo selecciono lo que yo quiero y lo que para mi es útil y no voy por ahí perdiendo el tiempo en revisar archivos que no son de mi incumbencia. A mi parecer hay algo que la Internet nunca va a poder facilitar y eso es el poder del papel, pues siempre se ha dicho que un libro es conocimiento y la experiencia que otorga la apertura de un texto y la lectura de éste deja huella en el lector y eso es algo que los documento digitales jamás podrán reemplazar: El gusto de abrir, sentir, mirar y obtener. Pero al menos la rapidez para llegar a una información y quizá la experiencia que nos genere esta búsqueda es algo que pueda llegar a quedar tan marcado como la apertura de un libro. Las TIC (tecnologías de la información y comunicación) vinieron a revolucionar el mundo informativo y es por esto que “Las nuevas tecnologías están invadiendo todos los terrenos, y usuarios/lectores/audiencias se están adaptando a esta realidad de tal manera que cada vez hará menos falta tener que convencerlos del poder que supone contar con bases de datos accesibles, las 24 horas del día, a través de Internet. Ya hoy son conscientes del potencial que implica contar con grandes bases de datos almacenadas en bibliotecas digitales” (Aumente, 1999, p. 67) radicando aquí el furor de estas bibliotecas que son de libre acceso y fácil usabilidad para cualquier persona, yo creo que allí radia su éxito. Pero ojo Internet no es todo lo que existe, hay muchos datos antiguos que tienen gran valor y hoy en día se están digitalizando para su fácil acceso, además antes de obtener un dato de internet debes estas 100% seguro de su procedencia y su veracidad. “¿Existen referencias a otras fuentes? ¿Cita el autor otras fuentes de información en el artículo? ¿Son de buena reputación estas fuentes? ¿Puedes acudir a éstas para verificar la información? Las respuestas a estas preguntas también te ayudarán a determinar la confiabilidad del documento en cuestión.” (Núñez, 2005, 7 de Abril)
Via Ignacia Jiménez



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