Audiencias activas: incertidumbre y poder | Comunicación cultural | Scoop.it

Se nos lanza una nueva práctica, esta vez sobre las adudiencias activas, con unas cuestiones que nos llevan a la reflexion: ¿Qué preguntas permanecen abiertas en torno a lo que entendemos por audiencias activas?, ¿cuáles serían los aspectos que facilitarían una mejor y más completa medición?,¿los fans son un indicador de marca?...

 

Las audiencias activas han cambiado como lo han hecho su posibilidad de comunciarse por diferentes medios. Ahora quien se sienta delante del televisor no solo decide actuar sobre un programa cambiando de canal, si no que puede compartir públicamente su opinión, positiva o negativa, sobre lo que ve.

 

Y somos testigos que esta manera de actuar del nuevo espectador es poderosa cuando se hace masivamente. Tiene una gran repercusión que actúa sobre la audiencia, más activa que nunca, que con sus actuaciones puede modificar contenidos futuros o incluso convertirse en noticia de un informativo.

 

Ahora la repercusión no se mide solo por el número de espectadores que están viendo o escuchando uno u otro programa, se tiene en cuenta la posibilidad de interaccion que el espectador tiene. Ahora más que nunca, la producción puede oir, y debe, a su adiencia. Pero claro, esta audiencia ahora tiene un altavoz enorme y hay que saber disgregar la información relevante de la que no lo es, las opiniones fiables y valorables para mejorar los contenidos.

 

Eduardo Pádranos lanza la gran pregunta: ¿Y qué se debería medir?.(http://eduardopradanos.com/2012/10/16/la-necesidad-de-estandarizar-un-patron-de-audiencia-social/) “Todas las redes sociales (y no solamente Twitter), la viralidad, la valoración, el tan odiado por los analistas sentiment, la difusión, el buzz (tanto positivo como negativo) y varios conceptos más. Solamente así tendremos la opinión real de la audiencia y no una segmentación de ella. Y un dato estandarizado pulido tras mejorar varias fórmulas.”

 

Pero claro, es difícil valorar una red como Facebook, por ejemplo, que se compone de perfiles privados al que no podemos tener acceso para contabilizar los datos. Otro problema es, ¿qué redes incluyes?. Porque hay un abanico enorme de redes, aunque, desde mi opinión, las más abierta y publica para este fin es Twitter.

 

En cuanto al tema de fans, está claro que no es un elemento fiable de valoración de marca. El siguiente estudio lo demuestra, y es que analizando varias cuentas de personajes famosos se observa que tan solo el 30% de sus seguidores son fans reales y activos (http://www.elperiodico.com/es/noticias/tecnologia/los-famosos-tienen-menos-del-seguidores-reales-twitter-2195215 ). Al final el respaldo de calidad no debe darlo el número de seguidores, si no el porcentaje de actividad de los mismos, el número de menciones, por ejemplo, en Twitter y eso también dependerá del mejor o peor uso del perfil del personaje, programa y/o cadena. Si no, que se los digan a Jordi Évole y al apoyo que ha recibido su programa esta semana.

 

Isabel Macías


Via DigiCom