Todo por la audiencia | Cibermedios | Scoop.it

El periodismo amarillo o prensa rosa, ese conjunto de periodistas sin moral ni ética, que se valen del chantaje y la extorsión, de la humillación y las ansias de fama de la gente para conseguir sus propósitos, una mayor audiencia.

 

¿Es ético traer a gente a un programa para humillarla públicamente solo por una mayor audiencia? No, En los programas de testimonios la entrevistada va más allá y relata cómo este tipo de programas están perfectamente diseñados y planeados para que los protagonistas (personas anónimas) acaben haciendo el ridículo con las consecuencias personales que esto puede conllevar, como lo puede ser el rechazo o la humillación en su círculo social. Pero la gente que acude a estos programas sabe a lo que se expone.

 

¿Estaríamos, pues, los españoles, dispuestos a pagar un impuesto para lograr TV de calidad? En un principio, sí, pero a la gente le encantan este tipo de programas, como la figura de Belén Esteban, representante televisivo de ‘el pueblo de España’ y conocida como Princesa del pueblo cuya única hazaña fue acostarse con un torero.

 

Pero la culpa no es solo del pueblo llano, el periodista, que acepta de forma tácita estas transgresiones con buena cara y fomenta esta actitud.  Como el caso de Ana Orantes, que, tras su cita en televisión, terminó quemada por su marido.

 

La típica excusa que ponen las cadenas de televisión cuando son criticadas por este tipo de programas y contenidos. La gente no pide nada, la gente consume lo que las televisiones diseñan y ofrecen al espectador.

Como consecuencia, situaciones ficticias y teatralizadas se normalizan, comportamientos que no se corresponden a la vida real, principalmente porque estos programas no requieren de una labor intelectual por parte del receptor para consumirlos.

 

La FAPE también se opone a este tipo de abusos: “Solo la defensa del interés público justifica las intromisiones o indagaciones sobre la vida privada de una persona sin su previo consentimiento” y estos programas están muy lejos de este interés.