A vueltas con la privacidad en las redes sociales | Cibermedios | Scoop.it

Cundió el pánico.  El martes 18 de diciembre la popular aplicación Instagram anunció que a partir del 16 de enero, podría vender datos de sus usuarios con fines comerciales. Algo que no sentó demasiado bien a sus consumidores, quienes expresaron sus iras a través de las principales redes sociales.

 

Esta aplicación de retoque fotográfico, propiedad del gigante Facebook, expuso en su nueva política de privacidad, la posibilidad de que anunciantes o terceras empresas utilizarán alguna de las 5.000 millones de fotografías archivadas en Instagram. Todo ello sin compensación alguna para los usuarios.

 

El anuncio provocó un aluvión de bajas, con hasta manuales para llevarlo a cabo y no perder las fotografías en el intento.

 

http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2012/12/18/actualidad/1355835848_695027.html

 

Pero esta vez, la oleada se convirtió en tsunami. Grandes grupos como National Geographic ya han anunciado que se darán de baja si la aplicación no desestima la nueva normativa.

 

Y claro, desde Instagram no han tardado en decir que todo “es fruto de un error”. Según alegan, todo es un malentendido, desmintiendo así los cambios que supondrían la entrada en vigor de la polémica preceptiva. ¿Quizá se trataba de un “globo sonda” y ante las críticas recibidas han decidido dar marcha atrás?

 

Lo que está claro es que, quizá, deberíamos empezar, si no lo hemos hecho ya, a prestar una mayor atención a la letra pequeña de las cláusulas que aceptamos al darnos de alta en una red social o cuando descargamos una aplicación. Por mucho que estos servicios sean gratuitos, está claro que tienen que ganar dinero por algún lado.

 

- Guillermo Gil