"Parece ser un tema de actualidad. Es verdad que es previsible o por lo menos imaginable: las impresoras 3D abiertas y personales permiten romper el monopolio de la producción de objetos garantizado hasta hoy por la posesión de las herramientas de producción. Potencialmente, son capaces de reproducir casi cualquier objeto existente. Además, es muy probable que los diseños creados por los participantes de comunidades acostumbradas a compartir se publiquen en plataformas abiertas como Thingiverse."
Todos somos diferentes. Aunque compartimos algo: "La copia".
Todos copiamos, siempre hemos copiado y seguiremos copiando. Es nuestra condición. Y precisamente ella es la que nos salva.
El que nos parezcamos en la necesidad de copiar no nos hace iguales, al contrario, nos complementa, nos hace más distintos, nos enriquece aún más. Aunque quieran llevarnos a la conversación sobre la replicación de diseños, y de la posibilidad de que alguno de ellos estén sujetos a normativas que defienden la no compartición de esos diseños o inventos, no veo que haya siquiera que prestarle atención. Detrás de esa conversación se oculta intencionadamente las grandes ventajas de compartir el conocimiento, se oculta la desatención de las necesidades de pequeños colectivos o a simples individuos, ambos apartados por no suponer beneficio alguno, por no llevar a proporcionar el 'factor de escala' necesario para abrir la caja fuerte.
Compartir el conocimiento nos permitirá crear máquinas libres, evolucionar en tecnologías sin patentes, creaciones que nos permitirán seguir compartiendo y seguir evolucionando.
Como decía George Bernard Shaw:
"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana y las intercambiamos, entonces ambos aún tendremos una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea y las intercambiamos, entonces ambos tendremos dos ideas."
Via frederique



Your new post is loading...

