Alx Rampe
186 views | +0 today
Follow
Your new post is loading...
Your new post is loading...
Scooped by Alex Ramirez
Scoop.it!

Tres modelos de democracia.Sobre el concepto de unapolítica deliberativa Jürgen Habermas

Alex Ramirez's insight:

 

Conectando con los trabajos de Frank Michelman, profesor de Teoría del Estado en la Universidad de Harvard, voy a comparar la compresión liberal con la compresión republicana de la política, y partiendo de una crítica al tipo de renovación del “republicanismo” que representa Frank Michelman, voy a desarrollar un concepto procedimental de política deliberativa.

 

I. Modelo republicano de la democracia versus modelo liberal de la democracia

 

a) Conceptos de ciudadano

b) Concepto de derecho

c) Naturaleza del proceso político

 

II. Una alternativa

 

a) Contra un estrechamiento ético de los discursos políticos

b) Comparación de los tres modelos

 

 

I

 

La diferencia decisiva consiste en la comprensión del papel del proceso democrático.  Según la concepción liberal, este proceso democrático cumple la tarea de programar al Estado en interés de la sociedad, entendiéndose el Estado como el aparato que es la administración pública y la sociedad como sistema del tráfico de las personas privadas y de su trabajo social, estructurado en términos de economía de mercado.  La política (en el sentido de la formación de la voluntad política de los ciudadanos) tiene la función de agavillar e imponer los intereses sociales privados frente a un aparato estatal que se especializa en el empleo administrativo del poder político para conseguir fines colectivos.Según la concepción republicana, la política no se agota en tal función de mediación; sino que es elemento constitutivo del proceso social en conjunto.  La política es entendida como forma de reflexión de un plexo de vida ético (en el sentido de Hegel).  Constituye el medio en el que los miembros de comunidades solidarias de carácter cuasi-natural se tornan conscientes de su recíproca dependencia, y prosiguen y configuran con voluntad y conciencia, transformándolas en una asociación de ciudadanos libres e iguales, esas relaciones de reconocimiento recíproco con que se encuentran.  Con ello la arquitectónica liberal de Estado y sociedad sufre un importante cambio: junto con la instancia de regulación jerárquica que representa la jurisdicción del Estado y la instancia de regulación descentralizada que representa el mercado, es decir, junto al poder administrativo  y al interés privado, aparece la solidaridad como una tercera fuente de integración social.  Esta formación de la voluntad política de tipo horizontal, orientada hacia el entendimiento o hacia un consenso alcanzado argumentativamente, habría de gozar incluso de primacía, tanto si se consideran genéticamente, como si se las considera desde un punto de vista normativo. Para la práctica de la autodeterminación ciudadana se supone una base social autónoma, independiente tanto de la administración pública como del tráfico económico privado, que protegería a la comunicación política de quedar absorbida por el aparato estatal o de quedar asimilada a la estructura del mercado.  En la concepción republicana el espacio público político y, como infraestructura suya, la sociedad civil, cobran un significado estratégico pues tienen la función de asegurar a la práctica del entendimiento entre los ciudadanos su fuerza integradora y su autonomía.  Con esta desconexión de la comunicación política respecto de la sociedad económica, se corresponde una reconexión del poder administrativo con el poder comunicativo que dimana de la formación política de la opinión y la voluntad común.

 

Voy a señalar algunas consecuencias que, para la valoración del proceso político, se siguen de estos dos planteamientos que compiten entre sí:

 

a) En primer lugar se distinguen los respectivos conceptos de ciudadano.  Conforme la concepción liberal, el status de los ciudadanos viene definido por los derechos subjetivos que los  ciudadanos tienen frente al Estado y a los demás ciudadanos.  Como portadores de derechos subjetivos los ciudadanos gozan de la protección del estado mientras persiguen sus intereses privados dentro de los límites trazados por las leyes.  Los derechos subjetivos son derechos negativos que garantizan un ámbito de opción dentro del cual las personas jurídicas quedan libres de coacciones externas.  Los derechos políticos tienen la misma estructura.  Dan a los ciudadanos la posibilidad de hacer valer sus intereses privados de modo que éstos puedan al cabo (a través de las elecciones, de la composición del Parlamento y  del gobierno) agregarse con otros intereses privados,  hasta formar una voluntad política que sea capaz de ejercer una  efectiva influencia sobre la administración.  De esta forma, los ciudadanos políticos pueden controlar que el poder del Estado se ejerza en interés de los ciudadanos como personas privadas.

 

Conforme a la concepción republicana, el status de ciudadano no viene definido por ese patrón de libertades negativas de las que pueden hacer uso como personas privadas.  Los derechos ciudadanos, entre los que sobresalen los derechos de participación y comunicación política, son más bien libertades positivas.   No garantizan la libertad respecto de coacciones externas, sino la participación en una práctica común, cuyo ejercicio es lo que permite a los ciudadanos convertirse en aquello que quieren ser: en sujetos políticamente responsables de una comunidad de libres e iguales.  En este aspecto, el proceso político no sólo no sirve al control de la actividad del Estado por ciudadanos que en el ejercicio de sus derechos privados y de sus libertades prepolíticas han alcanzado ya una autonomía previa.  Tampoco cumple una función de bisagra entre  el Estado y la sociedad, ya que el poder democrático del Estado no representa ningún poder originario.  Ese poder procede más bien del poder comunicativamente generado en la práctica de la autodeterminación de los ciudadanos, y se legitima porque, por vía de institucionalización de la libertad pública, protege esa práctica. La jurisdicción de la existencia del Estado no radica primariamente en la protección de iguales derechos subjetivos privados, sino en que garantiza un proceso  inclusivo de formación de la opinión y la voluntad políticas, en el que ciudadanos libres e iguales se entienden acerca de qué fines y normas redundan en interés común de todos.  Con eso a los ciudadanos republicanos parece estárseles pidiendo bastante más que una mera orientación por sus intereses privados.

 

b) La polémica contra el concepto clásico de persona jurídica como portadora de derechos subjetivos, encierra en el fondo una controversia acerca del concepto mismo de derecho.  Mientras que conforme a la concepción liberal, el sentido de un orden jurídico consiste en que ese orden permite decidir en cada caso particular qué derechos asisten a qué individuos, estos derechos subjetivos se deben, según la condición republicana, a un orden jurídico objetivo que posibilita, a la vez que garantiza, la integridad de una convivencia basada en la igualdad, la autonomía y el respeto recíproco.  En el primer caso el orden jurídico se construye a partir de los derechos subjetivos, en el segundo se concede el primado al contenido objetivo que ese orden jurídico tiene. Ciertamente que estos conceptos dicotomizadores no cubren el contenido intersubjetivode derechos, que exigen el recíproco respeto de derechos y deberes en unas relaciones de reconocimiento de carácter simétrico. Pero en todo caso la concepción republicana sí resulta afín a un concepto de derecho que otorgue a la integridad del individuo y a sus libertades subjetivas el mismo peso que a la integridad de la comunidad en que los individuos puedan empezar reconociéndose recíprocamente como individuos a la vez que como miembros de esa comunidad.  Ello es así pues la concepción republicana liga la legitimidad de la ley al procedimiento democrático de la génesis de esa ley, estableciendo así una conexión interna entre la práctica de la autodeterminación del pueblo y el imperio impersonal de las leyes.

 

El derecho de voto interpretado como libertad positiva se convierte en la tradición republicana en paradigma de los derechos en general, no sólo porque ese derecho es condición sine qua non de la autodeterminación política, sino porque en él queda claro cómo la inclusión en una comunidad de iguales depende de que los individuos estén capacitados para hacer aportaciones autónomas y para posesionarse como consideren oportuno.

 

c) Estas distintas conceptuaciones del papel de ciudadano y del derecho son expresión de un desacuerdo mucho más profundo sobre la naturaleza del proceso político. Conforme a la concepción liberal, la política es en esencia una lucha por posiciones que aseguran la capacidad de disponer de poder administrativo.  El proceso de formación de la opinión y la voluntad políticas en el espacio de la opinión pública y en el Parlamento viene determinado por la competencia de actores colectivos que actúan estratégicamente, con el fin de conservar sus posiciones de poder o de hacerse con tales posiciones.  El éxito se mide por el asentimiento de los ciudadanos a personas y a programas, cuantificado por el número de votos obtenidos en las elecciones.  Con sus votos los electores expresan sus preferencias.  Sus decisiones de voto tienen la misma estructura que los actos de elección de quienes participan en un mercado orientándose a obtener el mayor beneficio posible. Esos votos representan algo así como una licencia para una carrera por posiciones de poder que los partidos políticos se disputan, adoptando asimismo una actitud de orientación al éxito.  El input de votos y el output de poder responden al mismo modelo deacción estratégica; “A diferencia de la deliberación, la interacción estratégica tiene por fin la coordinación. En último análisis, lo que exige de la gente es no considerar otro interés que el propio de cada uno”.

 

Conforme a la concepción  republicana, la formación de la opinión y de la voluntad común en el espacio público y en el Parlamento no obedece a las estructuras de los procesos de mercado, sino que tiene sus propias estructuras específicas, a saber, las estructuras de una comunicación pública orientada al entendimiento. El paradigma de la política en el sentido de una práctica de la autodeterminación ciudadana no es el mercado, sino que tiene sus propias estructuras de una comunicación pública orientada al entendimiento. El paradigma de la política en el sentido de una práctica de la autodeterminación ciudadana no es el mercado sino el diálogo: “una concepción dialógica entiende la política como un proceso de razón y no exclusivamente de voluntad; de persuasión y no exclusivamente de poder;  dirigido hacia la consecución de un acuerdo relativo a una forma buena o justa, o por lo menos aceptable, de ordenar aquellos aspectos de la vida que se refiere a las relaciones sociales de las personas y a la naturaleza social de las personas”. Desde este punto de vista, entre el poder comunicativo que, en forma de opiniones mayoritarias discursivamente formadas, surge de la comunicación política, y el poder administrativo, del que dispone el aparato estatal, se da una diferencia estructural.  También los partidos, que luchan por acceder a las posiciones estatales de poder, se ven en cierto modo en la necesidad de someterse al estilo deliberativo y al sentido específicode los discursos políticos.  Precisamente por eso, la disputa de opiniones sostenida en el terreno de la política tiene fuerza legitimadora no sólo en el sentido de una autorización para pasar a la lucha por posiciones de poder, sino que ese discurso político, que se desarrolla sin solución de continuidad, tiene también la capacidad de ligar la forma de ejercer el dominio político.  El poder administrativo sólo puede emplearse sobre la base de las políticas, y dentro de los límites de las leyes que surgen del proceso democrático.

 

 

II

 

Hasta aquí la comparación entre los dos modelos de democracia de hoy, sobre todo en Estados Unidos, domina la discusión entre los llamados “comunitaristas” y los llamados “liberales”.  El modelo republicano tiene ventajas y desventajas.  La ventaja la veo en que se atiene al sentido demócrata-radical de un autoorganización de la sociedad mediante ciudadanos unidos comunicativamente, y no sólo hace derivar los fines colectivos de un “deal” entre intereses privados contrapuestos.  La desventaja la veo en que es demasiado idealista y en que hace depender el proceso democrático de las virtudes de ciudadanos orientados al bien común. Pero la política no se compone sólo, y ni siquiera primariamente, de cuestiones relativas a la autocomprensión ética de los grupos sociales. El error consiste en un estrechamiento ético de los discursos políticos.

 

a) Ciertamente los discursos de autoentendimiento, en los que quienes participan en ellos tratan de aclararse acerca de cómo entenderse a sí mismos como miembros de una determinada nación, como miembros de un municipio o de un Estado, como habitantes de una determinada región, etcétera, acerca de qué tradiciones proseguir, de cómo tratarse mutuamente, de cómo tratar a la minorías y a los grupos marginales, acerca de en qué tipo de sociedad quieren vivir, constituyen una parte muy importante de la política.  Pero en situaciones de pluralismo cultural y social, tras las metas políticamente relevantes se esconden a menudo intereses y orientaciones valorativas que de ningún modo pueden considerarse constitutivos de la identidad de la comunidad en conjunto, es decir, del conjunto de una forma de vida intersubjetivamente compartida.  Estos intereses y orientaciones valorativas que entran en conflicto, sin perspectivas de alcanzar un consenso, han menester de un equilibrio o compromiso que no puede alcanzarse mediante discursos éticos, aun cuando los resultados se sujetasen a la reserva de no transgredir valores básicos de una cultura sobre los que hay consenso.

 

Esta ponderación y equilibrio de intereses se efectúa en forma de compromisos entre partidos que se apoyan en potenciales de poder y en potenciales de sanción. Las negociaciones de este tipo presuponen, ciertamente, disponibilidad a la cooperación, es decir, la voluntad  de, respetando las reglas de juego, llegar a resultados que puedan ser aceptados por todas las partes, aunque sea por razones distintas. Pero la obtención de compromisos no se efectúa en forma de un discurso racional que neutralice el poder y excluya la acción estratégica. Ello no obstante, la “fairness” de los compromisos se mide por condiciones y procedimientos que, por su parte, han menester de una justificación racional (normativa) desde el punto de vista de si son justas o no. A diferencia de las cuestiones éticas, las cuestiones de justicia no están referidas de por sí a un determinado colectivo, pues, para ser legítimo, el derecho políticamente establecido tiene al menos que guardar conformidad con principios morales que pretenden validez general por encima de una comunidad jurídica concreta.

 

El concepto de política deliberativa sólo cobra una referencia empírica cuando tenemos en cuenta la pluralidad de formas de comunicación en las que puede formarse una voluntad común, no sólo por vía de un autoentendimiento ético, sino también mediante ponderación y equilibrio de intereses y mediante compromisos, mediante elección racional de los medios con vistas a un fin, justificaciones morales y comprobaciones de que se es jurídicamente coherente.  Así, esos dos tipos de política que Michelman opone en términos típico-ideales, pueden compenetrarse y complementarse de forma racional. La política dialógica y la política instrumental pueden entrelazarse en el medio que  representan las deliberaciones, si están suficientemente institucionalizadas las correspondientes formas de comunicación.  Por tanto, todo viene a girar en torno a las condiciones de comunicación y a los procedimientos que otorgan a la formación institucionalizada de la opinión y la voluntad política su fuerza legitimadora.  El tercer modelo de democracia, que yo quisiera proponer, se apoya precisamente en las condiciones de comunicación bajo las que el proceso político puede tener a su favor la presunción de generar resultados racionales porque se efectúa en toda su extensión en el modo y estilo de la política deliberativa.

 

b) Si convertimos el concepto procedimental de política deliberativa en el núcleo normativo de una teoría de la democracia, resultan diferencias tanto respecto de la concepción republicana del Estado como una comunidad ética, como respecto de la concepción liberal del Estado como protector de una sociedad centrada en la economía.  En la comparación de los tres modelos, parte de la dimensión de la política que nos ha ocupado hasta ahora, a saber: del proceso de formación democrática de la opinión y la voluntad común, que se traduce en elecciones generales y en resoluciones parlamentarias.  Conforme a la concepción liberal, ese proceso tiene lugar en forma de compromisos entre intereses.  Conforme a la concepción republicana, en cambio, la formación democrática de la voluntad común se efectúa en forma de una autocomprensión ética; conforme a este modelo, la deliberación, en lo que  a su contenido se refiere, puede apoyarse en un consenso de fondo entre los ciudadanos que se basa en la común pertenencia a una misma cultura y que se renueva en los rituales en que se hace memoria de algo así como de un acto de fundación republicana.  La teoría del discurso toma elementos de ambas partes y los integra en el concepto de una procedimiento ideal para la delibaración y la toma de resoluciones.  Este procedimiento democrático establece una interna conexión entre negociaciones, discurso de autoentendimiento  discursos relativos a cuestiones de justicia, y sirve de base a la presunción de que bajo tales condiciones se obtienen resultados racionales o “fair”. Con ello, la razón práctica efectúa, por así decir, una operación de repliegue desde la idea de derechos universales del hombre (liberalismo) o desde la eticidad concreta de una determinada comunidad (comunitarismo) para quedar situada ahora en aquellas reglas de discurso y formas de argumentación que toman su contenido normativo de la base de validez de la acción orientada al entendimiento y, por tanto, en última instancia, de la propia estructura de la comunicación lingüística.

 

Con estas descripciones estructurales del proceso democrático quedan dispuestos los hitos para una conceptuación normativa del Estado y la Sociedad. Se supone simplemente una administración pública del tipo de la que se formó a principios del mundo moderno con el sistema de Estados europeos y se desarrolló mediante entrelazamiento funcional con la economía capitalista. Según la concepción republicana, la formación de la opinión y la voluntad políticas de los ciudadanos constituye el medio a través del cual se organiza la sociedad como un todo estructurado políticamente.  La sociedad se centra en el Estado, pues en la práctica de la autodeterminación política de los ciudadanos, la comunidad se torna consciente de sí como totalidad y, a través de la voluntad colectiva de los ciudadanos, opera sobre sí misma. La democracia es sinónimo de autoorganización política de la sociedad. Resultado de ello es una comprensión de la política polémicamente dirigida contra el aparato estatal.  En los escritos políticos de Hannah Arendt puede verse bien la dirección de choque de la argumentación republicana contra el privatismo ciudadano de una población despolitizada, y contra la creación de legitimación por parte de unos partidos emigrados al aparato estatal. Habría que revitalizar la esfera de la opinión pública política hasta el punto de que unos ciudadanos regenerados en su papel de tales pudiesen (de nuevo) apropiarse, en forma de una autoadministración descentralizada, del poder del Estado burocráticamente automatizado.

 

Según la concepción liberal, esta separación del aparato estatal respecto de la sociedad no puede eliminarse, sino que a lo sumo puede quedar medida por el proceso democrático. Las débiles connotaciones normativas que comporta la idea de un equilibrio de poder e intereses necesitan en todo caso del complemento que representa el Estado de Derecho. La formación democrática de la voluntad común de ciudadanos atentos sólo a su propio interés, que el modelo liberal entiende en términos minimalistas, sólo puede serun elemento dentro de una constitución que ha de disciplinar al poder Estado mediante dispositivos de tipo normativos (cuales son los derechos fundamentales, la división de poderes y la vinculación de la administración a la ley) y que a través de la competencia entre partidos políticos, por un lado, y entre el gobierno y la oposición, por otro, ha de moverlo a tener adecuadamente en cuenta los intereses sociales y las orientaciones valorativas de la sociedad.  Esta comprensión de la política, centrada en el Estado, puede renunciar a un supuesto poco realista, a saber: el de que los ciudadanos en conjunto son capaces de acción colectiva.  No se orienta por el input de una formación racional de la voluntad política, sino por el output de un éxito en el balance de rendimientos de la actividad estatal.  La dirección de choque de la argumentación liberal tiene como blanco el potencial perturbador de un poder del Estado que puede estorbar y desarticular el tráfico social autónomo de las personas privadas.  El eje del modelo liberal no es la autodeterminación democrática de ciudadanos deliberantes, sino la normación (en términos de Estado de derecho) de una sociedad centrada en la economía, que a través de la satisfacción de las expectativas de felicidad (siempre de carácter privado) de ciudadanos activos habría de garantizar un bien común entendido en términos apolíticos.

 

La teoría del discurso, que asocia al proceso democrático connotaciones normativas más fuertes que el modelo liberal, pero más débiles que el modelo republicano, toma de ambas partes elementos y los articula de una forma distinta y nueva.  Coincidiendo con el modelo republicano, concede un  puesto central al proceso político de la formación de la opinión y  de la voluntad común, pero sin entender como algo secundario la estructuración en términos de Estado de derecho; más bien, entiende los derechos fundamentales y los principios del Estado de derecho como una respuesta consecuente con la cuestión de cómo pueden implementarse los exigentes presupuestos comunicativos del procedimiento democrático.  La teoría del discurso no hace depender la realización de una política deliberativa de una ciudadanía colectivamente capaz de acción, sino de la institucionalización de los procedimientos correspondientes. Ya no opera con el concepto de un todo social centrado en el Estado, que pudiésemos representárnoslo como un sujeto en gran formato capaz de actuar orientándose a un fin.  Tampoco localiza a ese todo en un sistema de normas constitucionales que regulen de forma inconsciente y más o menos automática el equilibrio de poder y el compromiso de intereses conforme al modelo del tráfico mercantil.  Se despide sin más de las figuras de pensamiento de la filosofía de la conciencia que, en cierto modo, invitan a atribuir la práctica de la autodeterminación de los ciudadanos, es decir, la práctica autónoma de los ciudadanos, a un sujeto social global o a referir el imperio anónimo de las leyes a sujetos particulares que compiten entre sí.  En el primer caso, la ciudadanía, es decir, el conjunto de ciudadanos, es considerado como un actor colectivo, en el que el todo tiene su lugar de reflexión y que actúa por ese todo o  representando a ese todo; en el otro, los actores particulares actúan como variables independientes en el proceso de poder, los cuales discurren de forma ciega, porque allende los actos de elección individual no puede haber decisiones colectivas tomadas de forma consciente, a no ser en un sentido simplemente metafórico.  La teoría del discurso, por el contrario, cuenta con la intersubjetividad de orden  superior que representan procesos de entendimiento que se efectúan en la forma institucionalizada de deliberaciones en las corporaciones parlamentarias o en la red de comunicación de los espacios públicos políticos.  Estas  comunicaciones exentas de sujeto, o que no cabe atribuir a ningún sujeto global, constituyen campos en los que puede tener lugar una formación más o menos racional de la opinión y la voluntad acerca de temas relevantes para la sociedad global y de materias necesitadas de regulación.  La formación informal de la opinión desemboca en decisiones electorales institucionalizadas y en resoluciones legislativas por las que el poder generado comuncativamente se transforma en un poder empleable en términos administrativos. Al igual que en el modelo liberal, también en la teoría del discurso se respetan los límites entre el Estado y la sociedad; pero aquí la sociedad civil, en tanto que base social de espacios públicos autónomos, se distingue tanto del sistema de acción económica como de la administración pública.  Y de esta comprensión de la democracia se sigue normativamente la exigencia de un desplazamiento del centro de gravedad en la relación entre los recursos que representan el dinero, el poder administrativo y la solidaridad, a los que las sociedades modernas recurren para satisfacer su necesidad de integración y de regulación.  Las implicaciones normativas saltan a la vista: la fuerza de integración social que tiene la solidaridad, que ya no cabe extraer sólo de las fuentes de la acción comunicativa, habrían de poder desarrollarse a lo largo y ancho de espacios públicos autónomos ampliamente diversificados y de procedimientos de formación democrática de la opinión y la voluntad política, institucionalizados en términos de Estado de derecho, y habría de poder afirmarse también frente y contra los otros dos poderes, es decir, frente al dinero y al poder administrativo.

 

 

Notas

 

* Jürgen Habermas, filósofo y sociólogo alemán, representante de la segunda generación de la Escuela de Frankfurt, es uno de los principales pensadores contemporáneos. Creador de la teoría de acción comunicativa, y autor de diversas obras de filosofía política, teoría social, del lenguaje y la ética.

more...
No comment yet.
Scooped by Alex Ramirez
Scoop.it!

Estrategia de PR Vrs. Infoentretenimiento

Estrategia de PR Vrs. Infoentretenimiento | Alx Rampe | Scoop.it
Alex Ramirez's insight:

Cada vez resulta más difícil trazar las líneas que separan un género periodístico de otro, es más, resulta prácticamente imposible determinar si son los espacios de información los que están invadiendo los contenidos dedicados al entretenimiento (Sorrentino 2006), o por el contrario;si es el entretenimiento el que invade el campo informativo (Buonanno,1999).


Desde esta perspectiva hoy día para los estrategas de las relaciones publicas se hace aun mas difícil concentrar sus esfuerzos en proponer una táctica o herramienta que permita comunicar las acciones de cualquier institución u organización , sin entrar en contradicción, con las formas en que la información es presentada por los noticieros, uno de los recursos estratégicos mas usados y estudiados por los doctos es la incidencia en la agenda setting  que para  McCombs y Shaw  autores más destacados y los principales responsables de que esta teoría, debería  a partir de estos planteamientos ser un hecho trascendente en lo que se comunica, vemos como hoy día toman la delantera solo aquellos hechos  que atraen mas audiencias,  obligando a los estrategas a diversificar cada ves mas sus maneras de formar parte de este juego de poderes.

En ese contexto las televisiones públicas y privadas están apostando cada vez y de manera mas frecuente a la creación de programas que híbrida información y entretenimiento. que en concreto se define como un fenómeno  denominado "El infoentretenimiento", que se se caracteriza por centrarse en una temática basada en tramas sociales, sucesos, hechos insólitos,recuperación de tradiciones etc.  ofreciendo contenidos variados aptos para todos los gustos (García Avilés, 2007).

En definitiva, las formas en que se están generando contenidos de comunicación hoy en día, están atrayendo de manera mas envolvente a las audiencias,  convirtiendo al medio  en  un escenario en donde el rigor de la noticia , la seriedad , las expresiones mas formales de comunicación no figuran, y rompen con la dinámica que lejana a la comprensión de los públicos, los idiotiza y cambia su manera de ver la realidad asumiendo como verdad absoluta , la espectacular noticia,  el info show, el teatro político, las exageraciones y el amarillísmo.

Es entonces necesaria la utilización de nuevas formas de hacer comunicación y relaciones publicas. El Lobby de medios ya no es suficiente , ya que estos, totalmente alineados con la lógica de sus editores, son atraídos por noticias que les generan un atractivo de mayor importancia que les permita destacar en la emisión estelar o en la portada.

Es por eso que hay que repensar las formas de hacer comunicación estratégica en PR y tener en cuenta esta tendencia que hoy día crece y se ha convertido en no solo un fenómeno de estudio antropológico  desde la escuela de Frankfurt sino también en un modelo para los medios de comunicación.

 

Alex Ramirez

more...
No comment yet.
Scooped by Alex Ramirez
Scoop.it!

El "debate" de candidatos presidenciales una propuesta de comunicacion para informar mas no debatir.

Alex Ramirez's insight:

La información no precisamente solventa problemas, pero en su carácter de entretenimiento informado va motivando a las audiencias a  enfocarse hacia un pensamiento más crítico y relevante.

more...
No comment yet.
Scooped by Alex Ramirez
Scoop.it!

Contribuimos a la manipulación Informativa ?

Alex Ramirez's insight:
CONTRAINFORMACIÓNhttp://pensamiento.kinoki.org/contrainformacion/manipulacioninformativa.htm

”La información es una guerra, una guerra entre modelos sociales. Entre apologetas de un mundo desigual, injusto, mandado por depravados y auténticos terroristas que imponen a sangre y fuego un modelo económico que condena a muerte a miles de personas en todo el mundo, y los que apostamos por estar al servicio de los grupos, movimientos, intelectuales y luchadores que todos los días se juegan la vida por defender otro modelo de mundo posible”. Pascual Serrano y José Daniel Fierro, de www.rebelión.org.

Una de las cuestiones que casi nadie pone en duda es que los medios de comunicación de todo tipo, especialmente la televisión, son cada día más poderosos. Son poderosos ya que pueden crear opinión. Esa opinión creada condiciona muchos aspectos de nuestra vida: desde nuestras relaciones personales y colectivas pasando por nuestras creencias religiosas, políticas... hasta nuestras preferencias en espectáculos, deportes y demás gustos personales. Ni que decir tiene que personas y movimientos opuestos al régimen establecido son sistemáticamente obviados por ellos y a veces (cuando tienen que informar para no perder su apariencia de “independencia”) son estigmatizados de forma patética.


Cuando nos paramos a pensar en las razones por las cuales sucede esto, casi siempre pensamos exclusivamente en que son dichos medios los únicos culpables de esta situación. En cierto modo se tienen bastantes razones para pensar así. Tal cómo yo lo veo, la principal causa que genera esta situación de manipulación y desinformación es, como casi todas las injusticias de estos tiempos, el capitalismo. En los medios de comunicación hay personas que se dedican a redactar, editar y presentar noticias; a realizar programas de distinta índole, arreglar los aparatos, etc. Estas personas tienen que cobrar algún tipo de sueldo (que algunas veces ni existe). El dinero, evidentemente, tiene que salir de algún lado. Sale de la publicidad. La publicidad la encargan empresas con afán de vender sus productos o servicios. Estas empresas o entidades son las que despiden a sus plantillas cuando los beneficios no son los adecuados, son las que defienden las cárceles cómo forma de mantener sus privilegios, son las que defienden y mantienen sus propiedades en ruinas durante años para que se revaloricen y sacar mayor tajada cuando vean su oportunidad de venderlas, son las que defienden las grandes obras e infraestructuras para que sus mercancías fluyan más rápidamente, son las que potencian el consumismo más acrítico y no olvidemos que las personas que las dirigen tienen ideologías conservadoras, reaccionarias, cuando no fascistas, en la mayoría de los casos. ¿Cómo va una empresa capitalista a insertar publicidad en un medio de comunicación que cuestiona las relaciones laborales, las cárceles, la especulación, la depredación de la tierra, que cuestiona el consumismo, que tiene ideologías progresistas, rupturistas o subversivas? Es como si tirasen piedras a su propio tejado. Va contra su naturaleza depredadora.

Pero si el capitalismo es la principal razón por la cual estos medios de comunicación deforman la realidad, existen otras que no debemos olvidar, como son: las personas que dirigen los periódicos, las radios, las televisiones, las revistas..(que imponen la línea a seguir, en todo momento alineada con la mano que les da de comer), las que trabajan en estos medios, que a menudo se plegan a los dictados de la empresa por miedo a perder su puesto de trabajo en un sector en el que la precariedad está extendida totalmente y por último, la razón que casi nunca vemos: nosotras y nosotros mismos.

¡¿ Ein ?!. ¿Cómo vamos a manipular nosotros y nosotras que no tenemos acceso a estos medios?. ¿Cómo vamos a tener la culpa de que no hablen de nuestras luchas o que tergiversen nuestro mensaje?. ¡Cómo que la culpa es nuestra!. ¡De eso nada!, la culpa es del estado, la policía, los partidos políticos y toda esa gente que no hacen nada más que amargarnos la vida.


Siento (o me alegro) llevar la contraria, pero también tenemos parte de culpa en esta situación, ya que cada vez que realizamos una acción, reivindicamos algo o queremos que se nos oiga, siempre acudimos a estos medios aliados con el gran capital para difundir nuestro mensaje, ya que claro, se llega a más gente que si nos quedamos solamente con los medios alternativos. Los medios alternativos se dejan para el final (si es que se utilizan) después de ver cómo los otros no han sacado nada o lo que han sacado es una mierda total. Nuevamente sólo consideramos lo inmediato, darnos la mayor publicidad como sea y cuanto antes; sin ver que las noticias de ayer, para las personas que consumen noticias en estos medios (que por cierto somos la gran mayoría), ya no existen. Sólo existen las que se han generado hoy, que mañana nuevamente pasarán al olvido.


En los medios de comunicación alternativos se puede conseguir lo que en otros medios sería imposible: ser nosotras y nosotros los que contemos y analicemos nuestra realidad sin censuras ni límite, a nuestra manera y con nuestro lenguaje. Podemos exponer sin tapujos nuestra ideología, nuestras movilizaciones, nuestros gustos y todo lo que consideremos importante. Una persona cualquiera puede sacar a la luz sus problemas laborales, los problemas de su barrio, sus pensamientos, sus expresiones artísticas y un sinfín de propuestas. Esta ventaja no se puede despreciar y creo más bien que hay que utilizarla. Los diferentes movimientos sociales y cualquier persona con algo que decir a las demás deberían empezar a utilizar estos medios alternativos como un correa de transmisión de sus iniciativas. Digo medios porque los mass media alternativos deben ser utilizados por la misma gente, de forma directa. No podemos esperar que las personas que están en ellos sean las “periodistas enrolladas” que siempre busquen las noticias que generan los diferentes movimientos sociales. La mayoría de la gente que integra estos medios no son profesionales (en el sentido de cobrar sueldo por su trabajo) y además no tienen dedicación exclusiva como para abarcar todas las noticias que se generan. Cuando nuestro grupo, asociación, asamblea u organización quiera sacar a la luz una campaña, reivindicación o acción sería más productivo ponerse en contacto con los medios de comunicación alternativos para ver la mejor forma de sacar el mensaje a la sociedad y no esperar que sea el mismo medio alternativo el que se entere de todo por comentarios o por otros medios de intoxicación. El objetivo final que se persigue con todo esto es que nosotros y nosotras mismas seamos generadoras y comunicadoras de nuestra realidad para que nuestro mensaje no se vea deformado ya sea de forma consciente (medio de masa), ya sea inconscientemente o por falta de información y preparación (medio alternativo).


Por otro lado siempre que vemos, leemos o escuchamos noticias de nuestros movimientos sociales en los medios de comunicación oficialistas analizamos cómo nos han sacado: éste periódico lo sacó mejor, el otro una mierda, aquella radio no lo emitió, la tele no sacó nada. Así seguimos sin damos cuenta que aunque nos hayan mencionado, siempre lo harán bajo su punto de vista y nunca podremos decir lo que realmente deseamos (por su deformación y también por nuestra censura previa a la hora de interpretar nuestra realidad y mandársela al medio de masas). Aun resulta más penosa la imposibilidad de plantear un debate serio y en los términos que creemos apropiados en este tipo de medios, para transformar la realidad que consideramos nos oprime. Con el excesivo empleo de los medios de masas oficialistas para difundir nuestra realidad y cambiar la que nos oprime, lo que se consigue es que nosotras mismas nos acostumbremos y acostumbremos a las demás a informarnos de nuestra propia realidad en estos medios, que nada o casi nada tienen que ver con nuestras luchas. En caso de que les interese nuestra reivindicación lo será por causas ajenas a la propia lucha (falta de noticias para llenar páginas o minutos, el morbo que la lucha o iniciativa puede crear...) por lo que en vez de utilizar estos medios para difundir nuestro mensaje son ellos los que nos utilizan en muchas de las ocasiones. Si no potenciamos los medios alternativos y sus posibilidades comunicativas y de debate tampoco desarrollamos nuevas formas de relacionarnos, es decir, no potenciamos las relaciones horizontales que podríamos tener utilizando medios alternativos.Las soluciones a nuestra parte de culpa en la situación de incomunicación que tenemos y muchas veces mantenemos actualmente, es la de tomar conciencia que nosotros y nosotras mismas podemos y debemos dar a conocer nuestra realidad utilizando los medios que tenemos a nuestro alcance: las radios libres, el teléfono, los ordenadores y todos los medios donde realmente seamos las que tengamos siempre bajo control lo que se difunda. Esta es, en definitiva, la única forma eficaz de evitar la manipulación y tergiversación de las “profesionales de la comunicación”. Por supuesto, también es importante leer, escuchar y ver nuestros medios de comunicación alternativos para debatir, contribuir y mejorar su eficacia.


Resumiendo, lo importante a la hora de sacar nuestras reivindicaciones, reflexiones, acciones, campañas, fiestas... es calibrar bien hasta que punto puede ser útil usar los medios de comunicación de masas o cuando puede llegar a ser contraproducente. Es evidente que los medios de comunicación alternativos tienen un campo de influencia limitado, pero también es bien cierto que tienen posibilidades y potencial suficiente de subversión que deben ser aprovechados. ¿Por qué a la hora de informarnos siempre recurrimos a medios oficialistas y no a medios alternativos? ¿No será porque los alternativos no poseen información suficiente?. ¿No será porque los movimientos sociales no confían y no utilizan los medios alternativos?. Sea por lo que fuere, debemos pensar qué parte de culpa tenemos cada cual en esta situación de incomunicación y darle una pronta solución.Para terminar, un par de preguntas. ¿Por qué todos los sindicatos, partidos e instituciones tienen un gabinete (o una persona) que se encarga de relacionarse con la prensa?. Seguro que es para emplear a la gente en algo (aunque sea poco importante) y así disminuir la gran tasa de paro que hay en la actualidad. Menudas risas. ¿Por qué la gran mayoría de los movimientos sociales no tienen a personas que se encarguen de relacionarse con los medios de comunicación (alternativos)?. Será porque no quieren que sus iniciativas sean conocidas por la sociedad de forma veraz y directa. Menudos llantos.

more...
No comment yet.
Scooped by Alex Ramirez
Scoop.it!

Hay un par de ciudadanos que no le cree a nadie - Presidenciales El Salvador 2014

Hay un par de ciudadanos que no le cree a nadie - Presidenciales El Salvador 2014 | Alx Rampe | Scoop.it
Alex Ramirez's insight:

Muchas personas en El Salvador,  han manifestado su clara inconformidad con los candidatos inscritos para la eleccion del proximo Presidente de la Republica, publicando en medios digitales y redes sociales su postura. Nace entonces una primera interrogante , Si es, esa misma la actitud la que se manifiesta en el evento electoral.


El nivel de compromiso de las y los ciudadanos se mide cuantitativamene en las urnas, es ahi donde se  manifiesta  la accion ciudadana, donde se castiga o premia a los politicos. En el pasado evento electoral , El Escrutinio Final reflejó un total nacional de 2,659,138 votos emitidos, de los cuales 2,638,588 fueron votos válidos. Estos últimos quedaron distribuidos así: 1,284,588 para el Partido Alianza Republicana Nacionalista ARENA, equivalentes al 48.68% del total de votos válidos y l,354,000 para el Partido Frente Farabundo Martí para La Liberación Nacional FMLN, equivalentes al 51.32% del total de votos válidos. El resto de votos emitidos se dividieron así: 2,535 Votos Impugnados; 16,471 Votos Nulos y 1,544 Abstenciones.http://www.tse.gob.sv/documentos/MEMORIAS%20ESPECIAL%20DE%20LABORES%20TSE/Memoria2009.pdf


Lejano a que el voto es secreto, muchos aun piensan que deberàn  elegir por alguna de las opciones inscritas, sin conocer la alternativa que respalda su inconformidad, insatisfaccion o postura.  Existe para este electorado insatisfecho una opción, el  muy poco mencionado "VOTO NULO" el cual para los electores habia figurado unicamente en las mesas de votacion, Mucha gente cree que debe decidir por alguien, sin darse cuenta que también existe la posibilidad de decidir por ninguno, es un derecho democrático.


Este evento como todos debería ser un precedente que defina la postura de los "no votantes" quienes dejan a los demas elegir por ellos, dejando en manos de sus iguales la descision de quien los gobernarâ. 

 

Es cierto, los pueblos tienen los gobernantes que eligen, es momento que los y las ciudadanas, mediten en sus opciones y  manifestar su descision ante esta eleccion presidencial que definira su condiciôn como gobernado durante el proximo periodo.

 

Basado en el Art. 325 del CODIGO ELECTORAL. "las elecciones serán declaradas nulas cuando los votos nulos y abstenciones superen a la totalidad de los votos válidos"... es una opción mas !

 http://www.oas.org/juridico/spanish/mesicic3_slv_sc_electoral.pdf


Alx Rampe

more...
No comment yet.