Fue en 2007 y 2008, pero ahora se ha tenido público conocimiento del episodio. EE UU sospecha que piratas chinos tuvieron, por breves minutos, acceso a dos satélites de la NASA y pudieron controlarlos. Un informe del Congreso explica el incidente. Un satélite de observación terrestre, Landsat-7, y un satélite Terra AM-1, ambos gestionados por la NASA, fueron asaltados por los piratas chinos.