Hacienda investiga las pérdidas provocadas por un software que facilita el fraude fiscal | Alternativas: impresión 3D, hardware libre drones y otras tecnologías. | Scoop.it
Un programa informático que oculta transacciones cuesta miles de millones anuales a las arcas de países de todo el mundo.

 

Desde la Agencia Tributaria española sólo se admite que se “está trabajando en ello”. “No se puede suministrar más información todavía para no estropear investigaciones en curso”, asegura un portavoz. Todo a partir de un informe que la OCDE remitió a las distintas administraciones que pertenecen a la organización con una advertencia: “Las administraciones tributarias están perdiendo miles de millones de dólares y euros debido a las ventas no declaradas y a los ingresos ocultados mediante la utilización de estos métodos”. En Hacienda han tomado nota de las amenazas y consejos que se recogen en las 46 páginas del informe, realizado por peritos y ciberauditores expertos de 14 países, coordinados por Noruega.


Básicamente, estos programas se instalan en cajas registradoras electrónicas o cualquier ordenador encargado de la contabilidad de las ventas de un negocio. Instalado y escondido en un segundo plano, este software sucio se pone en marcha con un atajo del teclado o un botón oculto en la pantalla. Una vez abierto, tiene una “apariencia legítima”, según el estudio de la OCDE, ya que simula uno de los programas habituales instalados en los sistemas de punto de venta, un elemento fundamental para la contabilidad del comercio y una herramienta fiable para la contabilidad y la gestión de una empresa. En cambio, este software permite suprimir manualmente determinadas transacciones, sustituirlas por otras de menor valor e incluso realizar una selección automática para eliminar una suma concreta de dinero de las ventas diarias. Incluso es capaz de suprimir ventas internacionales. El organismo tiene un miedo legítimo añadido: aunque no se conocen casos, nada impide que se creen programas similares que realicen el trabajo inverso, añadiendo transacciones ficticias que sirvan para el blanqueo de dinero.


Via Javier Pagès López