El alto coste del éxito económico alemán: ¿qué hay detrás de su milagro laboral? | Actualidad Express | Scoop.it

- Muchos países de todo el mundo observan con envidia a Alemania y se fijan en ella como un modelo a seguir. Pero una mirada más cercana revela un panorama mucho más sombrío de lo que a simple vista trasciende.

Y es que solo unos pocos se están beneficiando del boom, mientras la mayor parte de los salarios están estancados y muchos ciudadanos se encuentran con grandes dificultades para llegar a fin de mes debido a las precarias condiciones laborales.

Por un lado están los gerentes, especialistas y miembros de la plantilla fija, que se benefician de la escasez de trabajadores bien preparados. Por el otro, figura aquella parte de trabajadores que pueden ser usados según las necesidades y luego despedidos, con contratos temporales y a tiempo parcial. Muchas de estas personas trabajan fuera de los acuerdos de negociación colectiva, apunta Der Spiegel en un artículo.

Los cambios laborales de principios de la década pasada han contribuido a crear puestos de trabajo. Pero también han fomentado la existencia de trabajos temporales y mal pagados y la promoción de empleos flexibles y con sueldos de 400 euros, los llamados minijobs, una suerte de trabajo a tiempo parcial que puede resultar atractiva para muchos parados. En este contexto, la desigualdad salarial se ha disparado.

Los datos de la oficina de empleo germana muestran cómo el grupo de empleados con salarios más bajos creció tres veces más rápido que el resto entre 2005 y 2010. En Alemania no existe un salario mínimo a nivel nacional, por eso los sueldos pueden ser incluso inferiores a un euro la hora, especialmente en los estados de la antigua Alemania comunista.

Los expertos consideran que este es el precio a pagar por el éxito, un mal necesario que propició el auge de la economía alemana, que hoy refleja una situación envidiable. Las empresas están reportando ganancias récord, el tamaño de la población activa alcanzó un nuevo máximo en 2011 y, según la Agencia Federal de Empleo alemana, el número de desempleados se ha reducido hasta los 2,96 millones. En abril, el país tenía una tasa de desempleo de sólo el 7%.

¿Dónde queda el milagro económico alemán?

La mayoría de trabajadores apenas notan lo que ha venido a llamarse milagro económico alemán. "En ningún otro país la desigualdad social ha crecido tanto como en Alemania", apunta al Spiegel Gerhard Bosche, director del Instituto para el Trabajo, Habilidades y Formación de la Universidad de Duisburg-Essen.

Los sindicatos están escasamente representados entre los empleados con las condiciones más precarias, que en realidad son los que más los necesitan. Es uno de los "lados oscuros del boom, mientras ciertos colectivos profesionales como el de los controladores aéreos o conductores de tren reciben promesas de condiciones especiales, la mayor parte de los trabajadores con los salarios más bajos no reciben la parte justa del éxito económico alemán", señala Bosche.

El lado oscuro de la división laboral

En Alemania hay alrededor de un millón de trabajadores con contratos temporales y muchas veces hacen el mismo trabajo que otros compañeros con contratos indefinidos por un sueldo significativamente menor. En muchos casos, no saben dónde van estar trabajando en una semana, si van a ser capaces de mantener su empleo o si la empresa va a tener suficiente trabajo para ellos.

En 2003, con Gerhard Schroeder como canciller, Alemania se embarcó en una serie de reformas laborales que fueron calificadas por muchos como "el mayor cambio en el sistema de bienestar social desde la Segunda Guerra Mundial", aún cuando muchos otros se movían en la dirección opuesta.

Mientras los socialistas franceses introducían la semana de 35 horas y un mínimo arranque al alza de los salarios, el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) desregulaba el mercado laboral y aumentaba la presión sobre los desempleados para que encontrasen trabajo. Desde entonces, el número de trabajadores temporales se ha triplicado, pasando de 300.000 a 900.000.

"El trabajo temporal es el signo más visible de la brutalidad de las convenciones en el mercado laboral", asegura Detlef Wetzel, el segundo presidente del sindicato IG Metall. De acuerdo con think tank IAQ, cerca de 8 millones de personas en Alemania trabajan por menos de 9,15 euros la hora, mientras que 1,4 millones reciben menos de 5 euros por hora.

Lo que los políticos deberían hacer

Si no se hace nada, el abismo entre los que pueden participar de la creciente prosperidad y aquellos que están excluidos de la misma no parará de crecer. Las reformas de los últimos años han fallado en el intento de lograr uno de los dos objetivos por las que pusieron en marcha. Fomentar la creación de más trabajo temporal y a tiempo parcial buscaba que el mercado laboral se volviera más flexible y se generara más empleo, lo cual se ha logrado. Pero también se perseguía formar un puente desde el desempleo hasta puestos de trabajo bien remunerados, lo que no ha sucedido.

Sólo un 8% de los trabajadores temporales son contratados de forma indefinida al cabo del año y muy pocos negocian con éxito la transición desde los minijobs y los contratos temporales a trabajar en el mundo seguro de los acuerdos salariales y las bonificaciones.

Este creciente abismo entre los que más ganan y los que menos, no solo está creciendo en Alemania, también en muchos países de todo el mundo, según organizaciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE .) Los expertos ven esta brecha como una gran amenaza a largo plazo para el crecimiento económico...


Via Alfredo Claver